Verja de Gibraltar.

El primer mes sin la Verja cambia los accesos entre La Línea y Gibraltar: septiembre será determinante

Juan Franco destaca la mejora de los accesos y una mayor presencia de gibraltareños en la ciudad, aunque el Ayuntamiento mantiene pendientes asuntos relacionados con mercancías, trabajadores y la futura red viaria

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Un mes después de la desaparición de la Verja entre La Línea de la Concepción y Gibraltar, el nuevo escenario comienza a asentarse tras unas primeras semanas marcadas por los ajustes.

El alcalde linense, Juan Franco, considera positivo este primer balance: el tráfico ha ganado fluidez, los problemas iniciales con las mercancías se han ido resolviendo y el verano está dejando una elevada afluencia de visitantes.

Pero el Ayuntamiento de La Línea mira ya a septiembre como el momento en el que podrá comprobarse el efecto real del cambio cuando regresen la actividad laboral y los movimientos comerciales habituales.

La Línea: el tráfico mejora después de dos semanas complicadas

La retirada de la Verja se produjo el 15 de julio y los primeros días no ofrecieron todavía una imagen precisa de cómo funcionaría el nuevo sistema. La coincidencia con la feria de La Línea alteró especialmente la circulación en una zona sensible para los vehículos procedentes del Peñón.

Las instalaciones del recinto ferial afectaban al vial utilizado por el tráfico que salía de Gibraltar. Esa situación se prolongó durante las dos primeras semanas y generó dificultades en los accesos.

Una vez desmontadas las instalaciones, a partir del 29 de julio, la circulación comenzó a desenvolverse con mayor normalidad, según el balance realizado por Franco.

También aparecieron obstáculos en el transporte de mercancías. La implantación de nuevos requisitos documentales provocó inicialmente problemas a los transitarios, aunque esas incidencias burocráticas se han ido solucionando.

La movilidad es precisamente uno de los asuntos que el Consistorio quiere seguir de cerca. Antes incluso de completarse la eliminación de la Verja, el Ayuntamiento había planteado la necesidad de coordinar con Gibraltar cuestiones prácticas relacionadas con los accesos y con la adaptación de la ciudad al nuevo escenario fronterizo.

Más movimiento en La Línea, pero agosto puede distorsionar los datos

El cambio también empieza a percibirse en las calles de La Línea. El alcalde apunta a una mayor presencia de ciudadanos gibraltareños realizando compras y consumiendo en el municipio.

A ello se suma una temporada turística especialmente activa, con establecimientos hoteleros rozando, según Franco, la plena ocupación.

El propio Ayuntamiento evita, sin embargo, sacar conclusiones definitivas con los datos de agosto. Las vacaciones y el interés generado por la desaparición de la frontera física pueden aumentar temporalmente el número de personas que visitan la zona.

Septiembre será, por tanto, una referencia mucho más fiable. Con la recuperación de las rutinas laborales y comerciales podrá comprobarse hasta qué punto la nueva situación modifica los desplazamientos cotidianos entre ambos territorios y qué repercusión tiene sobre la actividad económica linense.

La relación institucional también está ganando protagonismo. En las últimas semanas, representantes de ambas ciudades han compartido diferentes iniciativas, entre ellas actividades deportivas y culturales planteadas desde la cooperación entre las dos comunidades.

Septiembre abre una nueva fase con varios asuntos pendientes

La mayor fluidez no significa que el proceso esté terminado. El Ayuntamiento pretende intensificar desde septiembre el seguimiento de cuestiones que considera todavía insuficientemente resueltas. Entre ellas figuran determinados trámites burocráticos, las pensiones de trabajadores transfronterizos y otras situaciones laborales vinculadas al Peñón.

Franco también plantea activar un grupo de trabajo con participación de España, Reino Unido, Gibraltar y el Ayuntamiento para tratar de forma coordinada las necesidades de movilidad e infraestructuras. La red de accesos será uno de los puntos centrales.

En esa línea, el alcalde prevé mantener contactos con la Agencia Tributaria, propietaria de los terrenos por los que discurre el vial hacia Gibraltar, con el objetivo de estudiar posibles fórmulas que permitan ampliar y mejorar la infraestructura.

Tras un primer mes condicionado en parte por el calendario festivo y vacacional, el verdadero examen llegará con septiembre: entonces volverán los desplazamientos diarios de trabajadores, el tráfico comercial ordinario y una actividad menos influida por el verano.

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