El verdadero motivo por el que tantas dietas fracasan en Cádiz antes de tiempo
En Cádiz, las dietas comienzan con ilusión… y muchas terminan antes de que acabe el mes.

El verdadero motivo por el que tantas dietas fracasan en Cádiz antes de tiempo

Por qué el estrés y la ansiedad impiden adelgazar (aunque sigas la dieta al pie de la letra)

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La mayoría de las dietas que se inician sin la guía de un profesional de la salud finalizan por abandonarse en pocas semanas. Es solo una cuestión de voluntad pero también donde las emociones, las expectativas poco realistas y la falta de acompañamiento médico son factores que determinan ese fracaso temprano.

El estrés, la ansiedad o la frustración actúan como trampas que son invisibles que sabotean los esfuerzos por adelgazar, provocando el conocido “hambre emocional” que lleva a comer más de lo necesario o a rendirse prematuramente.

En Andalucía, en el que más de la mitad de la población padece exceso de peso, este fenómeno tiene una dimensión preocupante. Los intentos por perder kilos se multiplican, sobre todo tras las fiestas navideñas, pero los resultados suelen ser bastante efímeros.

Tras toda esa montaña rusa de propósitos incumplidos se encuentra una ecuación compleja como es que la mente, el cuerpo y el entorno social interactúan de forma constante, y cuando uno de esos elementos se desequilibra, la balanza —en sentido literal y figuradamente— se resiente.

Una revisión de estudios realizada por especialistas del Hospital HLA La Salud de Cádiz ha analizado las diferentes causas que son más frecuentes del abandono temprano de los programas de adelgazamiento.

El informe pone la lupa en que las dietas emprendidas sin control médico tienen altas probabilidades de fracasar porque no abordan el componente emocional de la alimentación.

Las expectativas excesivas —que pueden ser como perder varios kilos en pocas semanas— generan frustración, y esa frustración alimenta la ansiedad, creando un círculo vicioso difícil de romper.

Según la doctora Isabel Mateo, responsable de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del centro gaditano, indica que “los factores emocionales son determinantes para que una estrategia dietética se mantenga en el tiempo”.

A su juicio, diseñar un plan de pérdida de peso no debe limitarse a hablar de calorías o ejercicio físico, también se debe incluir herramientas para manejar el estrés y la ansiedad, componentes fundamentales del bienestar general.

La conexión entre salud mental y exceso de peso está cada vez más y mejor documentada. Una investigación española publicada en la revista Endocrinología, Diabetes y Nutrición revela que una de cada cinco personas con sobrepeso u obesidad sufre también de procesos de ansiedad asociada.

Este dato cobra especial relevancia en Andalucía, donde la VI Encuesta Andaluza de Salud 2023 indica que el 37,4 % de la población tiene tendencia a sobrepeso o sobrepeso y el 18,4 % obesidad. En la provincia de Cádiz, esa cifra equivale a más de 700.000 personas afectadas.

Dietas y sobrepeso en Cádiz

La revista Nutrients también ha confirmado que el éxito de una dieta no se trata de algo que dependa únicamente de lo que se come o del ejercicio realizado, sino de cómo se gestionan las emociones y los hábitos cotidianos.

Los planes demasiado rígidos o restrictivos suelen abandonarse en un tiempo más corto, antes, mientras que las intervenciones individualizadas, adaptadas a la realidad de cada persona, obtienen mejores resultados sostenibles.

Por todo ello, los expertos abogan por un enfoque multidisciplinar que combine el trabajo de endocrinos, nutricionistas así como de psicólogos y especialistas en ejercicio físico.

Cada comienzo de año refleja este patrón. Los propósitos de adelgazar se multiplican con la misma rapidez con la que, semanas después, de acaban abandonando.

Al respecto de ello indica que “cuando no hay supervisión médica adecuada, esas pérdidas de peso puntuales terminan en un efecto rebote”, también la doctora Mateo insiste en que la pérdida de peso debe ser “gradual, saludable e individualizada”, todo ello basado en una estrategia que combine dieta equilibrada, actividad física regular y apoyo psicológico cuando sea necesario.

Un estudio publicado en la revista JAMA viene a confirmar la dificultad de mantener los resultados como conservar una reducción del peso corporal superior al 5 % a largo plazo sigue siendo un desafío, incluso tras intervenciones iniciales exitosas.

La evidencia científica apunta en una dirección muy evidente y es que sin equilibrio emocional ni acompañamiento profesional, la batalla contra el sobrepeso está perdida antes de empezar.