Coches de varias autoescuelas en fila con la L sobre el techo.
Problema en la provincia de Cádiz con los exámenes de conducir.

Hasta ocho meses para hacer el examen práctico del carnet de conducir en Cádiz: más de 10.000 alumnos están esperando

La provincia acumula 10.256 aspirantes pendientes de la prueba práctica, dentro de una bolsa de 81.683 personas en toda Andalucía

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Sacarse el carnet de conducir se ha convertido en un proceso especialmente largo para miles de aspirantes de Cádiz. La provincia mantiene a 10.256 alumnos pendientes de realizar el examen práctico, según los datos difundidos por la Unión Federal de Autoescuelas de Andalucía (UFAA).

El atasco forma parte de un problema que alcanza al conjunto de Andalucía, donde hay 81.683 personas a la espera de esta prueba. El sector lleva meses señalando a la falta de examinadores de la DGT como una de las principales causas de una situación que, en determinados casos de la provincia gaditana, ha provocado demoras de entre dos y ocho meses.

Cádiz supera los 10.000 aspirantes pendientes del práctico

La provincia aparece entre los territorios andaluces con mayor volumen de alumnos acumulados. Los últimos datos difundidos por la UFAA colocan por delante a Málaga, con 17.642 aspirantes; Sevilla, con 16.110; y Granada, con 13.800. A continuación figura Cádiz, con 10.256.

La cifra autonómica asciende a 81.683 personas. La organización de autoescuelas situó en tres meses la espera media en Andalucía a finales de junio, aunque la situación varía considerablemente dependiendo de la provincia y de cada centro.

En Cádiz, las autoescuelas ya habían advertido anteriormente de casos mucho más prolongados. Durante las movilizaciones del sector celebradas en 2025 se denunciaron esperas de entre dos y ocho meses para acceder al examen práctico y una bolsa que entonces rondaba ya los 10.000 aspirantes.

El verano añade presión al sistema. Es una época en la que aumenta la llegada de alumnos a las autoescuelas, especialmente jóvenes que aprovechan el final de las clases o las vacaciones para intentar obtener el permiso.

El sector reclama más examinadores para desbloquear las pruebas

La falta de capacidad para atender la demanda ha llevado el problema hasta el ámbito político. El diputado nacional del Partido Popular por Cádiz, Miguel Sastre, ha reclamado al Ministerio del Interior medidas para reducir las listas de espera y sostiene que la Jefatura Provincial necesitaría diez nuevas plazas de examinadores para responder al volumen actual.

El Grupo Popular también ha llevado la situación al Congreso mediante una proposición no de ley. Entre las medidas planteadas figura cubrir las plazas vacantes de examinadores y redimensionar las plantillas de aquellas jefaturas donde la demanda supere de manera continuada la capacidad disponible.

La iniciativa plantea además refuerzos temporales en las provincias con mayor saturación. Esos recursos no se limitarían a examinadores, sino que incluirían personal administrativo para agilizar la gestión de las pruebas.

El PP ha solicitado igualmente información detallada sobre el número de examinadores en activo, las vacantes existentes, las bajas y el volumen de alumnos pendientes de la prueba práctica.

Una espera que también afecta a autoescuelas y alumnos

El retraso no supone únicamente aplazar la fecha en la que un aspirante puede conseguir el permiso. Las autoescuelas vienen alertando de las consecuencias económicas que provoca mantener durante meses a alumnos preparados sin posibilidad de presentarlos al examen.

Para los candidatos, prolongar la espera puede significar contratar nuevas clases prácticas con el objetivo de conservar la preparación adquirida.

El problema adquiere además una dimensión laboral cuando el permiso resulta necesario para optar a determinados puestos de trabajo o desarrollar una actividad profesional.

Las empresas de formación vial también aseguran que la acumulación limita su capacidad para incorporar nuevos alumnos y organizar las clases.

La UFAA ha advertido de que Andalucía ha alcanzado una cifra récord de aspirantes pendientes y mantiene su reclamación de más recursos para aumentar el número de pruebas.