El PSOE de Cádiz acusa a Bruno García de no actuar ante la situación “insostenible” de 62 familias en Puntales
El vecindrio de las calles Explanada y Dársena siguen entre “apuntalamientos y condiciones deplorables” sin respuesta institucional
La situación de las viviendas ubicadas en la calle Explanada y Dársena, en el barrio de Puntales, ha vuelto a generar críticas al equipo de Gobierno de Bruno García por lo que, desde el PSOE, califican de falta de actuación del regidor municipal
Los socialistas, a través de su portavoz Óscar Torres y del secretario general José Ramón Ortega, han denunciado nuevamente la falta de actuación institucional ante lo que consideran una crisis habitacional que afecta directamente a 62 familias, calificando el escenario como “insostenible” y señalando que las administraciones “siguen mirando hacia otro lado”.
Tras una nueva reunión con los vecinos, los socialistas han constatado que “no se ha activado ningún mecanismo de ayuda” y que tampoco se ha producido “ningún avance significativo” desde que la problemática fuera denunciada públicamente hace ya medio año, una situación que, según trasladan, evidencia una “falta total de respuesta institucional”.
Las viviendas afectadas, situadas en los números 1 y 3 de la calle Explanada y en el número 1 de la calle Dársena, presentan graves deficiencias estructurales. La presencia de apuntalamientos en distintas zonas de los edificios refleja la magnitud del problema, mientras que las condiciones de habitabilidad continúan deteriorándose hasta alcanzar niveles que los propios vecinos califican de “deplorables”.
Los residentes conviven a diario con esta situación, lo que genera una creciente preocupación por la seguridad y la estabilidad de sus hogares. Desde el entorno vecinal se advierte de que viven en un contexto de “peligro constante”, mientras que la falta de actuaciones concretas por parte de las administraciones ha incrementado la sensación de abandono, percibida ya como un “abandono absoluto”.
Falta de respuesta institucional
Óscar Torres ha sido especialmente crítico con la gestión del alcalde de Cádiz, Bruno García, al que acusa de “negarse a poner en marcha soluciones con carácter de urgencia”. Según el portavoz socialista, el regidor ni siquiera ha visitado las viviendas afectadas ni se ha “dignado a acercarse a hablar con los vecinos”, lo que interpretan como una clara muestra de desconexión con la realidad que atraviesan estas familias.
Además, desde el PSOE señalan que tampoco la Junta de Andalucía ha activado medidas, insistiendo en que ambas administraciones “no pueden seguir ignorando” un problema que requiere una intervención inmediata. En este sentido, recalcan que los vecinos “necesitan soluciones presupuestarias y técnicas ya”, subrayando el carácter urgente de la situación.
Ante este escenario, los socialistas defienden la necesidad de poner en marcha un plan integral de rehabilitación de viviendas en la zona de Extramuros. Según explican, se trataría de replicar un modelo que en su día fue un “éxito” en el casco histórico de Cádiz, donde una inversión millonaria permitió mejorar las condiciones de miles de familias.
La propuesta pasa por combinar recursos económicos y técnicos que permitan abordar de forma estructural el problema, garantizando la seguridad y habitabilidad de las viviendas afectadas. Desde el PSOE insisten en que llevan “meses reclamando” este tipo de intervención sin obtener respuesta.
El caso llegó al Parlamento andaluz
La gravedad de la situación ha llevado al PSOE a trasladar el caso al Parlamento de Andalucía, con el objetivo de aumentar la presión institucional. Según explican, ya se ha planteado la cuestión y “se volverá a insistir” tantas veces como sea necesario hasta que las administraciones “cumplan con su obligación”.
Desde la formación aseguran que continuarán trabajando en todas las vías posibles, manteniendo reuniones con los vecinos y realizando seguimiento del caso para comprobar si se producen avances reales.
A día de hoy, las 62 familias afectadas siguen viviendo en unas condiciones que califican de “insostenibles”. La falta de intervención y la ausencia de un plan claro mantienen la incertidumbre sobre el futuro de estas viviendas, en un contexto que los propios afectados consideran cada vez más “límite”.
Mientras tanto, el caso continúa generando tensión política y social en Cádiz, evidenciando la necesidad de una actuación urgente que ponga fin a una situación que, según denuncian, “no puede prolongarse más en el tiempo”.