Puente de San Miguel de Arcos.

El puente de San Miguel de Arcos afronta sus últimos días: preparan ya su derribo

El Ayuntamiento trabaja en el desvío de las conducciones de agua y saneamiento y acondiciona el terreno para que pueda acceder la maquinaria pesada

·

El futuro del puente de San Miguel de Arcos entra en una etapa decisiva después de más de un año y medio cerrado al tráfico. El Ayuntamiento de Arcos ultima las actuaciones necesarias para retirar la estructura metálica, dañada desde diciembre del año 2024 y castigada con posterioridad por las crecidas del río Guadalete.

Antes de iniciar el derribo, los trabajos se concentran en garantizar los servicios de agua y saneamiento del Barrio Bajo y en preparar un espacio que es especialmente complicado para la entrada de maquinaria pesada.

Las tuberías deben salir del puente antes de comenzar la demolición en Arcos

El principal paso previo afecta a dos servicios básicos que hasta ahora utilizaban el puente para atravesar el río: la red de distribución de agua y la de saneamiento. Las obras para modificar su recorrido comenzaron a principios de agosto y se encuentran ya en su fase final.

El objetivo es habilitar un trazado alternativo antes de desmontar la estructura. Aqualia ha comunicado una interrupción temporal del abastecimiento de agua durante la mañana del jueves 20 de agosto para conectar las nuevas tuberías.

Una vez realizada esa operación, las antiguas conducciones instaladas bajo el puente podrán quedar fuera de servicio.

No es el único preparativo. También se está acondicionando la zona inferior de la infraestructura para facilitar la llegada y colocación de la maquinaria que tendrá que intervenir en la demolición.

El alcalde, Miguel Rodríguez, ha explicado que las características del entorno complican considerablemente la operación. Los accesos son estrechos y los equipos necesarios tienen grandes dimensiones, por lo que resulta imprescindible disponer previamente de plataformas y zonas de trabajo adecuadas.

Si estas actuaciones terminan conforme al calendario previsto, el Ayuntamiento calcula que el derribo controlado podría comenzar en aproximadamente dos semanas.

Arcos: un puente centenario cerrado desde diciembre de 2024

La intervención pone fin a una larga etapa de incertidumbre alrededor de una infraestructura con más de un siglo de historia.

El 10 de diciembre de 2024, un fuerte ruido alertó de madrugada a vecinos próximos al puente. La estructura había sufrido una rotura y una de sus vigas había cedido, lo que llevó a cerrar inmediatamente el paso de vehículos y acordonar los accesos por seguridad.

Los primeros estudios técnicos y las posteriores actuaciones municipales estuvieron dirigidos a determinar el alcance del deterioro y evitar un posible colapso.

Durante 2025, el Ayuntamiento llegó a estimar en unos tres millones de euros la reparación de la infraestructura y buscó colaboración económica de otras administraciones. Sin embargo, la situación volvió a empeorar con los temporales del invierno siguiente.

Las lluvias y el aumento del caudal del Guadalete durante enero y febrero de 2026 provocaron nuevos daños en los apoyos del puente. El Consistorio tuvo que ejecutar actuaciones de emergencia para reforzar la estructura, mientras la Diputación de Cádiz puso en marcha un estudio de alternativas para determinar la solución más adecuada.

El objetivo ahora es recuperar una conexión clave para Arcos

El derribo no constituye únicamente una actuación sobre una estructura deteriorada. El puente de San Miguel ha desempeñado un papel importante en las comunicaciones del Barrio Bajo y su cierre alteró los desplazamientos habituales de esta zona de Arcos.

En junio, el Ayuntamiento anunció que ya disponía de autorización de la Junta de Andalucía para proceder a la demolición. La intervención requiere especial cuidado porque el puente se encuentra dentro del entorno protegido del casco histórico.

La intención municipal era ejecutar los trabajos durante el verano, coincidiendo con un periodo en el que las condiciones del río resultasen más favorables.

Ahora, con las conducciones alternativas prácticamente preparadas y el terreno en proceso de acondicionamiento, el calendario empieza a concretarse.

De forma paralela, el Ayuntamiento mantiene el seguimiento de los trabajos de limpieza del Guadalete junto a los responsables de Dominio Público Hidráulico.

La retirada controlada del viejo puente será el siguiente gran paso antes de abordar la recuperación de este acceso, después de veinte meses cerrado y de sucesivos trabajos para mantener bajo control una estructura cuyo deterioro se agravó con las últimas crecidas del río.

Ver más de Cádiz