El cara a cara de dos generaciones de chirigotas en la primera sesión del COAC
La chirigota de los Pibes, con la autoría de Javier ‘El Ojo’ y ‘El Tomate’ se midió con la de un veterano como la del Sheriff
La primera función del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) del Carnaval de Cádiz dejó un cara a cara entre dos generaciones de chirigotas. Una, de muy reciente creación, la conocida de los pibes, que busca un hueco en los premios. Otra, la de un clásico como Juanma Braza, El Sheriff, que sigue fiel a su estilo.
Ambas firmaron las actuaciones más destacadas de la primera noche. Y no solo con edades distintas, tambien con dos formas de hacer y entender chirigotas y también de competir.
Los Pibes se han asentado como una de las chirigotas más queridas por el público gaditano. La juventud y la poca vergüenza reinan en cada componente. El objetivo de la chirigota es disfrutar, pero avisan de que también vienen a competir a través de ese estilo chirigotero que empieza a ser añejo.
Sergio Guillén, El Tomate, afirmaba que la chirigota venía con ganas de hacer disfrutar al público a través de un estilo canallesco: “Que cada una traiga el estilo que quiera, pero nosotros vamos a llevar un estilo que se quedó ahí un poco a la deriva cuando se fue el mejor, Juan Carlos Aragón, para mí, y salvando las distancias, porque, lógicamente, ojalá alcanzáramos la mitad de lo que él nos regaló. Si va en esa línea un poco reivindicativa y con músicas originales en el popurrí y en la presentación, y por Cádiz”.
El estreno estaba bajo lupa, tras el palo recibido por el jurado en el pasado concurso con los Shoniketes. Los componentes tenían ganas de reinventarse y dar un golpe sobre la mesa. Ramón Luis Núñez, uno de los componentes, repasaba cómo había vivido el pasado concurso.
“Yo iba con la expectativa superbaja después del pedazo de año que pasamos con Los Plácidos Domingos. Yo ya te digo que llevaba una expectativa superbaja”, señala. Y, con respecto a la posición en la que acabaron en el concurso, comenta que, “al final quedamos por abajo, pero ya te digo que para nosotros superamos y el año que hemos echado vuelve a ser insuperable. Así que ya te digo que por nosotros, espectacular, hemos disfrutado muchísimo”.
En la misma función cuadró la chirigota de El Sheriff, Los semicuraos. Ninguna de las dos era cabeza de serie, pero su cuerpo a cuerpo hizo las delicias del público. Todo un clásico como él, que lo ha ganado todo y lo ha sido todo en el Carnaval (pregonero en 2024), sigue peleando por estar en la lucha, en la pomada.
Este año, con su sello casi de chirigota hiperactiva le ha dado una vuelta a los cuplés. Un nuevo formato, una variación del que ya existia con nchiste en medio, pero avanzando en ese estilo que se lleva la cupletina. Cuplé con dos partes o minicupletina con el mismo tema. Como se quiera ver. Pero en la primera preliminar, funcionó.
De momento gustó. Su idea, recuperar un lugar entre las que pelean por entrar en la final. El primer paso lo han dado, pero este concurso no ha hecho más que empezar y falta mucha tela por cortar. O mucha copla por cantar.