Juicio en Cádiz este viernes contra dos agentes de la Policía Local por una presunta agresión a una mujer con diversidad funcional
La vista se celebra tras suspenderse el señalamiento anterior por un ataque de ansiedad de Beatriz; el juzgado aceptó la petición de una facilitadora para adaptar el proceso
Beatriz, vecina de Cádiz con un 69 por ciento de diversidad funcional, se enfrenta este viernes 27 de febrero a las 11:00 horas a un juicio contra dos agentes de la Policía Local por una presunta agresión ocurrida cuando alimentaba palomas en la puerta de su domicilio.
Lo que para ella era una rutina cotidiana, vinculada al recuerdo de su madre fallecida, terminó derivando en una intervención policial que ahora será analizada en este juicio.
El procedimiento llega tras la suspensión del anterior señalamiento, que no pudo celebrarse porque Beatriz sufrió un ataque de ansiedad ante la perspectiva de comparecer en sala. Tras ese episodio, su defensa solicitó la incorporación de una facilitadora judicial para adaptar el proceso a su situación cognitiva. La jueza aceptó la petición y fijó nueva fecha para este viernes.
El caso fue difundido públicamente por Juan Manuel Estudillo a través de sus canales de redes sociales, bajo la firma Juan Manuel Estudillo Freelance, donde se compartieron testimonios de la familia y detalles del procedimiento.
Los hechos que se juzgan se remontan al momento en que Beatriz alimentaba palomas en la puerta de su domicilio. Según la denuncia, dos agentes le exigieron que entrara en casa por las quejas vecinales y la aplicación de ordenanzas municipales relacionadas con la limpieza viaria.
La defensa sostiene que durante esa intervención se produjo un empujón hacia el interior del portal y que la actuación fue desproporcionada teniendo en cuenta su situación cognitiva de esta persona.
La familia asegura que desde aquel día Beatriz vive con mayor ansiedad y miedo a salir a la calle. Su hermana y tutora legal, Clara Eugenia Rondán, mantiene que no se trató de un acto de desafío a la autoridad, sino de un gesto cotidiano con una fuerte carga emocional para ella.
Así, defiende que el debate no es la existencia de normas municipales, sino la forma en que se aplican cuando intervienen personas con diversidad funcional. Sostiene que no existen protocolos específicos suficientes para adaptar la comunicación y la actuación policial a perfiles vulnerables, y que esa falta de adaptación es clave en este caso.
Con la facilitadora aceptada por el juzgado, el procedimiento se celebrará finalmente este viernes a las 11:00 horas. Será entonces cuando se esclarezcan los hechos denunciados y se determine si la intervención se ajustó o no a derecho.