Integrantes de la expedición gaditana carnavalera con un responsables del festival de Mainz.

El Carnaval de Cádiz conquista Alemania: un documental y las coplas triunfan en Mainz

El documental 'CompARTE', dirigido por Antonio Labajo, y la antología Carnaval Sin Fronteras conquitan al público alemán en el Arc Film Festival

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El Carnaval de Cádiz ha cruzado Europa para protagonizar una de las historias más curiosas del año carnavalero. La copla gaditana, a través de un documental y una antología, ha triunfado en Mainz, donde ha participado en el Arc Film Festival esta pasada semana.

Una expedición formada por Antonio Labajo, Blanca Puente, José Antonio Vera Luque, Javi Gallardo, David García, Javi Madroñal, Paco Rico, David Mendoza, Luis Labajo y José Arauz, formaba la antología Carnaval Sin Fronteras, ha llevado sus coplas hasta el Arc Film Festival de Mainz, donde cine y Carnaval se han unido de forma inesperada. Junto a ellos, Juan Gallardo y Elena Mora completaban la expedición.

Pese a la distancia geográfica y cultural, la fiesta gaditana ha logrado conectar y hacerse entender de alguna forma en esta localidad, donde además, se celebra uno de los tres carnavales más importantes de Alemania.

Antonio Labajo reconocía que resumir todo lo vivido resulta complicado, porque han sido demasiadas experiencias concentradas en pocos días. Según explicaba, el viaje arrancó con incertidumbre, marcado por la posible huelga aérea y problemas técnicos que dificultaron incluso la obtención de tarjetas de embarque hasta el último momento.

Ese inicio en vilo contrastó radicalmente con lo que encontraron al llegar. Tal y como relataba, fueron recibidos por representantes del carnaval de Mainz como si fueran invitados de honor: con vinos de la región, dulces típicos y hasta guitarras preparadas para que pudieran cantar desde el primer trayecto en autobús.

Apenas hubo tiempo para asimilarlo. El retraso del vuelo obligó a cambiar los planes y, en lugar de pasar por el hotel, el grupo fue directamente al arranque del festival. Y ahí empezó todo.

Del documental a las coplas en directo

El Arc Film Festival de Mainz, celebrado del 16 al 19 de abril, había puesto este año el foco en España como país invitado, en colaboración con el Instituto Cervantes. Dentro de ese contexto, el documental CompARTE, dirigido por Labajo, se convirtió en una pieza central para mostrar la esencia del Carnaval de Cádiz al público alemán.

Pero lo que ocurrió fue mucho más de lo previsto.

Según relataba Antonio Labajo, la inauguración fue el primer gran contacto real con el público alemán… y también el momento en el que comprobaron que algo especial estaba ocurriendo.

Explicaba que, nada más llegar (tras el retraso del vuelo), tuvieron que ir directamente al inicio del festival, sin apenas margen para asimilar el viaje. Aun así, desde el primer momento decidieron mostrar su identidad: “en la inauguración ya cantamos un par de cosillas”, señalaba.

La reacción del público fue inmediata. Labajo destacaba que había autoridades, responsables culturales y asistentes que no esperaban encontrarse con algo así, y que comenzaron a sorprenderse desde los primeros compases.

Actuación de la antologia gaditana durante la inauguración del festival.

Uno de los momentos más destacados llegó con la participación del joven Juan Gallardo. Según explicaba, decidieron que cantara acompañado por su padre a la guitarra, generando una escena muy especial. “Se sorprendían un poco de ver al grupo cantando y después al niño”, relataba, subrayando que aquello rompía completamente las expectativas del público.

Esa mezcla de generaciones y naturalidad fue clave. Labajo describía cómo los asistentes reaccionaban con asombro: “se les veían las caras, estaban flipando, les estaba gustando mucho”.

Momento de la actuación de Juan Gallardo acompañado a la guitarra por su padre, Javi.

A esto se sumó Elena Mora, que se arrancó a bailar tanguillos, completando esa experiencia gaditana. Según relataba Labajo, las caras del público lo decían todo: estaban sorprendidos, pero sobre todo, fascinados.

La inauguración, por tanto, no fue solo un acto protocolario. Según sus propias palabras, fue el momento en el que empezaron a “poner nuestro sello de Cádiz”, marcando el tono de todo lo que vendría después.

Elena Mora y el grupo en una actuación en la calle.

Mainz se convierte en escenario del Carnaval de Cádiz

Si la inauguración marcó el inicio, lo que vino después, según explicaba Antonio Labajo, fue “una locura de vivencias”, en la que el carnaval terminó extendiéndose por toda la ciudad casi sin planificación.

El propio director señalaba que las coplas aparecían en cualquier contexto, hasta el punto de que “incluso en reuniones con directores y directoras de otros países acabábamos cantando”, convirtiendo encuentros formales en momentos completamente distintos a lo habitual.

En ese sentido, destacaba especialmente el encuentro con realizadores internacionales, que definía como “muy ameno”, donde, según relataba, no solo compartieron proyectos, sino que “al final siempre terminábamos llevando todo a nuestro terreno”.

Pero si hubo un momento que, en sus palabras, resume lo vivido, ese fue la ruta cantada por Mainz.

Uno de los pases de la antología gaditana durante la ruta por Mainz.

Labajo explicaba que la idea era recorrer la ciudad combinando explicaciones culturales con actuaciones, pero que todo fue creciendo sobre la marcha: “íbamos parándonos en sitios que veíamos especiales para cantar”, mientras la gente “se acercaba, nos grababa y se quedaba”.

Lo que empezó como una actividad organizada acabó siendo, según describía, algo mucho más espontáneo: “había muchísimo ambiente, la gente se iba sumando y no entendía muy bien qué pasaba, pero se quedaba”.

Entre todas esas escenas, recordaba una especialmente significativa. “Nada más terminar de cantar, se nos acercaron dos mujeres de San Fernando que no daban crédito a lo que estaban viendo”, explicaba, subrayando que ese momento reflejaba perfectamente el impacto del viaje.

Talleres, aprendizaje… y un resultado inesperado

El intercambio cultural, según relataba Labajo, fue más allá de las actuaciones. El grupo organizó talleres donde enseñaron cómo se canta en Cádiz, trabajando afinación y estilo.

En este punto, destacaba con sorpresa la respuesta de los participantes: “tenían bastante oído”, señalaba, y añadía que el resultado final fue “espectacular”, especialmente cuando lograron cantar un estribillo a varias voces.

Para él, esa experiencia confirmaba que “el carnaval se puede entender aunque no compartas idioma”.

Además, Labajo participó en una mesa redonda con otros directores europeos. Según explicaba, fue “una charla interesantísima” en la que abordaron el futuro del cine, la identidad cultural y las diferencias con el modelo más comercial.

En sus palabras, se trató de un espacio donde pudieron reflexionar sobre “las particularidades de cada lugar” y la importancia de mantener una voz propia dentro del cine europeo.

Un reconocimiento que nadie esperaba

El momento más simbólico llegó con un reconocimiento inesperado. Labajo explicaba que representantes del carnaval de Mainz les entregaron unas medallas muy especiales, pero lo más relevante era otro detalle.

“Las dos medallas que tenemos no las tiene absolutamente nadie”, afirmaba, subrayando que ese gesto supone un honor único dentro del propio carnaval alemán

Ya de vuelta, Labajo reconocía que resumir la experiencia es complicado: “hay muchísimas vivencias y anécdotas”, explicaba. Aun así, tenía clara una idea: el Carnaval de Cádiz puede cruzar fronteras. Porque, como venía a expresar, cuando hay emoción, música y verdad, “la gente conecta”. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en Mainz.

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