Hombre abrazando a un perro, lo tiene en brazos.
El cariño del ser humano a los animales.

En San Fernando ya hay más perros que niños, el sorprendente cambio que refleja una nueva era

Casi 19.000 mascotas en San Fernando, la ciudad se rinde al bienestar animal

Actualizado:

En San Fernando el sonido de los ladridos en los parques y los maullidos desde los patios ya forman parte casi inseparable del paisaje urbano. Según los últimos datos del Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA), la ciudad cuenta con 13.503 perros, 5.351 gatos, 44 hurones y 39 ejemplares de otras especies, lo que suma un total de 18.937 animales de compañía.

La cifra no deja de crecer y, por primera vez, se supera al número de menores de 14 años, que asciende a 11.873, según el Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía (SIMA).

El dato es revelador pues hay casi 20.000 mascotas en una ciudad de menos de 94.000 habitantes, es decir, un animal por cada 4,9 habitantes, o lo que es lo mismo, una mascota por cada dos viviendas (sabiendo que San Fernando cuenta con 34.878 hogares).

Esta tendencia, que refleja un cambio social que es más profundo, se replica en el conjunto de España, en el que uno de cada dos hogares convive con un animal de compañía y se registran más de 9,3 millones de perros.

Una sociedad más animalista en San Fernando

El auge del cuidado y protección de los animales ha transformado la vida urbana así como la la política municipal.

San Fernando se ha convertido en un referente provincial por su sensibilidad animalista, impulsando parques caninos, playas para perros, así como campañas de adopción responsable y una gestión activa de las colonias felinas. La ciudad vive una evolución social que prioriza el bienestar animal como parte del bienestar ciudadano.

La Ley de Bienestar Animal del año 2023, aprobada a nivel estatal, ha reforzado este enfoque, estableciendo obligaciones claras para propietarios y administraciones.

En ese contexto, el Ayuntamiento isleño ha decidido este año trasladar la celebración de San Antón –tradicionalmente se celebraba el 17 de enero– al 28 de marzo, coincidiendo con la fecha de aprobación de la ley.

La medida ha generado debate entre los vecinos y asociaciones, pero también ha servido para reivindicar la nueva conciencia cívica hacia los animales y elegir una fecha mejor -por clima- también se debe al auge que merece la misma.

“Queremos que la fiesta de las mascotas sea también un reconocimiento a la responsabilidad colectiva que implica su cuidado”, explican desde el consistorio isleño. La celebración, que congrega cada año a cientos de isleños en el Parque de San Fernando, incluirá muchas actividades de educación, adopción y sensibilización.

El RAIA, gestionado por el Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios, constituye la principal base de datos de animales que están identificados mediante microchip en la comunidad.

Pero las propias entidades veterinarias admiten que la cifra real de mascotas es considerablemente mayor, ya que aún existen animales no registrados, especialmente gatos sin chip o colonias felinas fuera del control censal.

Si se tienen en cuenta esas estimaciones, la población animal de San Fernando podría superar fácilmente los 20.000 ejemplares, afianzando su posición como una de las ciudades andaluzas con mayor densidad de mascotas.

Este crecimiento plantea nuevos retos que van desde la convivencia en espacios públicos hasta la gestión de residuos y servicios veterinarios municipales, pasando por la educación cívica de los dueños.

El fenómeno atiende a una moda o al aumento del poder adquisitivo. En muchos hogares, las mascotas son consideradas ya miembros de pleno derecho de la familia, una tendencia avalada por estudios sociológicos que relacionan la tenencia de animales con el bienestar emocional y la compañía en hogares unipersonales.

En San Fernando, este vínculo se traduce en una ciudad activa de cuidadores, protectoras y asociaciones que promueven la adopción frente a la compra.

La “Isla animalista” ha convertido su amor por los animales en emblema de su identidad. Con más perros que niños y una ciudadanía cada vez más implicada en su bienestar, San Fernando ejemplifica el cambio de paradigma que vive España como es el paso de tener mascotas a convivir con ellas como parte importante de la familia moderna.