Los jugadores del Cádiz CF cariacontecidos ,mirando a la grada tras la derrota ante el Depor. Foto: Cádiz CF.

El Cádiz vuelve a perder tras un golpe final del Dépor y podría acabar la jornada en descenso

Los amarillos mejoraron por momentos y compitieron más que en otras jornadas, pero un gol de Stoichkov en el minuto 88 deja al equipo pendiente de los resultados del fin de semana

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La caída de este Cádiz CF sigue sin tener freno. Ni con tres entrenadores lo han conseguido. El equipo amarillo solo ha ganado 1 de sus últimos 18 partidos. Y empatado dos. Papérrrimos números que en otro momento supondrían cerrar la clasificación muy descolgado.

El Cádiz ha vuelto a perder. Nada nuevo. Con mejoría respecto a lo que venía haciendo, pero sigue sin alcanzarle. Los amarillos perdieron con un gol en el 87, pero el Deportivo había acumulado casi media docena de ocasiones claras en el choque. Pese a que está mejor, el Cádiz volvió a ser inferior.

Hoy lo importante era por lo menos no perder. Un punto que impidiera que los perseguiodres pudieran darle alcanza. Y el Cádiz CF no lo consiguió. El equipo de Imanol Idiakez volvió a mostrar algunas señales de mejora, peleó el partido y tuvo fases competitivas ante un Deportivo de La Coruña que acumuló más ocasiones y seguramente mereció algo más por volumen ofensivo, aunque sin llegar a ser claramente superior durante muchos tramos del encuentro.

El cadismo volvió a cumplir. La afición no falla: recibimieno de partido grande al equipo y un importante apoyo durante la mayor parte del partido. Pero el equipo no supo traducirlo en ventaja en el marcador.

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Ya en el partido el problema para los amarillos es que no aprovecharon sus mejores minutos, volvieron a sufrir cuando el rival dio un paso adelante y terminaron castigados en el tramo final. Ahora toca mirar el resto de la jornada con angustia y esperar resultados para no caer a descenso.

Idiakez sorprendió con varias decisiones llamativas para el once. El técnico apostó por David Gil en portería, dejó a Lucas Pérez como posible plan B para la segunda parte y alineó, curiosamente, a los tres capitanes disponibles de inicio: Álex Fernández, Suso y el propio David Gil.

El Cádiz arrancó además con un dibujo flexible, alternando un 1-4-2-3-1 con fases de 4-4-2, mientras Antoñito Cordero volvía a convertirse en el futbolista más desequilibrante del ataque amarillo.

El inicio del Cádiz fue probablemente uno de los mejores tramos del equipo en varias jornadas. Los amarillos salieron con energía, presionando arriba y consiguiendo encerrar por momentos al Dépor. Durante ese primer cuarto de hora llegaron además dos acciones polémicas reclamadas como penalti.

La primera, por una mano tras disparo de Álvaro García Pascual, muy similar a aquella famosa acción de Koke contra el Atlético de Madrid. Lo cierto es que Álvaro no acertó a rematar bien tras una gran acción individual de Antoñito.

La segunda reclamación de penalti, por una caída de Antoñito Cordero dentro del área tras un contacto que recordó, siguiento con comparaciones atléticas, a la reciente acción de Giuliano Simeone ante el Arsenal. En cualquier caso, y viendo cómo se están interpretando este tipo de jugadas en el fútbol actual, probablemente ninguna de las dos parecía suficiente para que el VAR terminara interviniendo.

A partir del cuarto de hora, el Depor se hizo con la posesión del balón. Y comenzaron a apatecer ocasiones:  Nsongo encontró una buena respuesta de David Gil, a Soriano se le fue por un palmo y un disparo de Quagliata terminó salvándolo bajo palos Mario Climent. Y no se había cumplido la media hora de juego.

El Deportivo iba creciendo poco a poco, se hizo dueño de la posesión y comenzó a encontrar espacios ante un Cádiz que perdió intensidad con balón. Los gallegos llegaban con peligro y obligaban a intervenir varias veces a David Gil, una de las novedades del once.

La segunda mitad confirmó esa sensación. El Dépor salió dominando desde el inicio mientras el Cádiz trataba de resistir con orden defensivo. Los amarillos apenas conseguían salir de campo propio durante muchos minutos, aunque seguían vivos en el partido y buscando alguna transición aislada.

Antoñito volvió a protagonizar la mejor llegada local en ese tramo tras una buena combinación por banda derecha, pero su disparo se marchó demasiado alto. Poco después llegaría la ocasión más clara del encuentro para el Deportivo: un remate al poste tras un saque de esquina en el que Diakité perdió la marca y entre David Gil y la madera evitaron el gol.

Antonio Hidalgo e Idiakez movieron después sus piezas. El técnico amarillo dio entrada a Roger Martí y a Brian Ocampo, futbolista señalado tanto por parte del técnico como en redes sociales tras el partido de León. Resultó llamativo además que el Cádiz terminara quedándose sin una referencia física clara arriba. Dawda, se marchó directamente al vestuario desde el banquillo y no ingresó al como refresco.

El Deportivo seguía empujando al Cádiz contra su área mientras los amarillos trataban de sobrevivir buscando alguna acción aislada. Roger tuvo una buena oportunidad con un disparo que obligó al meta visitante a intervenir, pero el partido ya parecía inclinarse hacia el lado gallego.

Y el golpe terminó llegando en el minuto 88. Stoichkov, que apenas llevaba dos minutos sobre el césped, apareció para marcar el 0-1 definitivo y dejar helado al Nuevo Mirandilla. El Cádiz había resistido durante muchos minutos, había competido mejor que en otras jornadas y no había sido claramente inferior, pero volvió a evidenciar sus enormes problemas para generar peligro constante y sostener partidos largos de máxima tensión.

Los minutos finales apenas sirvieron para confirmar la impotencia amarilla. El Cádiz termina la jornada mirando otra vez hacia abajo y pendiente ahora de lo que ocurra en el resto de partidos del fin de semana. El Huesca podría meter al equipo en descenso el lunes, aunque el escenario sigue abierto por los posibles empates múltiples con Huesca y Mirandés.

Las estadísticas finales reflejan bastante bien lo que fue el encuentro. El Deportivo terminó acumulando más posesión, más tiros y mucha más presencia ofensiva, aunque sin convertir ese dominio en una superioridad aplastante. El Cádiz, por momentos, supo competir y mantenerse vivo, pero volvió a quedarse corto en producción ofensiva y apenas logró inquietar de verdad en el tramo decisivo del partido.

El Cádiz ya está en un lío tremendo. Ya lo estaba, pero ahora paece que se puede quedar sin red. Huesca y Mirandés podrían darle alcance este fin se semana. Toca sufrir viendo los encuentros de ambos.

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