Sergio González en el último partido en el JP FInancial Estadio
Los números del Cadiz CF no han mejorado precisamente con Sergio González en el banquillo. En la imagen, en el último partido cadista en el JP FInancial Estadio. Foto: Cádiz CF.

El preocupante presagio del Cádiz CF: ya iguala su peor racha en Segunda, la de una temporada que acabó en descenso

El equipo amarillo suma 4 puntos de 45, encadena seis derrotas seguidas y entra en registros idénticos a los de la temporada que acabó en descenso a Segunda B

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El Cádiz CF está mal, muy mal, y con una deriva que le lleva camino de la actual Primera RFEF, la Segunda B de toda la vida. Solo el peor hacer de sus rivales le mantiene con muchas opciones, ya que sigue dependiendo de sí mismo. Pero hay algo que no admite interpretaciones. Es el peor Cádiz de la historia en Segunda.

La derrota ante el Real Sporting de Gijón ha convertido la crisis en histórica. Por si no lo era ya. El equipo amarillo ya iguala la peor racha de resultados de su trayectoria en Segunda División. Quince jornadas consecutivas con un balance devastador: una victoria, un empate y trece derrotas. Cuatro puntos de 45 posibles. Y seis derrotas seguidas.

Un registro que hasta ahora parecía reservado a una temporada marcada en rojo en la memoria cadista: la aciaga temporada 1993/94 que dio con los huesos cadistas en la por entonces Segunda B, división en la que no había militado nunca (porque desde su creación, el club siempre habái estado en Primera o Segunda). Como con la Primera RFEF, donde el Cádiz CF no ha jugado porque se creó estando los amarillos en Primera.

El periodista deportivo Willy Doña ya había advertido en sus redes de lo que podía ocurrir si el Cádiz caía en Gijón. Y ha ocurrido.

Según ese repaso histórico, el peor precedente del club se encontraba en la temporada 1993/94, cuando el equipo encadenó un tramo de catorce jornadas —entre la 8ª y la 21ª— sin conocer la victoria, con un balance de tres empates y once derrotas. Tres puntos.

Si se amplía la serie a quince encuentros, como sucede ahora, la comparación es total: aquel Cádiz sumó cuatro puntos (cuatro empates y once derrotas) en quince partidos. Exactamente los mismos que presenta el equipo actual, pero porque el sistema actual da tres puntos por victoria. Con aquel sistema de puntuación, sumaría tres puntos.

El espejo de 1993/94

Aquel Cádiz recién descendido de Primera firmó una campaña para el olvido. Colista, sin reacción y con una caída sostenida que terminó con el descenso a Segunda B. Cuatro entrenadores (Colin Addison, Hugo Vaca, Naya y Marcelino Pérez) y dos presidentes (Manuel Irigoyen y Juan Manuel González Díez)

No fue solo una cuestión de resultados. Fue una cuestión de sensaciones. De incapacidad para competir. De equipo superado por la situación y no solo la deportiva, también la social con el grupo de Jesús Gil. Un retrato que empieza a parecerse demasiado al actual.

La gran diferencia es que este Cádiz aún está a tiempo. Pero cada jornada que pasa, la realidad pesa más. Porque más allá del dato, lo preocupante es cómo se construye.

El equipo no compite. No genera. No tiene mecanismos ofensivos ni solidez defensiva. Y, sobre todo, no transmite ninguna señal de reacción.

La llegada de Sergio González no ha cambiado la dinámica. Más bien al contrario. El equipo ha entrado en una espiral de cambios constantes, sistemas que van y vienen y una sensación de desorientación que no existía ni siquiera en el tramo final de la etapa de Garitano.

El debate ya está abierto. La continuidad de Sergio González empieza a cuestionarse de forma clara. No solo por los resultados, sino por la falta de respuesta del equipo y la ausencia de una línea reconocible.

Sin embargo, según apuntan distintos medios, la idea del club pasa por mantener al técnico. El presidente, Manuel Vizcaíno, apostaría por sostener el proyecto pese a la pésima racha. Una decisión que, en este momento, no deja de aumentar la presión.

Y empiezan a sonar demasiadas cosas ya a un libro que el cadismo ha leído.