El Medussa de Cádiz, a dos semanas de su posible cierre: "No nos vamos a rendir"
El propietario del histórico local busca un acuerdo para evitar el cierre mientras el Ayuntamiento intenta mediar con la propiedad
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Apenas dos semanas separan al Medussa de una fecha que puede marcar el final de casi 25 años de historia de la música y el ocio nocturno de Cádiz. El próximo 1 de noviembre vence el contrato de alquiler del histórico establecimiento y su continuidad sigue sin estar garantizada.
Sin embargo, su propietario, Miguel Pérez Mata, todavía confía en encontrar una solución que evite el cierre. Mientras continúan las conversaciones con la propiedad y con los intermediarios de la futura propiedad, el Ayuntamiento de Cádiz también está realizando gestiones para intentar alcanzar un acuerdo que permita prolongar la actividad del local.
La situación no es nueva para Pérez Mata, que lleva dos años conviviendo con la incertidumbre sobre el futuro del establecimiento. "Llevo dos años detrás de este tema, así que la situación es complicada. Sobre todo por el desgaste psicológico y la presión que supone", reconoce en declaraciones a este medio.
El pasado año, por estas mismas fechas, el Medussa ya se enfrentaba al vencimiento de su contrato. Finalmente, una serie de circunstancias relacionadas con la situación del inmueble permitieron que se prorrogara el alquiler durante otro año. Ahora, con el nuevo plazo a punto de agotarse, las negociaciones vuelven a ser decisivas.
La propuesta del Medussa para evitar el cierre
Uno de los principales obstáculos es la situación del edificio en el que se encuentra el establecimiento. Según explica Miguel Pérez Mata, la finca pertenece actualmente a numerosos propietarios y existe una operación de compraventa pendiente de completarse.
En este escenario, el responsable del Medussa ha trasladado una propuesta a los intermediarios de los futuros compradores: continuar desarrollando su actividad y abonando el alquiler mientras se tramitan las licencias necesarias para acometer las obras previstas en el inmueble.
Miguel sostiene que estos procedimientos pueden prolongarse durante varios meses y que el inicio efectivo de los trabajos podría demorarse todavía más. Por ello, considera que existe margen para encontrar una solución temporal que permita mantener abierto el establecimiento sin interferir en los planes de los futuros propietarios.
"En el momento que llegue aquí el andamio, yo me voy", asegura, resumiendo así el planteamiento que ha trasladado durante las conversaciones.
La propuesta no contempla, por tanto, una permanencia indefinida en el edificio, sino aprovechar el tiempo que transcurra hasta el comienzo de las obras. Durante ese periodo, el Medussa seguiría pagando su alquiler y desarrollando la actividad cultural y de ocio que ha mantenido durante más de dos décadas.
Sin embargo, por el momento no existe un acuerdo que garantice esa continuidad y el vencimiento del contrato se aproxima.
El Ayuntamiento intenta mediar con la propiedad
En las últimas semanas también se han producido gestiones desde el Ayuntamiento de Cádiz para intentar encontrar una salida a la situación. Según explica Miguel Pérez Mata, representantes municipales se han puesto en contacto con los intermediarios de la propiedad con la intención de facilitar algún tipo de entendimiento que permita prolongar la actividad del Medussa.
Esta intervención se produce después de que el movimiento ciudadano Somos Medussa llevara al pleno municipal la situación del establecimiento, respaldado por más de 1.600 firmas recogidas en poco más de dos meses.
La plataforma, integrada por músicos, artistas, clientela habitual y personas vinculadas a la cultura gaditana, lleva desde el verano reclamando la protección de un espacio que considera fundamental para la memoria cultural de Cádiz.
Entre sus reivindicaciones figura el reconocimiento del valor cultural del Medussa y el mantenimiento de espacios destinados a actividades culturales en una ciudad donde, según denuncia el colectivo, cada vez quedan menos alternativas para la música independiente.
Pérez Mata reconoce que el margen de actuación del Ayuntamiento es limitado al tratarse de una propiedad privada, aunque confirma que se han realizado contactos para intentar acercar posiciones.
Casi 25 años de historia y un futuro todavía incierto
La incertidumbre llega después de más de dos décadas en las que el Medussa se ha convertido en uno de los locales más reconocibles de la música y el ocio nocturno de Cádiz.
Desde su apertura en 2002, el establecimiento ha sido punto de encuentro para varias generaciones de gaditanos y escenario de conciertos, sesiones musicales, exposiciones y otras propuestas culturales alejadas de los circuitos más convencionales.
Su trayectoria quedó recogida el pasado mes de diciembre en Memoria Visual Cultural, un libro que reunió carteles, folletos y materiales gráficos de los primeros 23 años de actividad del establecimiento. La publicación permitió recuperar buena parte de la memoria de un espacio que ha dado oportunidades a músicos, pinchadiscos y artistas de distintas disciplinas.
Ahora, esa historia se encuentra ante una fecha decisiva.
Miguel Pérez Mata admite que el desgaste acumulado durante estos dos años ha sido considerable. A la incertidumbre sobre el futuro del negocio se suma el esfuerzo cotidiano que supone mantener abierto un establecimiento del que se ocupa personalmente.
"Por mí, lo que quisiera es llegar a un acuerdo, quitarme ese peso, porque después de dos años... ", confiesa.
Mientras tanto, el calendario sigue avanzando hacia el 1 de noviembre. Quedan dos fines de semana, quince días. El Medussa continúa abierto y su propietario mantiene las conversaciones para intentar encontrar una solución antes de que venza el contrato.