Agua bajando por una calle inundada de Grazalema.
Calles de Grazalema inundadas.

Grazalema rompe su récord histórico de lluvias con más de 500 litros en un solo día, la UME sigue desplegada

Grazalema supera su récord histórico de lluvias y moviliza a la UME ante una situación límite en la Sierra de Cádiz

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El municipio de Grazalema, en pleno corazón de la Sierra de Cádiz, ha vuelto a enfrentarse a la fuerza del agua.

Si bien su nombre es sinónimo de lluvias abundantes y sus vecinos están acostumbrados a convivir con ellas, la llegada de la borrasca Leonardo ha llevado al límite la resistencia de un pueblo diseñado durante siglos para canalizar las precipitaciones.

En apenas veinticuatro horas, se han registrado más de 500 litros por metro cuadrado, un volumen que ha provocado el colapso de canalizaciones, el reventón de muros y la conversión de sus empinadas calles en auténticos torrentes.

A las siete de la tarde del martes, la estación meteorológica de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) marcaba ya 470,9 litros por metro cuadrado, una cifra que pulverizaba el récord histórico de 1948, cuando se alcanzaron 348,9 litros en un solo día. Y las precipitaciones no han cesado.

Cabe decir que el aviso rojo se desactiva este miércoles, la situación continúa siendo preocupante, con un terreno completamente saturado y viviendas anegadas.

El epicentro de esta emergencia se extiende más allá de Grazalema. Las localidades de Benamahoma, Ubrique, Villaluenga del Rosario y Zahara de la Sierra también registran daños por las lluvias.

El temporal ha afectado especialmente a los accesos rurales y a las zonas bajas de los municipios, donde el agua ha entrado con fuerza en domicilios y comercios.

Despliegue de la UME y coordinación de emergencias en Grazalema

Ante la gravedad de la situación, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha sido desplegada desde el Campo de Gibraltar hasta la presa del Fresnillo, ubicada en las proximidades de Grazalema.

Esta pequeña infraestructura hidráulica, que abastece al pueblo y a Villaluenga, ha sido inspeccionada por técnicos y, según fuentes municipales, no presenta riesgo estructural.

La Subdelegación del Gobierno en Cádiz ha confirmado la llegada de militares del II Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM), con base en Morón de la Frontera, que trabajan junto a efectivos del Plan Infoca y del Consorcio Provincial de Bomberos de Cádiz.

En total se contó con más de 25 bomberos forestales, apoyados por una autobomba, realizan labores de achique en calles y viviendas, mientras que camiones especializados de la Junta de Andalucía colaboran en la evacuación del agua acumulada.

El operativo se refuerza con la creación de un Puesto de Mando Avanzado (PMA) en la zona, desde donde se coordina la atención a las múltiples incidencias que se están registrando en la comarca.

Igualmente el Ayuntamiento de Grazalema ha habilitado dos líneas telefónicas de emergencia (638 100 748 y 661 416 312), ya que los canales habituales del Consistorio han quedado inoperativos debido a las inundaciones.

Un episodio sin precedentes desde 1964

Aunque los habitantes de Grazalema presumen de conocer el lenguaje de la lluvia, pocos recuerdan un episodio tan violento como el actual.

Los más mayores evocan la riada de 1964, cuando la precariedad de las canalizaciones antiguas provocó que buena parte del pueblo quedara bajo el agua.

Hoy, pese a las mejoras urbanas y los sistemas de drenaje modernos, la fuerza del temporal ha vuelto a poner a prueba su capacidad de resistencia.

Vecinos y voluntarios se afanan en sacar agua de las casas con cubos y bombas eléctricas. “Nunca habíamos visto que saliera agua por los enchufes”, comenta un vecino con resignación.

Las pendientes del casco histórico, que habitualmente sirven para evacuar el agua hacia los arroyos, se han transformado en cascadas improvisadas.

Mientras tanto, las autoridades insisten en mantener la calma. La UME continúa desplegada en distintos puntos de la sierra, donde también se vigilan las crecidas de los ríos Hozgarganta y Guadiaro, especialmente en la zona de Jimena de la Frontera, que permanece parcialmente aislada.

La borrasca Leonardo, responsable de esta secuencia de lluvias torrenciales, ha dejado en apenas nueve horas más de 220 litros por metro cuadrado en el municipio, una cifra que confirma la excepcionalidad del fenómeno meteorológico.

Grazalema, acostumbrada a convivir con el agua, vuelve a demostrar su espíritu de resistencia. Pero esta vez, la lluvia ha superado los límites de la memoria colectiva, dejando tras de sí un paisaje que mezcla el orgullo de un pueblo fuerte con la vulnerabilidad de quien enfrenta a la naturaleza en su máxima expresión.