El Cádiz CF toma una decisión tan inesperada como drástica con Fali
El club rescinde el contrato del central de 32 años tras un expediente disciplinario aunque no detalla los motivos
El Cádiz Club de Fútbol está acelera en la recta final del mercado y este viernes 30 de enero comunicó una medida drástica: el despido disciplinario de Rafael Giménez Jarque, Fali de 32 años, que lleva meses sin jugar por una lesión.
El club lo anunció mediante un comunicado en sus canales oficiales en el que informa de la resolución del contrato laboral del futbolista tras la tramitación del correspondiente expediente disciplinario, conforme a lo previsto en el Anexo V del Convenio Colectivo del fútbol profesional, y por acuerdo del Consejo de Administración.
La entidad explicó que la decisión se adopta una vez concluido el procedimiento reglamentario, asegurando que se han respetado en todo momento los derechos de audiencia y defensa del jugador. En el mismo texto, el Cádiz señala que el acuerdo llega tras el análisis de la documentación técnica, médica y deportiva incorporada al expediente, y subraya que la resolución responde exclusivamente a criterios profesionales y contractuales en el marco de la relación laboral especial de los deportistas profesionales.
El club cerró el comunicado agradeciendo los servicios prestados a Fali y deseándole suerte, además de dejar claro que no realizará más valoraciones sobre el asunto.
La decisión llega después de un periodo especialmente complejo para el central, que no había disputado ni un minuto esta temporada. Fali seguía lesionado desde el final de la pasada campaña y, cuando comenzó a entrenar de nuevo, sufrió una recaída que prolongó su ausencia competitiva.
En ese contexto, el anuncio del despido disciplinario añade una dimensión distinta al caso, ya que el club no ha hecho públicos los motivos exactos que sustentan la medida y se limita a encuadrarla en el expediente disciplinario ya resuelto.
El episodio también reaviva un historial de fricción entre el jugador y la entidad. Tras el descenso del equipo, ya existió tensión por la situación contractual, con desacuerdos en torno a la rebaja de su ficha y un tramo en el que, según el entorno del caso, el futbolista llegó a estar un tiempo sin cobrar. Aquella etapa dejó una relación tocada, y el desenlace de este 30 de enero confirma que la ruptura es total, ahora formalizada por la vía disciplinaria.
Con el mercado en su fase final, el Cádiz separa dos planos que confluyen en el calendario: por un lado, los movimientos deportivos para reforzar la plantilla; por otro, la resolución de un conflicto contractual que estalla públicamente tras meses de lesión y sin participación del jugador. La sorpresa no está solo en el momento elegido, sino en la contundencia del procedimiento comunicado, mientras el club mantiene el silencio sobre las causas concretas del despido.