Estructura del Vaporcito colapsado por el peso temporal de lluvias.
Estado del Vaporcito tras las lluvias.

El Puerto despide al 'Vaporcito' Adriano III, el adiós más triste a su emblema del mar

Fin a la agonía del Vapor Adriano III: El Puerto llora la pérdida de su símbolo

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Este pasado lunes, los operarios de El Puerto han iniciado la retirada de los restos del Vapor Adriano III, la embarcación más emblemática de la localidad, reducida a un amasijo de madera tras los estragos de las recientes lluvias y los fuertes vientos que azotaron la zona la semana pasada.

La intervención, supervisada por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) a petición de la Junta de Andalucía, intenta principalmente despejar el tramo del paseo fluvial donde el viejo vapor permanecía varado, convertido en una dolorosa metáfora del abandono patrimonial.

Durante días, vecinos y vecinas han contemplado con tristeza la imagen del Adriano III colapsado sobre el paseo, sus tablones resquebrajados así como su mítico casco hundido entre los restos del temporal.

Aquella silueta inconfundible que durante décadas cruzó la bahía entre El Puerto y Cádiz se había transformado en un toda una referencia y símbolo de desidia institucional y de nostalgia.

La APBC comunicó la semana pasada a la Asociación de Amigos del Vaporcito, propietaria del buque, la obligación que tenían de retirar los restos y trasladarlos a una nave cubierta para evitar riesgos así como para liberar el espacio público.

Según fuentes municipales, el proceso se está realizando con sumo cuidado para preservar las piezas que puedan tener valor histórico así como para servir en una futura restauración parcial.

Adiós al Vaporcito en El Puerto

El Ayuntamiento de El Puerto ya había expresado, de forma pública, su pesar por el estado del barco, calificando su situación de “indigna” para una embarcación que forma parte del alma de la ciudad.

En un comunicado el consistorio lamentó que las intensas lluvias caídas recientemente y el viento hubieran precipitado el deterioro del vapor, cuya estructura llevaba años enormemente debilitada por la falta de mantenimiento y de un proyecto viable de recuperación.

El Vapor Adriano III tenían mucho significado en El Puerto, fue el último de una saga iniciada a principios del siglo XX con el Adriano I, símbolo del transporte marítimo entre Cádiz y El Puerto.

Se trataba de una línea que unía a diario ambas orillas con un servicio que marcó la vida económica y sentimental de generaciones. A bordo viajaban trabajadores, estudiantes, familias enteras y turistas, convirtiendo al “Vaporcito del Puerto” en una atracción cultural reconocida en toda Andalucía.

Tras décadas de servicio, el Adriano III quedó fuera de operación en el año 2011, cuando sufrió graves daños durante un temporal que lo hundió parcialmente en el muelle.

Desde entonces, múltiples promesas políticas trataron inútilmente de rescatarlo del olvido. Proyectos de restauración, propuestas turísticas y campañas se sucedieron sin éxito, mientras el barco se deterioraba a la intemperie, varado en un limbo administrativo.

La retirada de los restos pone un punto y ¿final? de una historia centenaria. Lo que fue un símbolo de modernidad y orgullo se despide en silencio, bajo la mirada de quienes crecieron escuchando el silbato del vapor al partir rumbo al puerto de Cádiz.

La Asociación de Amigos del Vaporcito ha manifestado su intención de conservar lo que quede del casco así como de unos pocos elementos decorativos para un posible futuro memorial o exposición.

Entre tanto, el paseo fluvial recuperará en los próximos días su aspecto original, si bien es cierto que la ausencia del Adriano III dejará un importante vacío emocional imposible de llenar.

El cariño hacia ese barco iba allá de las tablas y el metal corroído, lo que se va con él es una parte fundamental de los recuerdos y de la memoria marítima de El Puerto de Santa María, un fragmento vivo de su historia convertido ya hoy en leyenda.