Mujer explicando temas en una conferencia sobre una pantalla luminosa.
Formación contra la ciberviolencia en Puerto Real.

El paso pionero de Puerto Real para frenar las ciberviolencias de género

Puerto Real impulsa la capacitación profesional para frenar las ciberviolencias de género

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En un contexto donde las agresiones se trasladan cada vez más al espacio digital, Puerto Real ha decidido dar un paso firme hacia la formación especializada de su personal técnico.

El Centro Cultural Rosa Butler acogió este martes la jornada “Ciberviolencias de género: detección, protección e intervención desde la coordinación interinstitucional”, una iniciativa promovida por el área municipal de Feminismo, con el objetivo de fortalecer las herramientas de respuesta frente a las nuevas formas de violencia machista que emergen en el entorno virtual.

La sesión estuvo dirigida por Vanessa Casado Caballero, reconocida jurista experta en género, con una trayectoria consolidada como investigadora y colaboradora en la Ley 13/2007, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género en Andalucía, así como en el I Plan de Acción Integral para la Erradicación de la Trata de Mujeres y Niñas.

Su participación aportó una perspectiva integral que combinó la revisión del marco jurídico vigente con la reflexión sobre los desafíos éticos y sociales que plantea la digitalización de las relaciones.

Durante la jornada, los asistentes —profesionales de la mesa técnica de seguimiento del protocolo de coordinación interinstitucional de atención a mujeres víctimas de violencia de género, así como personal de distintas áreas municipales— analizaron los mecanismos de prevención, detección y respuesta frente a las agresiones que se producen en redes sociales, plataformas de mensajería o entornos virtuales.

La iniciativa también contó con la colaboración de representantes de los sectores de Servicios Sociales, Igualdad, Salud, Educación, Justicia y Seguridad, además de asociaciones locales especializadas en la atención a víctimas.

Casado Caballero profundizó en tres ejes fundamentales: el concepto del “yo digital” y las subculturas misóginas que proliferan en internet; el marco normativo actual, que busca adaptar las leyes a la realidad cambiante de los delitos digitales; y el impacto psicosocial que la ciberviolencia produce en las víctimas, especialmente en términos de ansiedad, aislamiento y daño reputacional.

La jurista subrayó que el espacio virtual no puede considerarse un territorio ajeno a la violencia de género, sino una extensión de las dinámicas de poder y control que ya existen en la vida offline.

Prevenir la ciberviolencia en Puerto Real

“Las ciberviolencias no son un fenómeno aislado, sino una realidad que evoluciona tan rápido como la tecnología. Es fundamental que contemos con herramientas actualizadas para no quedarnos atrás”, señaló Lorena Díaz López, concejala de Feminismo, durante su intervención.

La edil destacó la importancia de la formación continua para garantizar una respuesta efectiva desde las instituciones públicas y reforzar la coordinación entre los distintos organismos que atienden a las víctimas.

Uno de los puntos más debatidos fue la necesidad de crear protocolos de actuación específicos que integren la dimensión digital en la atención integral a las mujeres.

En muchos casos, los ataques en línea —difusión no consentida de imágenes así como de acoso digital o suplantación de identidad— se mezclan con formas de violencia física o psicológica, lo que exige una intervención conjunta y multidisciplinar.

Los participantes coincidieron en que el avance tecnológico, aunque ha ampliado las posibilidades de comunicación, también ha facilitado nuevas tácticas de control, hostigamiento y manipulación.

Frente a esta realidad, la actualización constante de conocimientos así como de la oportuna creación de redes de cooperación interinstitucional se vuelven imprescindibles para proteger a las mujeres y garantizar su seguridad tanto en el espacio físico como en el digital.

La jornada concluyó con un compromiso como es el de seguir fortaleciendo la formación y la coordinación local para hacer frente a un fenómeno que evoluciona de forma acelerada.

Puerto Real potencia de esta forma su apuesta por la prevención y la educación como pilares fundamentales en la lucha contra la violencia de género en todas sus manifestaciones, incluyendo aquellas que se esconden tras las pantallas.