El Puro Latino terminó en El Puerto, pero las quejas continúan en Bella Bahía por el estado y olor de sus calles
Los vecinos y vecinas aseguran que las molestias continúan tras el cierre del evento y reclaman un refuerzo de la limpieza y medidas para evitar comportamientos incívicos en esta zona de El Puerto
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El festival Puro Latino Fest terminó en la madrugada del sábado al domingo, pero para los vecinos de Bella Bahía, en El Puerto, el final de los conciertos no ha supuesto el fin de las molestias.
Dos días después de la última jornada del evento, residentes de esta urbanización denuncian que el intenso olor a orina sigue presente en distintos puntos del barrio y que aún permanecen restos de suciedad derivados del paso de miles de asistentes.
Los afectados sostienen que la situación se repite cada edición y consideran que la respuesta en materia de limpieza y prevención resulta insuficiente para una zona de carácter residencial.
Un aparcamiento improvisado durante el festival Puro Latino en El Puerto
Según explican los vecinos, Bella Bahía vuelve a convertirse cada año en uno de los principales puntos elegidos por numerosos conductores para estacionar sus vehículos durante la celebración del Puro Latino Fest.
La cercanía de la urbanización al recinto del festival permite acceder a pie en pocos minutos, lo que provoca que muchas de sus calles comiencen a llenarse de coches desde primeras horas de la tarde y permanezcan ocupadas hasta bien entrada la madrugada.
Los residentes aseguran que el mayor problema llega cuando terminan las actuaciones y miles de personas regresan a sus vehículos. En ese momento, denuncian que parte de los asistentes utiliza fachadas, acerados y otros espacios públicos de la urbanización para hacer sus necesidades antes de abandonar la zona.
A juicio de los vecinos, este comportamiento incívico acaba teniendo consecuencias directas para quienes viven allí durante todo el año. Afirman que las micciones en la vía pública no solo generan malos olores, sino que afectan a la convivencia y deterioran la imagen del barrio durante varios días después de la celebración del festival.
El calor agrava las molestias en la urbanización
Las elevadas temperaturas registradas durante los últimos días han contribuido, según relatan los residentes, a intensificar el problema. Dos días después de la clausura del festival, el olor continuaba siendo perceptible en distintos puntos de Bella Bahía, una circunstancia que los vecinos consideran especialmente molesta en pleno verano.
Algunos residentes explican que abrir las ventanas o caminar por determinadas calles sigue resultando desagradable debido a la persistencia del olor. Aseguran que no se trata de una situación puntual limitada a la noche del festival, sino de unas consecuencias que se prolongan más allá del fin del evento y que afectan a la vida cotidiana del barrio.
Junto a las quejas por el olor, los vecinos también denuncian la presencia de residuos acumulados tras el paso de miles de personas. Vasos de plástico, envoltorios, colillas y otros desperdicios formaban parte del paisaje encontrado durante la mañana del domingo y, según indican, todavía permanecían visibles en algunos puntos de la urbanización durante la jornada del lunes.
Los vecinos piden más limpieza y medidas preventivas
Los afectados consideran que Bella Bahía se ha consolidado con el paso de los años como una de las zonas de estacionamiento utilizadas por muchos asistentes al Puro Latino Fest.
Precisamente por esa circunstancia creen que sería necesario reforzar los dispositivos de limpieza una vez finalicen los conciertos y adoptar medidas que ayuden a reducir los comportamientos incívicos.
Los residentes entienden que la celebración de un evento multitudinario supone un importante movimiento de personas y vehículos, pero sostienen que esa realidad debe ir acompañada de actuaciones que minimicen el impacto sobre los barrios más próximos al recinto.
Entre sus reivindicaciones figura una mayor atención a la limpieza de las calles afectadas una vez concluye cada jornada del festival, así como la adopción de medidas que contribuyan a evitar que determinados espacios de la urbanización sean utilizados como aseos improvisados.
Los vecinos insisten en que su objetivo no es cuestionar la celebración del evento, sino reclamar soluciones para un problema que, según afirman, vuelve a repetirse cada verano y que termina afectando a quienes residen de forma permanente en Bella Bahía.
Consideran que compatibilizar un festival de gran afluencia con el descanso y la calidad de vida de los barrios cercanos pasa por reforzar tanto la limpieza como la vigilancia en los puntos donde cada año se concentran más asistentes y vehículos.