Grazalema será el primer pueblo de Andalucía con oficina para las ayudas del temporal
El Gobierno abre en Grazalema la primera oficina de ayudas tras las borrascas Leonardo y Marta
El municipio de Grazalema, en plena Sierra de Cádiz, se convierte este jueves 26 de febrero en el primer punto de atención ciudadana del plan estatal de recuperación tras los graves daños ocasionados por las borrascas Leonardo y Marta.
La localidad gaditana será el escenario del arranque de un dispositivo que prevé la apertura de catorce oficinas comarcales en toda Andalucía, destinadas a asesorar y tramitar las solicitudes de los afectados por los temporales que azotaron la región a comienzos de año.
El anuncio fue realizado esta misma semana por la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien subrayó que la de Grazalema sería la primera oficina en entrar en funcionamiento dentro de un plan que pretende ofrecer atención directa y personalizada.
Las nuevas dependencias estarán gestionadas de manera conjunta por el Ayuntamiento de Grazalema y la Delegación del Gobierno en Andalucía, con la colaboración técnica de Tragsa, empresa pública que se incorporará la próxima semana.
El espacio atenderá al público de lunes a jueves en horario de mañana y tarde, y los viernes por la mañana, con un sistema de cita previa para facilitar la organización.
Su principal cometido será acompañar a los vecinos en los trámites para acceder a las ayudas aprobadas por el Ejecutivo Central, que ha movilizado más de 7.000 millones de euros para la recuperación de los territorios afectados.
El despliegue continuará en los próximos días con la apertura de tres oficinas más en la provincia de Cádiz —en San Roque, Jerez y Villamartín—, otras tres en la provincia de Granada (Cenes de la Vega, Huétor Tájar y Órgiva), dos en Jaén (Cazorla y Orcera), dos en Málaga (Benaoján y Casares), dos en Córdoba (Palma del Río y Pozoblanco) y una en Cuevas del Almanzora, en la provincia de Almería.
El real decreto que regula las medidas de emergencia establece un conjunto de actuaciones de amplio alcance.
Entre las principales figuran ayudas directas de 150 euros por persona y día para quienes se vieron obligados a desalojar sus viviendas —como ocurrió en Grazalema, completamente evacuada durante el temporal—, así como compensaciones por daños personales, materiales, industriales y comerciales.
Las indemnizaciones se verán multiplicadas por cuatro respecto a las que contempla la legislación ordinaria, y no computarán como ingreso a efectos del Ingreso Mínimo Vital, de modo que no afectarán a quienes perciben esta prestación.
Fondo de ayudas de 2000 millones de euros, ¿suficiente?
Los ayuntamientos recibirán un fondo específico de 2.000 millones de euros para la reparación de infraestructuras básicas, obras de emergencia y servicios públicos esenciales.
El decreto también flexibiliza la regla de gasto para que los gobiernos locales puedan destinar su superávit de 2025 a inversiones que mitiguen los efectos de las inundaciones, sin que estas partidas computen en los límites fiscales.
En el ámbito tributario, se aprueban exenciones en el IBI y reducciones en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), así como la exención de las ayudas en el IRPF y el Impuesto de Sociedades, con compensación estatal para evitar pérdidas de ingresos municipales.
En materia laboral, se incluyen prestaciones por cese de actividad para autónomos hasta mayo de 2026, exenciones en las cotizaciones a la Seguridad Social para empresas en ERTE por fuerza mayor, y la prohibición de despidos en las compañías beneficiarias.
El sector primario, especialmente castigado, contará con un paquete de 2.800 millones de euros, de los cuales más de 2.000 millones se destinarán a agricultores y pescadores, reduciendo además de 35 a 5 el número de peonadas necesarias para acceder al subsidio agrario.
También se sufragará el 100% de los daños no cubiertos por el seguro y se invertirán 600 millones en la reparación de caminos rurales, obras que ejecutará Tragsa.
Para los comercios, hostelería y pequeñas empresas, se habilita una línea de ayudas directas de 120 millones de euros, con especial atención a municipios como Grazalema, Dúdar y Benaoján, donde el impacto del temporal fue mayor.
Con esta primera oficina, el Gobierno da un paso concreto en la recuperación de Andalucía tras las devastadoras borrascas, iniciando en Grazalema un proceso que pretende agilizar la reconstrucción y restablecer cuanto antes la normalidad en las zonas más afectadas.