El plan que pide Tarifa para acabar con los atascos: desdoblar la N-340 y un acceso directo al puerto
El Ayuntamiento reclama un acceso directo al puerto que evite el paso de los vehículos por el núcleo urbano y advierte de que las infraestructuras deberán estar preparadas antes del Mundial de 2030
Los atascos que acompañan cada verano a Tarifa han vuelto a situar en primer plano una reivindicación que afecta tanto a la carretera N-340 como al Puerto de Tarifa.
El alcalde, José Antonio Santos Perea, reclama el desdoble de esta vía y una conexión directa con las instalaciones portuarias para impedir que buena parte de los vehículos que viajan hacia Tánger tengan que atravesar la localidad.
El problema adquiere especial intensidad durante la Operación Paso del Estrecho (OPE), precisamente cuando el municipio registra también una de sus mayores afluencias turísticas.
Tarifa: una carretera que concentra el tráfico en plena temporada alta
La petición municipal pasa por convertir la N-340 en una carretera con dos carriles por sentido en el tramo que da servicio a Tarifa. Santos considera insuficiente la capacidad actual de una vía que durante el verano debe absorber los desplazamientos habituales, el movimiento turístico y el tráfico vinculado a los embarques hacia Marruecos.
La situación se complica por la propia configuración del acceso al puerto. Los vehículos que se dirigen a los ferris deben entrar en el núcleo urbano, de manera que el tráfico portuario termina mezclándose con el de vecinos, trabajadores y turistas.
No se trata de una reclamación aislada. La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras también ha pedido acelerar el desdoble de la N-340 entre Algeciras y Tarifa y mejorar el acceso al recinto portuario.
Los datos conocidos este verano refuerzan esa presión: durante julio, el puerto tarifeño incrementó un 8% su número de pasajeros y un 18% el de vehículos en la conexión con Tánger Ville.
Un acceso al puerto para no atravesar Tarifa
La segunda actuación planteada consiste en construir una entrada y salida directa entre la N-340 y el puerto. El objetivo es sencillo: que un conductor cuyo destino sea el ferry no necesite circular por las calles de Tarifa para llegar a la zona de embarque.
El alcalde toma como referencia el sistema de accesos existente en Algeciras, donde el tráfico portuario dispone de alternativas que evitan introducir todos los vehículos en la ciudad. A esa obra añade otra cuestión más inmediata: mejorar la gestión de las áreas exteriores de espera.
El Ayuntamiento quiere evitar que los viajeros lleguen hasta el puerto sin billete o antes de poder embarcar y después tengan que regresar a la zona de preembarque situada a la entrada de Tarifa. Una mejor información y coordinación con las navieras permitiría, según el planteamiento municipal, contener allí parte de los vehículos.
Las quejas también han llegado desde el tejido empresarial. La Federación de Asociaciones de Empresarios de Tarifa ha advertido este verano del impacto de la OPE sobre la movilidad local y ha reclamado zonas de espera adecuadas, señalización y medidas preventivas para evitar nuevos episodios de saturación.
El Mundial de 2030 añade presión al calendario
La preocupación no termina con la campaña de verano. Santos ha situado el Mundial de Fútbol de 2030, organizado por España, Portugal y Marruecos, como otro motivo para acelerar las actuaciones.
La proximidad entre Tarifa y Tánger convierte esta conexión marítima en una puerta natural entre ambas orillas del Estrecho. El trayecto en ferry ronda los 35 minutos y permite continuar el viaje por carretera desde Marruecos, una ventaja que explica parte de su atractivo para los pasajeros.
El temor municipal es que un aumento extraordinario de desplazamientos durante el Mundial se encuentre con los mismos problemas que aparecen actualmente en los momentos de mayor tráfico de la OPE.
Por eso, la petición no se limita a gestionar mejor los próximos veranos: Tarifa quiere que el desdoble de la N-340 y el nuevo acceso portuario entren en la agenda de infraestructuras antes de que la movilidad entre España y Marruecos afronte una prueba todavía mayor en 2030.