Furgoneta blanca cargada con garrafas de gasolina dedicadas al petaqueo.
Furgoneta dedicada al petaqueo.

Interceptan una narcolancha en Cádiz con 43 petacas de gasolina y dos vehículos implicados

Intervienen combustible y vehículos en una operación contra narcolanchas en el río Guadalete

Actualizado:

La actividad de las redes vinculadas al narcotráfico en la costa gaditana vuelve a situarse en el foco luego de una intervención desarrollada en la zona de El Puerto, donde las fuerzas de seguridad lograron frustrar una operación de abastecimiento de combustible destinada a embarcaciones de alta velocidad.

Operativo nocturno de la Guardia Civil en el río Guadalete

La actuación tuvo lugar durante la noche del 23 al 24 de marzo, en un dispositivo coordinado que permitió el poder detectar movimientos sospechosos en la ribera del río Guadalete.

Según fuentes de la investigación, los agentes observaron cómo varias personas se disponían a suministrar gasolina a una narcolancha, el "petaqueo" que es un procedimiento habitual en este tipo de organizaciones para garantizar la operatividad de sus embarcaciones.

El despliegue contó con la participación de funcionarios de Vigilancia Aduanera, junto a efectivos de la Guardia Civil y del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (los Greco) de la Policía Nacional en Jerez.

La colaboración entre los distintos cuerpos resultó determinante para interceptar la operación en el momento clave, evitando que la embarcación pudiera reanudar su actividad.

Durante la intervención, los agentes localizaron dos embarcaciones neumáticas en las inmediaciones, así como dos vehículos empleados para el transporte del combustible.

El lugar, de difícil acceso y escasa iluminación, había sido elegido estratégicamente por la organización a fin de poder minimizar el riesgo de ser detectados.

Incautación de combustible y huida de los implicados

En el operativo se intervinieron un total de 43 petacas de gasolina, preparadas para ser transferidas a las embarcaciones.

Este tipo de suministro resulta esencial para las narcolanchas, que requieren grandes cantidades de combustible para realizar travesías rápidas y evitar la acción policial en alta mar.

Los vehículos localizados —una furgoneta de gran capacidad y un todoterreno— estaban cargados con las garrafas, lo que confirma la magnitud logística de la operación.

No obstante, la llegada de los agentes provocó la huida inmediata de los presuntos implicados, quienes aprovecharon la oscuridad para escapar en una de las embarcaciones.

En su retirada, los sospechosos abandonaron los vehículos en la zona, dificultando incluso el acceso de las fuerzas de seguridad.

Durante esos momentos de tensión, la furgoneta comenzó a arder por causas que aún se investigan, quedando completamente calcinada. Este incidente complicó la intervención, aunque no impidió la incautación del material restante.

Las autoridades han confirmado que la investigación continúa abierta y que no se descartan detenciones en los próximos días. El análisis de los vehículos intervenidos y del material incautado podría aportar nuevas pistas sobre la estructura de la red implicada y sus métodos de operación.

Este tipo de actuaciones se enmarca en una estrategia más amplia para combatir el narcotráfico en la provincia de Cádiz, una zona especialmente sensible debido a su proximidad con el norte de África.

Las organizaciones criminales utilizan embarcaciones rápidas y puntos discretos del litoral para introducir droga en territorio español, apoyándose en redes logísticas que incluyen transporte, almacenamiento y suministro de combustible.

La intervención en el Guadalete pone de relieve la importancia de la cooperación entre distintos cuerpos policiales y organismos del Estado.

La coordinación permite anticiparse a los movimientos de estas redes y actuar con mayor eficacia en escenarios complejos.

En los últimos años, las fuerzas de seguridad han intensificado la presión sobre estas organizaciones, logrando importantes incautaciones y desarticulando grupos dedicados al tráfico de drogas.

No obstante, la capacidad de adaptación de estas redes obliga a mantener un esfuerzo constante, tanto en vigilancia como en investigación.

El uso de embarcaciones de alta velocidad sigue siendo uno de los principales retos para las autoridades, ya que su rapidez y maniobrabilidad dificultan su interceptación.

Por ello, cortar las vías de suministro, como el combustible, se ha convertido en una de las estrategias clave para limitar su actividad.

La operación desarrollada en El Puerto de Santa María constituye un nuevo golpe a estas estructuras, evidenciando que el control del territorio y la vigilancia permanente continúan siendo herramientas fundamentales en la lucha contra el narcotráfico en el litoral andaluz.