Zona exterior de la residencia de mayores Las Banderas.
Residencia de mayores Las Banderas.

El Puro Latino desata las quejas de familiares de una residencia de mayores en El Puerto por el ruido

La celebración del Puro Latino Fest en el recinto ferial de Las Banderas reabre el debate por su ubicación tras las quejas de familias de una residencia de mayores

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Los allegados de más de 400 residentes piden al Ayuntamiento de El Puerto que estudie un emplazamiento alternativo para futuras ediciones al considerar que el ruido, las dificultades de acceso y el entorno generado durante el festival perjudican el bienestar de las personas mayores.

La celebración del Puro Latino Fest en el recinto ferial de Las Banderas, en El Puerto, ha motivado la protesta de familiares de usuarios de la Residencia Reifs, situada a escasa distancia del escenario principal del evento.

Los allegados aseguran que el desarrollo del festival está teniendo un impacto directo sobre el descanso y la calidad de vida de los más de 400 mayores que viven en el centro y reclaman al Ayuntamiento que reconsidere la ubicación del evento en futuras ediciones.

Las familias insisten en que su iniciativa no pretende cuestionar la continuidad de un festival consolidado en el calendario cultural de la ciudad ni el impacto económico y turístico que genera durante varios días.

Su petición se centra exclusivamente en la proximidad entre el recinto de los conciertos y una residencia donde viven personas de edad avanzada, muchas de ellas con un elevado grado de dependencia y necesidades específicas de descanso.

El ruido y los problemas de acceso centran las reclamaciones sobre el Puro Latino en El Puerto

Entre las principales quejas figura el elevado volumen de la música durante los conciertos, una circunstancia que, según los familiares, dificulta el descanso de los residentes desde el inicio de la programación del festival hasta el cierre de cada jornada.

A esta situación añaden las complicaciones derivadas de la gran afluencia de público que se concentra en el entorno del recinto ferial. Según explican, los accesos habituales a la residencia se ven condicionados durante los días del evento, especialmente para familiares, trabajadores y otros servicios que necesitan llegar al centro con normalidad.

También denuncian que el incremento de asistentes provoca situaciones que consideran incompatibles con el entorno de una residencia de mayores.

Entre ellas citan la presencia de personas orinando en las inmediaciones del edificio, además de la acumulación de basura y suciedad en los alrededores, circunstancias que, a su juicio, afectan a la imagen del centro y al bienestar de quienes residen en él.

Los familiares consideran que un evento de estas dimensiones debería celebrarse en un espacio que permitiera compatibilizar la actividad cultural con el derecho al descanso de las personas más vulnerables, evitando que ambas realidades compartan un mismo entorno inmediato.

Solicitan revisar la ubicación para próximas ediciones

Las personas que respaldan la reclamación defienden que existen alternativas para organizar el festival sin que ello suponga un perjuicio para un centro residencial. Por ese motivo piden al Ayuntamiento de El Puerto que estudie la posibilidad de trasladar el escenario principal o elegir otro emplazamiento en futuras ediciones.

En su opinión, el debate no debe plantearse como una elección entre ocio y descanso, sino como la búsqueda de una solución que permita garantizar ambos derechos. Recuerdan que los residentes necesitan unas condiciones ambientales adecuadas para preservar su salud y que el descanso forma parte de su atención diaria.

La petición también ha encontrado respaldo entre trabajadores y personas vinculadas al centro, que comparten la preocupación por el impacto que puede tener la celebración de un festival de gran formato junto a una residencia de mayores.

Las familias apelan a la sensibilidad institucional

Los familiares confían en que el Ayuntamiento de El Puerto valore las circunstancias expuestas una vez finalice la presente edición del festival y abra una reflexión sobre la conveniencia de mantener la actual ubicación.

A su juicio, la experiencia de estos días demuestra la dificultad de compatibilizar un evento musical con miles de asistentes y una residencia que alberga a personas especialmente vulnerables.

Por ello solicitan que, antes de la próxima edición, se analicen posibles alternativas que eviten que la situación vuelva a repetirse.

Los promotores de la iniciativa insisten en que su objetivo no es impedir la celebración del Puro Latino, sino encontrar una solución que permita mantener un acontecimiento de gran repercusión para la ciudad sin comprometer el descanso, la dignidad y el bienestar de quienes viven en la residencia.

Consideran que una planificación diferente permitiría preservar tanto la actividad cultural como la protección que requieren las personas mayores, especialmente aquellas que precisan un entorno tranquilo para su cuidado diario.