Panal en un árbol de Vespa Velutina.
Avispero de Vespa Velutina.

La avispa asiática ya está en Cádiz y estas son las nociones básicas para no confundirla con otras avispas

La Vespa velutina mantiene todavía una presencia limitada en la provincia, mientras el avispón oriental se ha extendido con mayor facilidad. El tamaño, el color del cuerpo y las patas permiten diferenciar las tres especies.

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La presencia de avispa asiática (Vespa velutina) en Cádiz obliga a prestar atención a un insecto que todavía tiene una implantación limitada en la provincia.

Su aspecto puede llevar a confundirla con el avispón oriental (Vespa orientalis), mucho más asentado en esta zona de Andalucía, o con la avispa común (Vespula vulgaris), habitual en jardines, viviendas y espacios rurales.

Aunque las tres pueden picar, existen diferencias visibles que ayudan a reconocerlas y a valorar correctamente cada avistamiento.

El color y las patas permiten distinguir las tres especies

La avispa común es la más fácil de encontrar y también la de menor tamaño. Las obreras de Vespula vulgaris rondan entre 10 y 15 milímetros y presentan el característico dibujo amarillo y negro. El amarillo ocupa una proporción considerable del cuerpo, una diferencia apreciable respecto a los avispones.

La Vespa velutina tiene una apariencia bastante más oscura. El tórax es negro o castaño muy oscuro y el abdomen mantiene predominantemente esa tonalidad, salvo por una franja amarillo-anaranjada hacia su parte posterior. Uno de sus rasgos más reconocibles aparece en las patas: sus extremos son amarillos.

El avispón oriental ofrece una imagen diferente. En Vespa orientalis predominan los tonos marrones y rojizos, combinados con zonas amarillas claramente visibles en el abdomen. Estas características permiten separarlo visualmente de la velutina, cuyo cuerpo resulta mucho más oscuro.

La identificación cobra importancia porque la distribución de ambas especies introducidas es muy distinta. La asiática está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y se encuentra mucho más extendida en áreas del norte y oeste de España. En Cádiz, por el contrario, su presencia conocida continúa siendo reducida.

El avispón oriental encuentra en Cádiz condiciones más favorables

La situación del avispón oriental es diferente. Su presencia se detectó en el entorno de Algeciras en 2018 y posteriormente ha ampliado su distribución. El Campo de Gibraltar constituye uno de los principales focos relacionados con su expansión, aunque existen registros más allá de esta comarca.

Una de las explicaciones está en su adaptación a ambientes cálidos y secos. Las condiciones climáticas del sur peninsular resultan más favorables para esta especie que para la avispa asiática, cuya expansión española se ha concentrado especialmente en territorios con otras características ambientales.

El avance del avispón oriental también preocupa por sus posibles efectos sobre la apicultura. Las abejas forman parte de sus presas y una presencia elevada cerca de las colmenas puede incrementar la presión sobre las explotaciones. Por este motivo, el seguimiento de su distribución y la localización de nidos son especialmente relevantes.

En Los Barrios se ha constatado además la aparición de ejemplares y nidos de Vespa velutina. Su detección justifica la vigilancia, aunque por ahora no supone una implantación comparable a la existente en comunidades del norte de España.

Qué hacer ante una picadura o si aparece un nido

Las picaduras de las tres especies pueden causar dolor, inflamación, picor y enrojecimiento. Esos síntomas no sirven para identificar al insecto responsable, porque la reacción depende de factores como la sensibilidad individual, la zona afectada o la cantidad de veneno inoculada.

Ante una reacción localizada, las medidas básicas pasan por lavar la zona con agua y jabón y aplicar frío. La situación requiere atención médica urgente si aparecen dificultad respiratoria, mareos, pérdida de conocimiento o una inflamación generalizada, síntomas compatibles con una reacción alérgica grave.

También existe un riesgo añadido cuando se producen numerosas picaduras. Avispas y avispones pueden retirar el aguijón después de atacar y picar de nuevo, por lo que acercarse a un nido o intentar retirarlo sin medios adecuados puede aumentar considerablemente la exposición.

Si se observa una concentración de estos insectos o un posible nido, la opción prudente es mantener la distancia y no manipularlo. La identificación del ejemplar —especialmente el cuerpo oscuro y las patas amarillas de la asiática frente a los tonos rojizos del avispón oriental— puede aportar información útil, pero la retirada debe quedar en manos de personal capacitado.