La almadraba de Chiclana vuelve con muchas toneladas de atún tras más de medio siglo
La almadraba de Chiclana recupera cuota de atún rojo 55 años después y asegura 100 toneladas para 2027
Chiclana, Sancti Petri, José María Román, el ICCAT y la pesca del atún rojo vuelven a cruzarse en una decisión que cambia el mapa pesquero del Golfo de Cádiz.
El Gobierno central ha incluido por primera vez a la almadraba de Chiclana en el reparto oficial de cuotas tras la aprobación del Real Decreto 362/2026, una medida que permite asignar hasta 50 toneladas a nuevas instalaciones almadraberas.
La decisión llega más de medio siglo después del último calamento registrado en Sancti Petri y abre la puerta a la recuperación de una actividad histórica desaparecida desde 1971.
El alcalde de Chiclana, José María Román, valoró el nuevo marco legal como un paso decisivo para recuperar una infraestructura ligada a la historia económica y social del municipio.
Según explicó, la modificación normativa responde al incremento de toneladas concedidas a España por parte de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, organismo encargado de regular las capturas en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo.
Chiclana y el decreto impide trasladar la cuota a otras almadrabas
La principal novedad del decreto es que las toneladas asignadas a Chiclana quedan vinculadas exclusivamente a la puesta en marcha de la almadraba de Sancti Petri. El texto establece que, si este año no puede iniciarse la actividad por falta de tiempo material para el calamento, las 50 toneladas previstas se acumularán automáticamente para 2027.
Eso supondría que la futura almadraba chiclanera arrancaría con una capacidad inicial de 100 toneladas. Sin embargo, el propio decreto incorpora una limitación considerada clave por el Ayuntamiento: esa cuota no podrá transferirse a otras almadrabas ni a otros buques si finalmente Sancti Petri no entra en funcionamiento.
Román insistió en ese punto durante su comparecencia pública. El regidor señaló que el objetivo del municipio siempre ha sido evitar que las toneladas adjudicadas acabasen integrándose en otros repartos fuera de Chiclana.
Según recordó, el Ayuntamiento de Chiclana lleva defendiendo el regreso de la almadraba desde 2003, dentro de una estrategia vinculada tanto a la actividad pesquera como al desarrollo turístico y patrimonial de la zona.
La última campaña almadrabera en Sancti Petri se produjo en 1971, cuando se capturaron alrededor de mil piezas de atún. Desde entonces, la actividad desapareció por completo, aunque el poblado marinero mantuvo su valor simbólico dentro de la memoria económica de la costa gaditana.
Las tensiones por el reparto siguen abiertas en el Golfo de Cádiz
La incorporación de Chiclana al reparto oficial no ha estado exenta de críticas dentro del sector. Otras almadrabas históricas del litoral gaditano, especialmente la de Barbate, habían mostrado su rechazo a la posibilidad de que surgiera una nueva instalación con acceso a cuota propia.
Las diferencias afectan al sistema de distribución del atún rojo en el Golfo de Cádiz, donde desde hace años conviven reclamaciones de almadrabas tradicionales, pesca artesanal y flotas de distinto tamaño.
José María Román reconoció que existe malestar en distintos sectores por el reparto actual, aunque defendió que Chiclana también llevaba décadas reclamando una parte del incremento aprobado para España.
El alcalde aseguró además que las 50 toneladas iniciales resultan insuficientes para consolidar el proyecto a largo plazo y adelantó que el Ayuntamiento seguirá trabajando para aumentar la cuota en futuros decretos estatales.
Pese a ello, subrayó que el paso decisivo era lograr el reconocimiento legal de la almadraba chiclanera dentro del sistema oficial de capturas.
Sancti Petri vincula pesca, turismo y recuperación patrimonial
El regreso de la almadraba no se plantea únicamente como una actividad extractiva. El Ayuntamiento de Chiclana considera que la recuperación de Sancti Petri puede tener impacto económico en otros ámbitos relacionados con el turismo, la hostelería y la identidad cultural de la ciudad.
En los últimos años, el entorno del antiguo poblado almadrabero se ha convertido en uno de los principales focos turísticos del litoral chiclanero, especialmente por su conexión con el castillo de Sancti Petri y las actividades náuticas de la zona.
La recuperación de la pesca tradicional del atún aparece ahora como un elemento añadido dentro de esa estrategia de desarrollo.
La autorización estatal marca el primer reconocimiento oficial a la posibilidad de recuperar la almadraba de Chiclana después de 55 años sin actividad.
El siguiente paso dependerá de que el proyecto consiga completar todos los trámites necesarios para ejecutar el calamento y activar una campaña que volvería a situar a Sancti Petri dentro de las rutas históricas del atún rojo en Cádiz.