El comité de Parques y Jardines asegura que el Ayuntamiento reduce los desalojos pero mantiene el “protocolo de la vergüenza”
Los representantes sindicales afirman que el Consistorio ha ordenado aplicar el dispositivo solo tres días por semana, pero exigen su eliminación total: “Lo que es inhumano un día lo es también el siguiente”
El Comité de Empresa de la UTE Infraestructura Verde Cádiz ha asegurado que el Ayuntamiento ha ordenado modificar la periodicidad del denominado protocolo de desalojo de personas sin hogar en zonas verdes, reduciendo su aplicación de seis días a la semana a tres jornadas concretas: martes, jueves y sábados.
Según recoge la nueva nota sindical, la orden fue trasladada el 24 de febrero a la empresa adjudicataria del mantenimiento de los jardines públicos. Para el comité, esta modificación supone una admisión implícita de la existencia del protocolo, después de que el Gobierno municipal hubiera negado públicamente su veracidad en semanas anteriores.
Pese a la reducción del 50% en la frecuencia de los operativos, los representantes sindicales consideran la medida “claramente insuficiente” y subrayan que el problema no es la intensidad del dispositivo, sino su naturaleza.
“Lo que es inhumano un día lo es también el siguiente”, afirman en el encabezamiento del comunicado, insistiendo en que cualquier actuación que implique la retirada de mantas, sacos de dormir o cartones supone, a su juicio, un “ilegal expolio” y un riesgo añadido para la salud de las personas sin hogar.
El comité sostiene que la cuestión no radica en el número de veces que se ejecuta el protocolo, sino en su “esencial inhumanidad” y en lo que califican como un carácter contrario a los derechos humanos más básicos.
Exigen la anulación total y el fin de las sanciones
Ante este escenario, el comité reclama la “inmediata y plena anulación” del protocolo por considerarlo ilegal e inhumano. Asimismo, pide que se pongan en marcha medidas estructurales como garantizar techo y comida las 24 horas y crear equipos específicos de atención directa a personas sin hogar.
Además, los representantes sindicales vuelven a denunciar que aún existe un trabajador sancionado por negarse a participar en estas actuaciones y exigen que cesen este tipo de medidas disciplinarias.
La polémica en torno al protocolo comenzó con la denuncia del comité de empresa, que lo bautizó como “protocolo de la vergüenza”. Desde entonces, el Ayuntamiento ha defendido que se trata del mismo procedimiento que se aplicaba en etapas anteriores y ha anunciado mecanismos adicionales de control interno mediante la firma conjunta de Policía Local, Parques y Jardines y el equipo de calle.
La nueva orden de reducción de la periodicidad añade ahora un elemento más al conflicto, que sigue escalando en el plano político y social, con posiciones cada vez más enfrentadas entre el Gobierno municipal y los representantes sindicales.