Puerta de entrada a la residencia.

El caso de la agresión a una anciana dependiente en una residencia de Sanlúcar da un giro fundamental hacia el juicio

Investigación judicial por agresión sexual en una residencia de Sanlúcar: el caso avanza hacia posible juicio oral

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La justicia avanza en el esclarecimiento de un grave suceso ocurrido en una residencia de mayores de Sanlúcar de Barrameda, donde una usuaria dependiente habría sido agredida sexualmente mientras dormía, presuntamente por otro residente del mismo centro.

La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sanlúcar de Barrameda, en su plaza número 2, mantiene abierta una investigación por una presunta agresión sexual cometida en el interior de la residencia de ancianos Virgen de la Caridad.

Según consta en un auto judicial fechado el 5 de marzo de 2026, el procedimiento ha dado un nuevo paso con la continuación de las diligencias por los trámites de procedimiento abreviado, lo que abre la puerta a la formulación de acusación formal y, eventualmente, a la celebración de juicio oral.

El juez ha instado tanto al Ministerio Fiscal como a la acusación particular, ejercida por la familia de la víctima, a que presenten sus respectivos escritos en los que deberán solicitar la apertura de juicio o el archivo de la causa.

La decisión llega tras la práctica de diversas pruebas durante la fase de instrucción, en un caso que ha generado una profunda preocupación por la vulnerabilidad de la víctima y el contexto en el que se produjeron los hechos.

De acuerdo con la resolución judicial, el origen de la investigación se sitúa en la denuncia presentada el 24 de febrero de 2025 por la presidenta del comité de empresa del centro.

Esta responsable tuvo conocimiento de los hechos tras el relato de dos trabajadoras del turno de noche, quienes acudieron a la habitación de la residente el 19 de febrero tras recibir el aviso de otro usuario que alertó de la situación.

Al llegar al lugar, las empleadas observaron a un hombre saliendo de la habitación. En el interior encontraron a la víctima tumbada en la cama, con restos de semen en el rostro y también en el suelo.

La mujer, según consta en las actuaciones, presenta una discapacidad severa que le impide moverse y tiene dificultades para comunicarse verbalmente, lo que agrava la gravedad de lo ocurrido.

Detención del agresor en Emuremasa

La familia tuvo conocimiento de los hechos días después, el 27 de febrero de 2025, momento en el que decidió interponer una denuncia formal. El presunto agresor fue detenido al día siguiente y puesto a disposición judicial.

No obstante, el juzgado acordó su puesta en libertad provisional con la imposición de medidas cautelares, entre ellas la prohibición de regresar a la residencia y de comunicarse con la víctima. Posteriormente, fue trasladado a otro centro de la provincia de Cádiz.

En paralelo al desarrollo de la causa principal, la acusación particular ha solicitado que se investigue también la actuación del director gerente de la empresa municipal responsable de la residencia, Emuremasa. La petición se fundamenta en la supuesta ocultación de información y en la falta de actuación ante unos hechos que podrían constituir un delito grave.

El abogado de la familia, Miguel Ángel González Saborido, ha defendido que es el ámbito judicial el que debe determinar las responsabilidades derivadas de lo sucedido, insistiendo en la necesidad de preservar las garantías procesales.

En tal sentido, ha criticado la creación de una comisión de investigación dentro de la propia empresa pública, al considerar que podría interferir en el procedimiento judicial en curso.

Asimismo, la familia ha solicitado la nulidad del acuerdo que dio lugar a dicha comisión, al entender que responde a intereses políticos y no a una voluntad real de esclarecer los hechos.

En concreto, rechazan que se intente atribuir responsabilidades a la alcaldesa de la localidad y presidenta de la empresa municipal, señalando que sus funciones no incluyen la gestión directa del día a día del centro.

El caso continúa su curso en los tribunales, donde se dirimirá tanto la posible responsabilidad penal del presunto agresor como las eventuales omisiones en la gestión de un suceso de extrema gravedad dentro de un entorno especialmente sensible.

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