Narcolancha con fardos de droga.

La alerta desde el Campo de Gibraltar ante el narcotráfico y tras el triple crimen de Isla Cristina: "Se puede agravar más"

Francisco Mena reclama una respuesta organizada de la sociedad y los ayuntamientos de Huelva ante el avance del narcotráfico y advierte también del impacto del abastecimiento de combustible a las narcolanchas en el entorno de Doñana

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El triple crimen registrado en Isla Cristina, donde murieron tres personas, entre ellas un menor de 16 años, ha vuelto a situar el narcotráfico en Huelva en el centro de las preocupaciones de los colectivos que llevan años enfrentándose a este fenómeno en Andalucía.

Desde el Campo de Gibraltar, el presidente de la Federación Provincial Nexos y de la plataforma antidroga Alternativas, Francisco Mena, considera que la provincia onubense necesita una respuesta social organizada antes de que el problema termine arraigando durante años y que "se puede agravar más". Su propuesta pasa por implicar tanto a los vecinos como a los ayuntamientos del litoral.

Una llamada a organizarse después de lo ocurrido en Isla Cristina

La advertencia de Mena llega después del episodio ocurrido en Isla Cristina, que dejó tres fallecidos y ha aumentado la preocupación por la presencia del narcotráfico en el litoral onubense.

El responsable de Alternativas sostiene que la situación corre el riesgo de agravarse y convertirse en un problema social difícil de revertir si no existe una reacción coordinada.

Su planteamiento no se limita a pedir más actuaciones policiales. Mena reclama que la sociedad civil de Huelva cree organizaciones capaces de mantener la presión sobre las administraciones y exigir recursos de forma continuada.

El modelo que pone sobre la mesa es el desarrollado durante décadas en Cádiz y, especialmente, en el Campo de Gibraltar. En esta comarca, asociaciones contra la droga han tenido un papel activo a la hora de visibilizar las consecuencias del tráfico de estupefacientes y reclamar medios públicos para combatirlo.

La propia Alternativas mantiene actualmente sus reivindicaciones sobre los recursos destinados a los territorios afectados por estas redes.

Para Mena, la ausencia de un movimiento social organizado puede provocar que las instituciones resten importancia a la dimensión del problema. Por eso plantea que sean los propios municipios costeros los que impulsen una movilización junto a los ciudadanos.

El precedente de Cádiz que ahora mira hacia Huelva

El Campo de Gibraltar conoce desde hace años la presión que el narcotráfico puede ejercer sobre un territorio. Las organizaciones ciudadanas de la comarca han reclamado históricamente respuestas al Gobierno central y al Ministerio del Interior, además de recursos para atender a la población expuesta a las consecuencias sociales de esta actividad ilegal.

Mena considera que esa experiencia puede servir a Huelva, aunque señala que la situación observada actualmente en la provincia onubense presenta una gravedad que, a su juicio, requiere una reacción inmediata.

Su petición se dirige especialmente a las localidades del litoral. La intención es evitar que la presencia de las redes dedicadas al tráfico de drogas termine normalizándose y que sus efectos se prolonguen durante los próximos años.

Las rutas vinculadas al narcotráfico en esta zona no constituyen, además, un fenómeno completamente nuevo. Ya años atrás se había constatado el desplazamiento de parte de estas actividades hacia otros puntos del litoral andaluz ante la presión ejercida en el Estrecho y el Campo de Gibraltar.

El petaqueo añade la preocupación ambiental por Doñana

La alerta planteada por Alternativas incorpora otro elemento: el denominado petaqueo, la actividad destinada a suministrar combustible a las embarcaciones utilizadas por los narcotraficantes.

Mena pone el foco en las consecuencias que esta práctica puede tener en el entorno de Doñana y el río Guadalquivir. Según denuncia, las garrafas empleadas para transportar combustible terminan en algunos casos abandonadas en el río y en las orillas del espacio natural, con el consiguiente problema de contaminación.

De esta forma, la preocupación expresada desde el Campo de Gibraltar tras lo sucedido en Isla Cristina va más allá de los episodios violentos asociados al narcotráfico.

Alternativas reclama una estructura social estable en Huelva que pueda exigir medios contra las redes criminales, trabajar con la población más afectada y mantener el problema en la agenda de las administraciones antes de que adquiera una dimensión todavía mayor.

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