Parte del vecindario de esta promoción de matadero afectado por problemas en las viviendas junto a representantes de la Apdha. Foto: Eulogio García.

“Invito a Moreno Bonilla a que venga”: las vecinas de Matadero denuncian humedades, hongos y filtraciones

Residentes de las 60 viviendas públicas entregadas por la Junta en septiembre de 2024 aseguran que los problemas continúan año y medio después

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Filtraciones, humedades, hongos, corrientes de aire por enchufes y charcos en ascensores. Ese es el panorama que describen varias vecinas de las 60 viviendas públicas de Matadero de Cádiz, entregadas por la Junta de Andalucía en septiembre de 2024 y que, según denuncian, siguen acumulando problemas año y medio después.

En una rueda de prensa junto a la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha), las residentes relataron problemas de agua, aislamiento, luz, puertas, ventanas, ascensores y zonas comunes. La denuncia llega tras una entrega de llaves que fue presentada como una solución habitacional para decenas de familias.

Una de las vecinas, Vanessa Loiz Muñoz, aseguró que las incidencias comenzaron prácticamente desde la entrada en las viviendas. Según explicó, en su casa se han producido cortes de luz repentinos, filtraciones por las ventanas cuando llueve y humedades que han provocado la aparición de hongos.

La residente lanzó además un mensaje directo al presidente de la Junta de Andalucía. “Invito a Moreno Bonilla a que venga aquí”, afirmó, reclamando que vuelva al edificio para comprobar el estado actual de unas viviendas que él mismo visitó durante la entrega de llaves.

“A los 17 días ya entraba agua”

Otra vecina relató que los problemas aparecieron apenas 17 días después de recibir las llaves. Según su testimonio, el agua comenzó a entrar por el techo del cuarto de baño, por la cocina y por la ventana principal del salón, afectando a tres zonas fundamentales de la vivienda.

Aunque reconoce que se han intentado arreglos en varias ocasiones, sostiene que las incidencias siguen sin solucionarse. La vecina apuntó a posibles problemas en la azotea y la fachada, especialmente en la zona de las ventanas grandes, una situación que, según explicó, se repite en muchas viviendas del edificio.

“A los 17 días entró agua por el techo del cuarto de baño, de la cocina y de la ventana principal del salón”, sentencia.

“A los 17 días entró agua por el techo del cuarto de baño, de la cocina y de la ventana principal del salón”.

Las residentes denuncian que las respuestas han sido insuficientes y que las promesas de reparación no se han traducido en una solución definitiva. Una de ellas aseguró que no puede esperar varios años con los problemas abiertos en su vivienda.

Las quejas también afectan a las zonas comunes. Una vecina aseguró que cuando llueve se forman charcos dentro de uno de los ascensores, algo que considera incomprensible en un edificio entregado hace tan poco tiempo.

Durante la comparecencia también se señalaron deficiencias relacionadas con el aislamiento de las viviendas. Una vecina afirmó que, pese a que se les habló de aislamiento frente al frío y el calor, en invierno las casas resultan muy frías y en verano acumulan temperaturas elevadas.

Otra residente ironizó con que por el enchufe situado junto a la cabecera de su cama sale aire, hasta el punto de compararlo con un sistema de aire acondicionado improvisado. También se mencionaron corrientes por cuadros eléctricos, puertas que no cierran correctamente y problemas de intimidad en habitaciones cuyos cierres no funcionan.

Las vecinas aseguran que la situación afecta al día a día dentro de las viviendas. Según relataron, algunos tabiques se mueven cuando hace viento, el agua se acumula en zonas de la azotea y las filtraciones reaparecen cada vez que llueve.

“Pagamos como si fueran viviendas sin problemas”

Durante la rueda de prensa, algunas residentes también cuestionaron el coste que supone vivir en la promoción. Una de las vecinas explicó que entre alquiler y comunidad paga actualmente 428 euros mensuales, a lo que se suman otros recibos como el IBI, el agua o la luz.

Según relató, algunas facturas de agua han llegado a situarse en torno a los 120 euros, mientras que la electricidad puede alcanzar cifras cercanas a los 200 euros. Las residentes consideran difícil asumir esos gastos mientras siguen conviviendo con incidencias que, según denuncian, afectan a la habitabilidad de las viviendas.

Las afectadas recuerdan que se trata de viviendas públicas destinadas a familias con rentas limitadas y advierten de que el coste mensual, unido a los problemas acumulados, está generando una situación cada vez más difícil para algunas residentes.

La Apdha acompaña la denuncia de las vecinas

La Apdha ha acompañado a las vecinas en esta denuncia pública y sostiene que la situación exige una respuesta urgente por parte de la Junta de Andalucía y de AVRA, responsable de la promoción.

Las residentes piden que se revise el origen de las humedades, las filtraciones y los posibles defectos de construcción, y reclaman arreglos reales más allá de intervenciones puntuales que, según aseguran, no han solucionado el problema.

Para las familias afectadas, el problema no se limita a desperfectos materiales. Recuerdan que estas viviendas se entregaron como una oportunidad para acceder a un hogar digno después de años de espera.

Las vecinas insisten en que no piden nuevas promesas, sino soluciones definitivas. Y mantienen la invitación directa al presidente andaluz: que vuelva a Matadero y vea cómo están hoy las viviendas que la Junta entregó hace año y medio.

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