Fran González y Pablo Juliá observan varias obras sobre el mar expuestas en una sala de la Casa de Iberoamérica de Cádiz.
Fran González y el fotógrafo Pablo Juliá observan una de las obras de la exposición ‘Ese mar que nos une’ en la Casa de Iberoamérica de Cádiz.

‘Ese mar que nos une’: la nueva exposición de Cádiz que mira al Atlántico a través de 14 artistas

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El mar que durante siglos ha conectado Cádiz con la otra orilla del Atlántico se convierte ahora en pintura, escultura, fotografía, ilustración e instalaciones. La Casa de Iberoamérica acoge ‘Ese mar que nos une. Profundo e inmenso océano’, una nueva exposición impulsada por la Zona Franca de Cádiz, el Ayuntamiento de Cádiz y la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz que reúne las obras de 14 artistas alrededor de un elemento común: el océano como espacio de encuentro entre territorios, culturas y diferentes formas de entender la creación.

La exposición, inaugurada esta semana y comisariada por Bernardo Palomo, permanecerá abierta hasta el próximo 30 de octubre. Este sábado puede visitarse de 9:00 a 14:00 horas, con entrada libre y gratuita, convirtiéndose así en una de las propuestas culturales que ofrece Cádiz durante el fin de semana.

‘Ese mar que nos une’ plantea un recorrido por diferentes disciplinas y lenguajes artísticos. El océano aparece como paisaje, pero también como memoria, materia, color y experiencia. Una diversidad que permite al visitante pasar de las imágenes de Cádiz y La Habana a obras realizadas sobre velamen reutilizado o a una narración compuesta por 40 dibujos a grafito.

14 artistas y distintas formas de mirar al mar

La muestra reúne a Antonio Agudo, Augusto Arana, Manuel S. Arcenegui, Carmen Bustamante, Luis Gonzalo González, Abel Ippólito, Pablo Juliá, Joaquín Hernández ‘Kiki’, Sylvain Marc, Antonio Aparicio Mota, Paco Pérez Valencia, Antonio Rojas y José Antonio Pérez de Vargas ‘Vargas’, creadores de la provincia vinculados a la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz.

A ellos se suma la pintora argentina Ingrid Haubrich, cuya participación incorpora a la exposición una mirada procedente de la otra orilla del Atlántico y refuerza el componente iberoamericano sobre el que se construye la propuesta.

La diversidad de autores permite aproximarse al mar y al paisaje desde perspectivas muy diferentes. Antonio Agudo lleva al espectador desde las Barrancas del Cobre mexicanas hasta las costas irlandesas de Dingle, mientras Carmen Bustamante utiliza playas, dunas, arenales y orillas para crear escenarios que van más allá de la representación del paisaje.

La fotografía también ocupa un lugar destacado. Pablo Juliá recupera espacios pertenecientes al imaginario colectivo de Cádiz y Joaquín Hernández ‘Kiki’ establece un diálogo visual entre las dos orillas mediante imágenes de La Caleta, la Bahía de Cádiz y el Malecón de La Habana.

De La Caleta a La Habana y del velamen al dibujo

Uno de los elementos que definen la exposición es precisamente la variedad de soportes y lenguajes empleados por los artistas. Paco Pérez Valencia convierte el océano en materia y memoria mediante obras realizadas sobre velamen reutilizado, mientras que Augusto Arana, Sylvain Marc y Antonio Aparicio Mota aportan la vertiente escultórica de la muestra.

Ingrid Haubrich incorpora desde Buenos Aires una obra en la que el color, y especialmente los tonos azules, adquiere un protagonismo especial. Manuel S. Arcenegui transita desde los paisajes urbanos de Venecia hasta una pintura dominada por el color, mientras Luis Gonzalo González presenta un universo de grafías, formas y color desarrollado en pintura, seda y cerámica.

Otra de las propuestas singulares es la de Abel Ippólito, que construye a partir de 40 dibujos a grafito una narración ilustrada ambientada en Cabo de Gata en 1976. Antonio Rojas aborda el paisaje desde la memoria y la perspectiva, mientras José Antonio Pérez de Vargas ‘Vargas’ se adentra en una abstracción marcada por la intensidad cromática y expresiva.

Para el comisario de la exposición, Bernardo Palomo, la selección permite reunir diferentes generaciones, disciplinas y lenguajes de la creación artística vinculada a Cádiz, utilizando el mar, la luz y el horizonte azul como territorio compartido.

La Casa de Iberoamérica como punto de encuentro entre las dos orillas

El escenario elegido tampoco es casual. La Casa de Iberoamérica refuerza el discurso de una exposición que parte de la histórica relación de Cádiz con el Atlántico y América para trasladarla al terreno de la creación contemporánea.

El delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, Fran González, destacó durante la inauguración la capacidad de la ciudad para contemplar el mar no como una frontera, sino como un espacio de encuentro y oportunidades. Una conexión con Iberoamérica que la entidad pretende desarrollar desde la economía y la empresa, pero también desde ámbitos como la universidad, la innovación y la cultura.

El teniente de alcalde de Presidencia de Cádiz, Pablo Otero, definió la exposición recurriendo al vocabulario gaditano como una “gran zambullá artística”, una invitación a sumergirse en diferentes formas de mirar un mar que forma parte tanto de la historia como del presente de la ciudad.

El presidente de la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz, Pablo Juliá, destacó por su parte la colaboración entre instituciones de ámbitos diferentes y el papel que puede desempeñar el arte a la hora de construir proyectos compartidos.

Una exposición gratuita que puede visitarse hasta el 30 de octubre

‘Ese mar que nos une’ permanecerá en la Casa de Iberoamérica hasta el 30 de octubre y su última semana coincidirá con dos de las grandes citas previstas en Cádiz durante ese mes: la XXIX Conferencia de Zonas Francas de Iberoamérica y Blue Zone Forum-InnovAzul 2026.

La exposición se incorpora así a una programación que reunirá en la ciudad a instituciones, empresas, universidades, emprendedores y representantes de diferentes territorios vinculados por el océano, complementando desde la cultura las conversaciones sobre cooperación, innovación, Economía Azul y nuevas oportunidades de desarrollo.

La entrada a ‘Ese mar que nos une. Profundo e inmenso océano’ es libre y gratuita. La exposición puede visitarse en la Casa de Iberoamérica de lunes a viernes, de 9:00 a 21:00 horas, y los sábados, de 9:00 a 14:00 horas. El espacio permanece cerrado los domingos y festivos.