Imagen de Ignacio Romaní en una rueda de prensa, se ven los micrófonos, en rojo y verde, de los medios.
Ignacio Romaní.

Ignacio Romaní, secretario de la Mesa del Parlamento de Andalucía

Adelante Andalucía acusa al Partido Popular de convertir las instituciones en un espacio de promoción para dirigentes cuya trayectoria ha estado marcada por la polémica

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El nombramiento de Ignacio Romaní como secretario de la Mesa del Parlamento de Andalucía ha provocado una nueva crítica de Adelante Andalucía, que acusa al Partido Popular de convertir las instituciones en un espacio de promoción para dirigentes cuya trayectoria ha estado marcada por la controversia. Ana Mestre, elegida nueva presidenta del Parlamento andaluz.

La formación andalucista sostiene que la decisión proyecta un mensaje contrario a la exigencia de ejemplaridad que, a su juicio, debe regir el acceso a las principales responsabilidades institucionales.

El portavoz de Adelante Andalucía en el Ayuntamiento de Cádiz, David de la Cruz, aseguró que la incorporación de Romaní al órgano rector de la Cámara autonómica representa un nuevo ejemplo de la política desarrollada por el Ejecutivo presidido por Juanma Moreno, al que reprocha no apartar de la primera línea a cargos que han sido objeto de cuestionamientos públicos durante su gestión.

Adelante Andalucía cuestiona la decisión del PP

Durante su valoración, De la Cruz afirmó que el ascenso político de Romaní refleja una forma de entender las instituciones basada, según sostuvo, en premiar a integrantes de la estructura del partido con puestos de elevada responsabilidad.

Desde la formación consideran que este tipo de nombramientos debilita la confianza ciudadana y envía una señal equivocada sobre los estándares de responsabilidad pública.

El portavoz insistió en que el Parlamento andaluz debería estar representado por perfiles que no arrastren controversias relacionadas con la administración de recursos públicos. En ese sentido, calificó la designación como una decisión incompatible con la imagen de transparencia y rigor que, a su juicio, deben transmitir las instituciones autonómicas.

Adelante Andalucía recordó algunos de los episodios que marcaron la etapa de Ignacio Romaní al frente de la empresa pública Aguas de Cádiz, una gestión que en su momento generó un amplio debate político y mediático.

Entre las cuestiones citadas figura el pago de 42.000 euros con fondos públicos por un trabajo de asesoramiento vinculado al catedrático que dirigió la tesis doctoral de Romaní.

Aquella contratación suscitó críticas por producirse mientras elaboraba una tesis completada en un periodo aproximado de un año, un plazo cuya compatibilidad con el ejercicio simultáneo de un cargo de alta responsabilidad fue objeto de discusión pública.

La formación también recuperó las informaciones conocidas posteriormente sobre gastos de representación asumidos por la empresa municipal durante los años de la crisis económica.

Entre ellos se encontraban facturas correspondientes a comidas en establecimientos de alta categoría, así como otros desembolsos relacionados con restauración, bebidas y regalos institucionales sufragados con recursos públicos, unos hechos que en su día motivaron duras críticas desde la oposición municipal.

La Mesa del Parlamento, en el foco político

La incorporación de Romaní a la Mesa del Parlamento reabre un debate recurrente sobre los criterios empleados por los partidos para designar a los responsables que ocupan puestos de relevancia institucional.

Este órgano desempeña funciones esenciales en la organización y funcionamiento de la Cámara andaluza, por lo que sus integrantes suelen quedar sometidos a un elevado nivel de escrutinio político.

Desde Adelante Andalucía sostienen que el nombramiento evidencia una forma de actuar del Partido Popular que prioriza la confianza interna sobre el impacto que determinadas trayectorias pueden tener en la percepción ciudadana de las instituciones.

La formación considera que los antecedentes políticos de quienes acceden a cargos de representación deben formar parte del debate público y reclama una mayor exigencia en este tipo de designaciones.

Las críticas difundidas por la organización se producen en un contexto de confrontación política en Andalucía, donde la oposición mantiene el foco sobre las decisiones de nombramiento impulsadas por el Gobierno autonómico.

En este caso, Adelante Andalucía insiste en que la elección de Ignacio Romaní para la Mesa del Parlamento supone un paso que, lejos de reforzar la credibilidad institucional, alimenta las dudas sobre los criterios utilizados para ocupar uno de los órganos de mayor responsabilidad de la Cámara andaluza.