Jueves Santo en Cádiz: la Junta desahuciará a una madre con tres menores que lleva meses esperando una solución
El desahucio de Laura (la madre con tres menores cuyo caso salió a la luz en noviembre) ya tiene fecha.. El Juzgado ha fijado el lanzamiento para el próximo 2 de abril, Jueves Santo, a las 12:00 horas, según una providencia judicial firmada el pasado 2 de marzo.
La resolución llega tras meses de incertidumbre para esta madre que vive en Cádiz con tres menores y que asegura llevar desde noviembre esperando una solución habitacional que le permita abandonar la vivienda sin dejar a sus hijos en la calle.
El caso salió a la luz el pasado mes de noviembre, cuando Cádiz Directo publicó la situación de Laura, una madre que había entrado a vivir en una vivienda pública que llevaba años vacía y que denunciaba no tener otra alternativa habitacional para sus hijos.
Entonces ya alertaba de que vivía con tres menores (un bebé de seis meses, un niño de dos años y un adolescente de catorce) en condiciones muy precarias y reclamaba tiempo a las administraciones para encontrar una solución que le permitiera abandonar la casa sin dejar a su familia en la calle.
Cinco meses después, asegura que sigue sin haber recibido ninguna propuesta viable.
Ahora llega esta orden judicial, que se produce después de que una sentencia anterior obligara a abandonar el inmueble y, según recoge el documento, se ha comunicado también a los servicios sociales ante la posible presencia de menores en la vivienda en el momento del desalojo. La vivienda pertenece a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), dependiente de la Junta de Andalucía.
Según explica, durante este tiempo ha intentado reunirse en varias ocasiones con responsables de la Junta de Andalucía para buscar una salida a su situación, pero afirma que la administración autonómica se ha negado a atenderla. “He pedido citas y no me reciben”, asegura.
Promesas que no llegan
Laura también ha mantenido reuniones con responsables municipales. Según relata, llegó a hablar con el alcalde de Cádiz, Bruno Garcia, en una reunión en la que también estaba el conceja de Asuntos Sociales, Pablo Otero, y la de Vivienda, Ana Sanjuán, quienes le trasladaron que, llegado el momento, intentarían facilitar una vivienda transitoria si la situación se agravaba.
Sin embargo, a pocas semanas del desahucio, afirma que esa solución no ha llegado. “Me dijeron que no me preocupara, que llegado el momento me ayudarían con una vivienda transitoria, pero ahora nadie me da una respuesta”, explica.
La única opción que se le planteó durante estos meses llegó a través de una inmobiliaria que trabaja con Procasa. Se trataba de una vivienda en el mercado privado con un alquiler cercano a los 800 euros mensuales, al que se sumaba un seguro obligatorio que elevaba el coste por encima de los 900 euros.
Laura decidió rechazar esa propuesta por considerarla imposible de asumir. Actualmente trabaja en la limpieza cubriendo una baja laboral y sus ingresos rondan los 800 euros mensuales. “¿Cómo voy a pagar más de 900 euros de alquiler si gano 800?”, se pregunta.
Tres menores y meses sin agua
Laura vive actualmente con tres menores: un bebé de seis meses, un niño de dos años y un adolescente de catorce. La situación dentro de la vivienda es además especialmente precaria, ya que asegura que lleva nueve meses sin suministro de agua corriente.
La propia afectada recuerda que incluso dio a luz en estas condiciones. A pesar de ello, insiste en que no pretende quedarse indefinidamente en la vivienda, sino encontrar una alternativa que pueda asumir con sus ingresos.
“Yo no me niego a irme. Si me dan una solución habitacional, me voy mañana mismo”, afirma.
Con la fecha del lanzamiento ya fijada para el 2 de abril, el caso vuelve a activar la alarma social en Cádiz. Laura asegura que seguirá intentando reunirse con las administraciones para evitar el desahucio o al menos conseguir una alternativa antes de tener que abandonar la vivienda.
Mientras tanto, el calendario judicial sigue su curso y la familia afronta una nueva cuenta atrás que, si nada cambia, terminará el próximo Jueves Santo.