Fachada del local que ahora ocupa el recién estrella are y antes ocupó Código de Barra. Foto: José Luis Porquicho Prada.
Fachada del local que ahora ocupa el recién estrella are y antes ocupó Código de Barra. Foto: José Luis Porquicho Prada.

El pequeño local de Cádiz, talismán para lograr la Estrella Michelin

De Código de Barra a Mare, la historia de una sabrosa coincidencia

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A veces las coincidencias existen. O a veces es que un lugar tiene algo que contribuye a que se alcancen los objetivos del negocio que se instala en él. En el centro histórico de Cádiz, un pequeño local de la Plaza Candelaria parece tener ese auCasi se puede hablar de que se ha convertido en un mito.

En apenas una década, ese espacio ha sido el punto de partida de dos restaurantes distintos: Código de Barra, del chef León Griffioen, y Mare, del cocinero Juan Viu. Ambos han conseguido una Estrella Michelin cada uno.

La historia de esta dirección es una de esas coincidencias que parecen demasiado perfectas para ser casualidad. En 2011, el chef neerlandés León Griffioen y su socia Paqui Márquez abrieron Código de Barra en el local de la plaza.

Su propuesta era arriesgada para el Cádiz de entonces: reinterpretar la tradición gaditana con técnica de vanguardia. Durante cuatro años, el restaurante se convirtió en un referente silencioso.

Pero Griffioen tenía una meta clara: la Estrella Michelin. Y para lograrla necesitaba espacio, control y una experiencia más envolvente. En 2015 trasladó su proyecto a la calle San Francisco, 7, mientras mantenía en la Candelaria un concepto más informal, Contraseña, gestionado por el mismo equipo.

El tiempo dio la razón a su intuición. En 2022, Código de Barra obtuvo la primera Estrella Michelin en la historia de Cádiz capital. Sin embargo, lo que nadie imaginaba es que el antiguo local de la plaza también volvería a brillar.

En 2023, el chef Juan Viu decidió instalar allí su restaurante Mare. Viu, nacido en Barbate y criado entre hornos de la pastelería familiar Tres Martínez, apostó por lo contrario de la vanguardia: el respeto absoluto a la tradición. Su cocina es un homenaje al mar, a los guisos de las madres y abuelas, y a los productos de las lonjas gaditanas.

Mare es un espacio diminuto, con apenas cinco mesas y una barra donde el chef termina los platos frente al cliente. Su menú degustación —98 euros, con opción de maridaje— cambia a diario. La experiencia es íntima, pausada y profundamente andaluza.

Menos de dos años después de su apertura, la Guía Michelin anunció en Málaga que Mare había conseguido su primera estrella, incluida en la edición 2026. El pequeño local de la Plaza Candelaria volvía a aparecer en el mapa de la excelencia, completando un círculo perfecto: primero, la vanguardia de Griffioen; ahora, la autenticidad de Viu.

La paradoja es deliciosa. Código de Barra logró su estrella al mudarse; Mare, al quedarse. Como si la plaza guardara una energía especial, un destino que premia a quienes apuestan por la excelencia, sea cual sea su forma.

Hoy, la Plaza Candelaria es un símbolo para amantes del buen comer. Un buen puñado (por cantidad y calidad) de restaurantes van desde o tradicional a lo más vanguardista, de lo cool a la fusión de cocinas. Pero ese número 12 será siempre el lugar en el que nacieron dos estrellas Michelin.