Vista del Convento de las Capuchinas de San Fernando.

El futuro del convento de las Capuchinas da un giro determinante tras años de espera en San Fernando

La transformación del convento de las Capuchinas encara una nueva fase con la capilla aún pendiente

·

El futuro del antiguo convento de las Capuchinas en San Fernando sigue avanzando lentamente, marcado por decisiones administrativas y tiempos urbanísticos que se prolongan más de lo previsto.

Nueve años después de la marcha de las últimas religiosas, el proyecto para transformar estos suelos continúa en fase de desarrollo, aunque con pasos definidos que apuntan a una reordenación integral del espacio.

Una operación urbanística con múltiples usos en San Fernando

La operación urbanística prevista sobre los terrenos del antiguo convento contempla una combinación de usos que buscan responder a distintas necesidades sociales y residenciales.

Concretamente, se proyecta la construcción de una residencia de mayores, viviendas de renta libre, protegidas y dotacionales, así como la creación de zonas verdes en una superficie de más de siete mil metros cuadrados.

Este planteamiento responde a la intención de equilibrar crecimiento urbano y servicios, en una zona estratégica por su cercanía al centro de la ciudad.

El papel de la antigua capilla se ha convertido en uno de los elementos más simbólicos del proceso. Desde el primer momento, el Ayuntamiento de San Fernando planteó destinar este espacio a sede del Consejo de Hermandades y Cofradías, una institución que durante décadas ha carecido de un emplazamiento estable acorde con su relevancia.

La elección de la capilla no es casual, ya que su configuración permite acoger tanto la actividad ordinaria del organismo como actos vinculados al calendario cofrade y cultural.

Para que este uso pueda materializarse, ha sido necesario completar varios pasos administrativos y técnicos. La cesión del inmueble quedó formalizada mediante un convenio urbanístico entre el Obispado y el Ayuntamiento, lo que permitió incorporar la capilla al patrimonio municipal.

A partir de ahí, el siguiente reto ha sido la redacción y ejecución del proyecto de acondicionamiento, así como la futura firma de un acuerdo específico con el propio Consejo para regular su utilización.

Obras pendientes y plazos condicionados en el convento isleño

En la actualidad, las obras necesarias para adaptar la capilla siguen pendientes de adjudicación, a pesar de que el proceso de licitación se inició meses atrás. El presupuesto previsto supera los trescientos cincuenta mil euros y contempla un plazo de ejecución de cinco meses.

Pero la concurrencia limitada de empresas y la evaluación técnica de las ofertas han retrasado la adjudicación, lo que introduce incertidumbre sobre los plazos definitivos.

El proyecto incluye intervenciones orientadas a mejorar la accesibilidad y funcionalidad del edificio. Entre ellas, destaca la instalación de un elevador, la renovación de la escalera de acceso y la construcción de aseos adaptados.

Igualmente se prevé la dotación de infraestructuras independientes de suministros, así como trabajos de reparación en cubiertas, muros y carpinterías.

Si no surgen contratiempos significativos, el objetivo municipal es iniciar las obras en el presente año y completar la actuación en un horizonte cercano a 2027.

De cumplirse este calendario, la ciudad recuperaría un espacio con alto valor patrimonial y emocional, integrándolo en la vida pública con nuevos usos que refuercen su identidad cultural y social.

No obstante, el desarrollo global de los suelos del antiguo convento sigue vinculado a la tramitación de instrumentos de planeamiento que deben concretar la ordenación definitiva.

Este proceso, que depende de acuerdos entre la diócesis, la promotora y la administración local, resulta clave para desbloquear la transformación completa del ámbito.

Mientras tanto, la ciudad observa con expectación el devenir de una actuación llamada a redefinir uno de sus enclaves más representativos.

La combinación de vivienda, equipamientos y espacios libres dibuja un escenario de renovación urbana que, aunque lenta, mantiene su potencial transformador a medio plazo.

En ese contexto, la recuperación de la capilla se presenta como el primer hito tangible, capaz de anticipar el impacto positivo que tendrá el conjunto del proyecto sobre San Fernando y

Ver más de Cádiz