Garitano admite el peor momento del Cádiz CF: “Soy el responsable y lo asumo”
El técnico reconoce la crisis, admite que la categoría peligra y apela al trabajo como única salida tras el 0-2 ante la Real Sociedad B
Gaizka Garitano compareció con gesto serio, discurso medido y asumiendo el golpe tras el 0-2 ante la Real Sociedad B. No buscó atajos ni refugios. “Es el momento más difícil desde que estoy aquí”, reconoció el técnico, que aceptó de forma explícita su cuota de responsabilidad en la caída del equipo: “Yo soy el responsable del equipo y asumo mi responsabilidad”.
El entrenador explicó la derrota desde una idea que repitió varias veces durante la comparecencia: el problema estructural del Cádiz con balón. “Con balón nos cuesta mucho. Perdemos rápido y ellos no pierden rápido. Esa es un poco la diferencia”, resumió.
Para Garitano, esa fragilidad en la posesión termina empujando al equipo hacia un escenario que le desgasta física y mentalmente: “Cuando lo pierdes tan fácil, te toca defender, hacer muchos metros, muchas basculaciones. Poco a poco ellos se han ido imponiendo”.
El técnico reconoció que el equipo fue de más a menos y que la Real Sociedad B terminó siendo “merecedora de ganar”. Incluso admitió que hay situaciones con balón que empiezan a ser “alarmantes” en la categoría. “Hay pérdidas muy básicas que no se pueden cometer”, añadió.
Preguntado por el momento anímico del vestuario, Garitano no lo negó: “Estamos en nuestro peor momento sin ningún lugar a dudas”. Y aceptó también la reacción de la grada: “Es lógico que la afición nos pite, que no esté contenta con nosotros. Lo aceptamos”.
Sobre el gol anulado en el inicio del encuentro, evitó agarrarse a la polémica: “Para mí es gol, pero es igual. Eso no sirve de excusas. No me gusta poner excusas, y hoy menos”.
La conversación derivó inevitablemente hacia la situación clasificatoria. Hace pocas jornadas el equipo miraba hacia arriba; ahora, el discurso cambia. “Por supuesto que peligra la categoría. Últimamente no estamos ganando, de hecho estamos perdiendo, y necesitamos ganar cuanto antes porque estamos sumando muy poco”, afirmó con crudeza.
Cuestionado por si entiende que se dude incluso de su figura, fue claro: “Es normal. Soy el responsable y lo asumo”. Sin embargo, también lanzó un mensaje de resistencia personal: “Yo no voy a bajar la cabeza. A partir de mañana a preparar el partido de Eibar. Los momentos complicados solo se sacan con trabajo, con personalidad y levantando la cabeza”.
Garitano insistió en que la plantilla es joven y que parte del contexto explica el bajón, pero no buscó coartadas. Reconoció que el equipo necesita más “brillo” con balón y que futbolistas como Suso u Ontiveros deben ayudar en ese aspecto si alcanzan su mejor nivel físico.
En una noche de bronca y tensión en el Nuevo Mirandilla, el entrenador dejó una sensación doble: consciente de la gravedad del momento, pero aferrado al trabajo como único salvavidas. La pregunta ahora ya no es futbolística, sino institucional: cuánto crédito le queda para intentar revertir la dinámica.