Dos operarios con epi blanco cargando un bidón azul con comida en mal estado.
Operarios sacando comida en mal estado del local.

El fuerte olor de un kebab cerrado desde marzo en Cádiz obliga a intervenir en el local

El negocio fue uno de los cuatro establecimientos hosteleros clausurados en una operación desarrollada entre Cádiz y Badajoz

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Un fuerte olor que llevaba tiempo llamando la atención de los vecinos ha terminado provocando una intervención en un establecimiento de comida rápida de la avenida Ana de Viya, en Cádiz.

El Ayuntamiento de Cádiz, a través de su Delegación de Salud, accedió este martes 15 de septiembre al local, que permanecía precintado desde marzo por orden de un juzgado de Badajoz.

En el interior había alimentos en mal estado que ahora deben ser retirados antes de completar la desinfección del establecimiento.

Una autorización judicial para poder acceder al establecimiento

La situación presentaba una dificultad poco habitual para una actuación de carácter sanitario. El local no estaba simplemente cerrado al público, sino sometido a un precinto judicial relacionado con una investigación que se desarrolla desde Badajoz.

Esa circunstancia impedía al Consistorio gaditano entrar directamente pese a las molestias denunciadas en la zona.

El Ayuntamiento inició por ello las gestiones necesarias con el juzgado encargado del procedimiento. La entrada requería autorización y coordinación judicial para evitar que los trabajos municipales interfirieran en las medidas adoptadas dentro de la investigación. Una vez realizados esos trámites, los operarios pudieron acceder finalmente al establecimiento.

De forma paralela, el Consistorio contrató a una empresa especializada para ocuparse de dos tareas: retirar los alimentos deteriorados que permanecían dentro y acometer la desinfección del inmueble. Los trabajadores han tenido que emplear los protocolos de protección previstos para intervenciones de estas características.

La actuación responde así al problema que había trascendido al exterior durante el tiempo que el negocio permaneció cerrado. Los vecinos del entorno habían alertado del intenso olor procedente del establecimiento, una circunstancia que llevó al Ayuntamiento a buscar una vía para acceder legalmente al interior.

El local llevaba precintado desde una operación policial en marzo

El cierre del establecimiento se remonta a marzo de 2026 y tiene un origen distinto a las actuales labores de limpieza. El negocio fue uno de los cuatro establecimientos hosteleros clausurados en una operación desarrollada entre Cádiz y Badajoz contra una presunta organización criminal investigada por trata de seres humanos y delitos contra los derechos de los trabajadores y de ciudadanos extranjeros.

En aquella actuación fueron detenidas cuatro personas, tres de ellas en la capital gaditana. La investigación corrió a cargo de las brigadas provinciales de Extranjería y Fronteras de Cádiz y Badajoz.

La intervención permitió además liberar a 11 ciudadanos extranjeros que se encontraban, según la información difundida sobre el operativo, en una situación de extrema vulnerabilidad. También se llevaron a cabo cuatro registros domiciliarios vinculados a la investigación.

Dos de esos registros se practicaron en Badajoz: uno en una vivienda utilizada para alojar a trabajadores y otro en el domicilio de uno de los investigados. Los otros dos tuvieron lugar en Cádiz, en inmuebles que eran utilizados como alojamiento para las víctimas.

Cuatro establecimientos clausurados entre Cádiz y Badajoz

La operación de marzo también desembocó en la clausura de cuatro negocios de hostelería en los que, de acuerdo con la investigación policial, presuntamente se desarrollaba la actividad ilícita investigada. Dos estaban situados en Cádiz y otros dos en Badajoz.

Uno de aquellos establecimientos es precisamente el de la avenida Ana de Viya al que ahora ha podido acceder el Ayuntamiento. El precinto judicial se había mantenido desde entonces, de ahí que la aparición del problema de malos olores no pudiera resolverse mediante una entrada municipal ordinaria.

La actuación realizada este martes permite abordar ahora el foco que había provocado las quejas en el entorno. La empresa contratada debe retirar los productos alimenticios deteriorados y realizar la correspondiente desinfección, mientras el precinto y las actuaciones relacionadas con la investigación judicial siguen sujetos al procedimiento que motivó el cierre del establecimiento.