Parquímetro de la zona azul en San Fernando.
Zona azul en San Fernando.

Eliminarán la zona azul en San Fernando el 25 de octubre y casi 700 aparcamientos dejarán de ser de pago

El Ayuntamiento pondrá fin a un sistema vigente desde 2006. La medida permitirá estacionar gratis en 686 plazas, aunque comerciantes, hosteleros y vecinos advierten del riesgo de que aumenten las dificultades para aparcar en el centro

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Aparcar en San Fernando cambiará a partir del próximo 25 de octubre. Después de más de dos décadas de funcionamiento, la zona azul desaparecerá de las calles de la ciudad y sus 686 plazas reguladas dejarán de ser de pago.

La decisión del Ayuntamiento de San Fernando, presidido por Patricia Cavada, supone un cambio importante para los conductores.

Aunque cabe decir que también abre interrogantes sobre la disponibilidad de estacionamientos, la actividad comercial y el futuro de los trabajadores encargados de controlar el servicio.

El sábado 24 de octubre será el último día de funcionamiento del sistema. Desde el domingo, los conductores podrán utilizar las plazas afectadas sin abonar las tarifas que se aplican actualmente. La eliminación del pago, sin embargo, no garantiza que resulte más sencillo encontrar un sitio libre.

Más de 20 años de zona azul llegan a su fin en San Fernando

La zona azul comenzó a funcionar en San Fernando el 20 de enero de 2006. Su implantación buscaba facilitar la rotación de vehículos, especialmente en las calles con mayor actividad comercial, donde limitar el tiempo de estacionamiento permitía que diferentes conductores utilizaran una misma plaza durante la jornada.

El modelo sufrió importantes modificaciones con la transformación urbanística de la ciudad. Las obras del tranvía, iniciadas en septiembre de 2008, provocaron la desaparición de los estacionamientos regulados que se concentraban en la calle Real.

Aquellas plazas tuvieron que trasladarse a otras vías, algunas alejadas de los principales establecimientos comerciales. Pese a los cambios experimentados por el centro urbano, el sistema continuó funcionando mediante sucesivas prórrogas del contrato con la empresa concesionaria, Dornier.

Ahora, el gobierno municipal considera que este modelo ha quedado desfasado ante las nuevas políticas de movilidad.

Entre los argumentos del Ayuntamiento figuran la gratuidad del autobús urbano, la existencia de aparcamientos alternativos y el desarrollo de la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

Comerciantes y hosteleros temen que aparcar gratis complique encontrar sitio

La desaparición de la zona azul ha provocado posiciones enfrentadas entre diferentes colectivos de San Fernando.

Uno de los principales temores es que las plazas anteriormente reguladas permanezcan ocupadas durante jornadas completas, reduciendo las oportunidades de estacionamiento para quienes necesitan realizar compras, acudir a establecimientos hosteleros o hacer gestiones en el centro.

La asociación hostelera Asihtur y la federación vecinal Esteros y Salinas han expresado su oposición a la medida. También han mostrado sus discrepancias el Partido Popular y Andalucía Por Sí.
En cambio, la federación vecinal Isla de León se ha pronunciado favorablemente sobre la supresión del sistema.

El Ayuntamiento sostiene que la eliminación de las tarifas no tendrá un impacto importante sobre la rotación de vehículos. Para ello, señala la disponibilidad de bolsas gratuitas de estacionamiento y de los dos aparcamientos subterráneos de pago existentes en el centro.

La situación preocupa especialmente porque San Fernando ha perdido espacios de estacionamiento de gran capacidad, como los de La Magdalena y el solar de la Ronda donde se construye un complejo de piscinas.

Once trabajadores afectados y una nueva etapa para la movilidad

El final del servicio también plantea un problema laboral. Once trabajadores vinculados al control de la zona azul afrontan la desaparición de la actividad que venían desempeñando.

El Sindicato de Policía Local e Independientes (SPLI) ha reclamado soluciones para esta plantilla y ha cuestionado las consecuencias de eliminar el estacionamiento regulado sin garantizar la rotación.

Mientras tanto, el gobierno municipal mantiene su apuesta por un modelo de movilidad apoyado en el transporte público y los aparcamientos alternativos.

La futura implantación de la Zona de Bajas Emisiones añadirá nuevas condiciones a la circulación por el casco urbano, con restricciones relacionadas con los horarios y las características ambientales de los vehículos.

Desde el 25 de octubre, las 686 plazas seguirán disponibles, pero sin la obligación de pagar por estacionar. Lo que todavía está por comprobar es cómo cambiará su ocupación cuando desaparezca el límite de tiempo asociado al sistema de pago.

Para residentes, comerciantes y conductores habituales, esa será la principal cuestión durante las primeras semanas de funcionamiento del nuevo modelo.