Fin al encierro en Navantia San Fernando: la Policía interviene para bajar a Galván y Balber
La Policía pone fin a la protesta de los dos trabajadores del metal subidos a una grúa de Navantia San Fernando, Jesús Galván y Manuel Balber abandonan el astillero
Jesús Galván, Manuel Balber, Navantia San Fernando y la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) volvieron este martes al centro del conflicto laboral de la Bahía de Cádiz después de que la Policía Nacional ejecutara una orden judicial para poner fin al encierro que ambos mantenían desde hace 28 días en una grúa del astillero isleño.
Los dos trabajadores accedieron a bajar tras hablar con su representación legal y abandonaron las instalaciones escoltados por los agentes, entre aplausos de familiares y compañeros concentrados en los accesos al recinto.
La intervención policial se produjo durante la tarde y movilizó a varios furgones de la Policía Nacional, además de un helicóptero que sobrevoló la zona durante parte del operativo.
La presencia de los agentes generó expectación en el exterior del astillero, donde unas 40 personas se concentraron para seguir el desenlace de una protesta que había ganado visibilidad en las últimas semanas.
Galván y Balber iniciaron esta acción para denunciar la existencia de supuestas listas negras en la industria auxiliar del metal y reclamar la posibilidad de volver a trabajar en la Bahía de Cádiz.
Ambos sostienen que desde hace años sufren un veto laboral por su actividad sindical dentro del sector naval.
Una protesta iniciada tras denunciar represalias laborales en Navantia
Los dos trabajadores forman parte de la CTM, organización sindical que ha protagonizado varias movilizaciones en los últimos años en defensa de las plantillas de la industria auxiliar.
Según han denunciado públicamente, dejaron de ser contratados después de participar en protestas laborales vinculadas a la carga de trabajo de Navantia.
El origen del conflicto se remonta a 2020, cuando ambos fueron despedidos de una subcontrata que trabajaba en Navantia Puerto Real. El caso terminó en los tribunales y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía consideró nulos aquellos despidos al entender que respondían a una represalia por actividad sindical.
Pese a esa resolución judicial, Galván y Balber aseguran que no han vuelto a encontrar empleo en empresas del sector en la Bahía gaditana. Durante las últimas semanas habían intensificado sus acciones para denunciar esta situación.
Primero realizaron una acampada en los aparcamientos exteriores de la antigua Bazán y posteriormente accedieron al interior del recinto de Navantia San Fernando, donde se encaramaron a una de las grúas del astillero.
Desde allí desplegaron una pancarta con el lema “No a las listas negras”, mensaje que se convirtió en el eje de la protesta y que recibió el respaldo de colectivos sindicales y formaciones políticas de izquierda de la provincia.
Navantia niega vetos mientras crece la presión sindical
Durante los días de encierro, representantes de la CTM mantuvieron contactos con distintas administraciones locales, entre ellas los ayuntamientos de Cádiz y Puerto Real, para intentar encontrar una salida negociada al conflicto. No obstante, no se produjo ningún acuerdo que permitiera poner fin a la protesta antes de la intervención judicial.
Navantia ha negado en todo momento la existencia de listas negras o vetos laborales dentro de sus instalaciones. La empresa pública sostuvo durante estas semanas que los procesos de contratación dependen de las compañías auxiliares y rechazó cualquier discriminación hacia trabajadores por razones sindicales.
La tensión aumentó este martes cuando comenzó a difundirse la presencia policial en el entorno del astillero. Familiares, compañeros y representantes de Adelante Izquierda Gaditana acudieron a los accesos para mostrar apoyo a los dos trabajadores. Tras recibir instrucciones de los agentes y consultar con sus abogados, ambos decidieron bajar voluntariamente de la grúa.
A la salida del recinto fueron recibidos entre abrazos y aplausos. No hubo detenciones en el operativo y, según trasladaron los propios afectados, existe el compromiso de acudir este miércoles ante dependencias policiales para continuar con los trámites derivados de la actuación judicial.
En su cuenta de Instagram David de la Cruz, de Adelante Andalucía, escribió: "Y no estaban solos Jesús y Manuel. Porque no era por ellos su lucha, sino por el presente y futuro de la Bahía. Qué orgullo de ustedes, compañeros. Seguiremos acompañando una pelea que es justa y legítima".
La protesta termina así después de casi un mes de encierro en una de las imágenes más simbólicas del conflicto laboral reciente en el sector del metal de la Bahía de Cádiz, una comarca marcada desde hace años por la precariedad en la industria auxiliar y por las continuas tensiones entre plantillas, subcontratas y grandes empresas tractoras.