Grazalema vuelve a 1832 con bandoleros, trabucos y una historia de amor toman este pueblo de Cádiz durante tres días
«Sangre y Amor en la Sierra» regresa del 2 al 4 de octubre con más de 500 participantes, escenas por las calles y la historia de El Tempranillo y María Jerónima como hilo conductor
Síguenos en Google
Durante tres días, Grazalema cambiará el paisaje habitual de uno de los pueblos más reconocibles de la Sierra de Cádiz por trabucos, caballos, bandoleros y soldados del siglo XIX.
Del viernes 2 al domingo 4 de octubre se celebra la XVIII edición de "Sangre y Amor en la Sierra", la recreación histórica que devuelve al municipio a 1832 para recuperar la historia de José María Hinojosa, El Tempranillo, y María Jerónima Francés.
Más de 500 personas participan en una cita que se extiende por calles y plazas y que en anteriores ediciones ha llegado a congregar a alrededor de 15.000 visitantes.
Grazalema se transforma durante todo el fin de semana
La recreación comenzará el viernes por la tarde. El desfile inaugural está previsto a las 18:00 horas desde El Tajo y dará paso a la apertura del poblado y de las casas bandoleras. A partir de ahí, la acción se repartirá por diferentes escenarios del municipio.
Entre las escenas de la primera jornada figuran la llegada de los bandoleros a la cueva, el asalto a una diligencia y la presentación de los migueletes, los soldados del rey Fernando VII que aparecen de forma recurrente en la historia. La noche avanzará con el encuentro entre El Tempranillo y María Jerónima y diferentes actuaciones musicales.
El sábado concentrará buena parte de la programación. El día arrancará a las 9:30 horas con un despertar a trabucazos y continuará con persecuciones, un nuevo asalto a la diligencia, fusilamientos y una representación de una ejecución a garrote vil.
La boda de los protagonistas ocupará parte de la mañana, mientras que por la tarde y la noche la narración se encaminará hacia sus episodios más dramáticos, entre ellos el parto y la muerte de María Jerónima.
Una historia ocurrida en 1832 que sigue marcando la fiesta
La representación se inspira en un episodio vinculado a la vida de El Tempranillo en la Sierra de Grazalema. La web oficial de Turismo del municipio explica que el montaje recupera los momentos relacionados con el nacimiento de su hijo y la muerte de María Jerónima Francés, combinándolos con escenas sobre el bandolerismo de aquella época.
La propia biografía de María Jerónima conserva importantes zonas de sombra. La Diputación de Cádiz señala que se cree que nació hacia 1805, aunque no están documentados con certeza ni la fecha ni el lugar exactos de su nacimiento.
Su familia habría estado vinculada a los trabajos de siega y se desplazaba por localidades como Montecorto, Olvera o Torre Alháquime.
La dimensión de la recreación ha crecido hasta implicar a centenares de participantes. El Ayuntamiento cifra en más de 500 las personas caracterizadas con vestuario de 1832 y en casi medio centenar las representaciones que forman parte de esta vuelta al pasado.
Del asalto a la diligencia a la gran batalla del domingo
El último día mantendrá la actividad desde las 11:00 horas, con la apertura de las casas bandoleras y otro asalto a la diligencia en la Plaza de España. Después llegarán escenas como el Réquiem por Torrijos, la búsqueda del traidor, el bautizo y diferentes espectáculos ecuestres y musicales.
Uno de los momentos finales está previsto a las 15:30 horas, cuando migueletes y bandoleros se enfrenten en la gran batalla del poblado bandolero. La clausura llegará a las 16:45 horas.
La experiencia no se limita a las representaciones. La gastronomía forma también parte de la celebración, con preparaciones como migas, tostas de pringá o chorizo asado, según la organización.
El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, ha destacado además el papel de esta cita para atraer turismo de interior una vez terminado el periodo fuerte de sol y playa en la provincia.
Durante ese primer fin de semana de octubre, el escenario no estará encerrado en un teatro: será el propio Grazalema. Calles, plazas y rincones del pueblo volverán a convertirse en el territorio de bandoleros y migueletes durante tres jornadas.