El Carnaval de San Fernando arrancó con lleno total y un homenaje inolvidable
Carnaval de San Fernando: un arranque multitudinario que consagra la plaza del Rey como epicentro de la fiesta
El Carnaval de San Fernando ha iniciado su primera gran cita del año con un fin de semana que confirma la fortaleza de una tradición profundamente arraigada en la ciudad.
Con un tiempo por fin favorable tras semanas de lluvias, el público llenó la plaza del Rey, consolidada como el corazón de las celebraciones.
La apuesta municipal por concentrar allí el grueso de la programación volvió a dar resultados con miles de personas disfrutaron de actuaciones, homenajes y degustaciones que reflejan la esencia popular del carnaval isleño.
El sol, cómplice indispensable, devolvió a las calles el bullicio y el color característicos de febrero.
Las carpas de las peñas recuperaron su ambiente festivo y las actuaciones atrajeron a un público diverso, fiel a la cita con las agrupaciones más esperadas.
Carnaval en San Fernando
El sábado, la Gala Inaugural reunió a una multitud para disfrutar del arte de Jesús Bienvenido y su comparsa DSAS3, flamante primer premio del COAC, que puso el listón muy alto para el resto de la programación.
El domingo continuó la estela de éxito con la presencia de chirigotas de primer nivel como Los cadisapiens, de Manolín Santander, y Los que van a coger papas, del humorista gaditano El Yuyu.
Las coplas resonaron entre los aplausos de un público entregado que convirtió la plaza en un teatro al aire libre, lleno de ritmo, ironía y crítica social, ingredientes indispensables del carnaval andaluz.
La jornada dominical se inauguró con uno de los actos más simbólicos del carnaval isleño: la designación del Quesero Mayor, una distinción que otorga cada año la peña Los Catavinos.
En esta edición, el reconocimiento recayó en el actor y músico Álex O’Dogherty, quien recibió emocionado el homenaje “por haber llevado con orgullo el nombre de La Isla por todo el país”.
El intérprete, natural de San Fernando, agradeció el gesto entre risas y confesó que el título de Quesero le pilló por sorpresa, aunque lo aceptó “con la misma alegría con la que se aceptan los abrazos de la tierra que te vio nacer”.
Durante el acto, la alcaldesa Patricia Cavada y la presidenta de la peña, Manoli de los Santos, destacaron la trayectoria del artista y su constante vinculación con su ciudad natal.
El Quesero saliente, Antonio Roda, fue el encargado de entregarle el tradicional blusón, la boina y el cuchillo con el que O’Dogherty partió el primer queso de la jornada, iniciando así la popular Quesada Popular, que celebra ya su 36ª edición.
En un gesto espontáneo, el actor aprovechó para felicitar a su madre —cumpleañera ese especial día— y consiguió que toda la plaza le cantara al unísono el cumpleaños feliz, uno de los momentos más emotivos del fin de semana.
El programa del domingo incluyó también la primera fase del Concurso de Pasodobles de El Timón, una cita que ha alcanzado su 22ª edición y se ha consolidado como uno de los pilares del carnaval isleño.
Organizado por la Peña Cultural Carnavalesca El Timón, el certamen reunió a agrupaciones locales y participantes del Gran Teatro Falla, entre ellas Los antiguos de Carlos Pérez e Iván Moreno, Los compay de Los Molina, El marqués de la paguita de El Lejía, y la comparsa Las lobas de José Cruz.
Con un premio único de 2.000 euros al mejor pasodoble, el concurso destacó por la calidad de las letras y la emoción de las interpretaciones.
Según el presidente de la peña, José Antonio Carmona, esta cita “es un escaparate de la creatividad carnavalera, donde letra, música y crítica social se funden para emocionar tanto al público como al jurado”.
La programación continuará el próximo fin de semana con nuevas actuaciones y agrupaciones, entre ellas Los Amish del Mono, Una chirigota en teoría y Seguimos cayendo mal.
Desde la organización se subraya que el objetivo es mantener a San Fernando como punto de encuentro para los amantes de una de las fiestas más populares de Andalucía, capaz de unir música, humor y tradición bajo el mismo compás.
Con un inicio así, el Carnaval isleño demuestra una vez más que su fuerza no solo está en las coplas, sino también en su gente: esa marea de voces, risas y aplausos que cada febrero convierte la plaza del Rey en el verdadero corazón de La Isla.