Este es el sorprendente mundo animal que esconde el Pinar de La Barrosa en Chiclana
Chiclana presenta el libro “Fauna del Pinar de La Barrosa”, una mirada detallada a la biodiversidad del enclave
El Pinar de La Barrosa, uno de los espacios naturales más representativos de Chiclana, cuenta desde ahora con una nueva obra dedicada a mostrar la riqueza de especies que habitan en este entorno.
El libro, elaborado por el naturalista e ilustrador Javier Palacios del Valle, reúne años de observación y estudio de la fauna del lugar.
El Ayuntamiento de Chiclana ha presentado oficialmente el libro “Fauna del Pinar de La Barrosa”, una obra del naturalista y dibujante Javier Palacios del Valle que recoge con detalle las especies animales que habitan en este espacio natural costero.
La publicación fue dada a conocer en un acto celebrado en la Alcaldía, encabezado por el alcalde José María Román, acompañado por el delegado municipal de Medio Ambiente, Roberto Palmero.
Durante la presentación, el alcalde subrayó el valor divulgativo de la obra y destacó que el trabajo refleja una mirada cercana y comprometida con el entorno natural de la ciudad.
José María Román definió el libro como “un trabajo que nace del amor a la tierra” y señaló que es el resultado de numerosos paseos por el pinar y de una observación paciente de la fauna que convive en este enclave.
El alcalde recordó además que Javier Palacios ya había publicado anteriormente un volumen dedicado a la vegetación del mismo entorno.
Aquel trabajo sobre la flora del Pinar de La Barrosa abrió una línea de divulgación ambiental centrada en este espacio natural.
Según explicó el regidor José María Román, aquella primera investigación despertó el interés por profundizar también en la fauna silvestre que habita entre los pinares, senderos y dunas próximas a la costa.
Un libro con mucha fauna de Chiclana
Para Javier Palacios del Valle, la elaboración de este libro ha supuesto cerca de dos años de trabajo de campo y documentación.
El autor explicó que gran parte del proceso consistió en recorrer el pinar en diferentes estaciones del año para observar con atención la presencia de animales que muchas veces pasan desapercibidos para los visitantes. También agradeció el respaldo institucional recibido para desarrollar el proyecto.
El objetivo principal de la publicación es doble. Por un lado, ofrecer información accesible a las personas que recorren el Pinar de La Barrosa y desean conocer mejor su biodiversidad.
Por otro, dejar constancia escrita del conjunto de especies que actualmente habitan en este enclave natural, especialmente en un contexto de cambios ambientales que han transformado progresivamente el paisaje y la presencia de fauna.
Mientras recopilaba información para su anterior libro sobre las plantas silvestres, el autor comenzó a detectar una notable diversidad de animales que se movían entre la vegetación o se ocultaban en zonas menos transitadas.
Aquellas observaciones le llevaron a preguntarse por la evolución de estas poblaciones y por las especies que con el paso del tiempo parecían haber desaparecido del pinar.
Según explica Palacios, diversos factores pueden influir en estos cambios. Entre ellos menciona el aumento del tránsito de personas y bicicletas, la transformación de terrenos cercanos, el uso de pesticidas en áreas próximas o los efectos del cambio climático.
Igualmente influyen las alteraciones en las rutas migratorias de algunas aves, lo que modifica la presencia estacional de determinadas especies en el entorno.
El libro reúne una amplia relación de especies presentes en el pinar. Entre ellas aparecen invertebrados como moluscos, babosas, lombrices o cochinillas, además de arañas, ciempiés, libélulas, saltamontes, grillos y numerosos escarabajos.
También se describen insectos habituales como hormigas, avispas, mosquitos o mariposas, que forman parte esencial del equilibrio ecológico de este ecosistema litoral.
La obra incluye además reptiles y aves características del entorno mediterráneo, como el camaleón, distintas culebras, el gavilán, el vencejo, el mochuelo o el búho.
A estas especies se suman garzas, jilgueros, verderones, palomas, petirrojos, mirlos, zorzales y tórtolas, junto a pequeños mamíferos como murciélagos, erizos, meloncillos, conejos, la rata piñonera y el zorro.
El autor subraya que el pinar se ha convertido también en un espacio educativo muy visitado por centros escolares. Las actividades ambientales que allí se realizan encuentran en este libro una herramienta útil para aprender a reconocer