La chirigota de Diego Letrán y el martes 13, un vínculo muy especial
La chirigota de Letrán se postula como una de las sorpresas del concurso
"Pregúntale a los muertos que en las cuentas siguen sus huesos, si se vivió mejor con Franco", con esa contundencia terminaba el segundo pasodoble en las preliminares del COAC 2026 la chirigota Seguimos cayendo mal.
Una letra con la que quieren desmontar todos los bulos y falsas noticias que circulan en redes y que tratan de blanquear el Franquismo. Una desinformación que se está extendiendo por las redes sociales entre la juventud. Una juventud que es la que tiene este grupo. Fue uno de los momentos más altos de una buena actuación de la agrupación con autoría de Diego Letrán, Luis Rossi y Quique Parodi, en un día, martes y 13, muy especial para la agrupación.
En ese pasodoble, lanzaba una feroz crítica a aquellos jóvenes que piensan que hoy día, con la figura de Francisco Franco, se viviría en una sociedad mejor. Una interesante reflexión en la que se explica la falta de conocimientos históricos y creencias de bulos por una parte de la juventud actual.
Desde que no creó la seguridad social ni las vacaciones, la falta de libertad o el encasillamiento de la mujer ("pa limpiar y procrear" ) o que no había paro (si habia emigrado un elevado porcentaje de la población). Bulos que cada vez circulan más en las redes y que la juventud va asumiendo y que en esta letra querían desmentir.
Una actuación muy esperada para un grupo procedente de la cantera que, tras un año de intenso trabajo, logró recoger sobre el escenario la recompensa a todo el esfuerzo realizado.
No ha sido un camino sencillo para esta chirigota. En el pasado concurso participaron con Los Cenadores Rumanos, una propuesta que generó una notable polémica debido al tipo que representaban. Un sector de la afición calificó la idea como racista, lo que provocó una fuerte controversia que marcó profundamente al grupo y supuso un antes y un después en su trayectoria dentro del concurso. Aquella experiencia dejó huella tanto a nivel personal como artístico, obligándolos a replantearse su manera de hacer el Carnaval.
Con ese contexto, este año se presentaban ante el Falla con el difícil reto de reconectar con el público y recuperar la confianza perdida. Y lo consiguieron. Desde los primeros compases de la actuación, la chirigota logró meterse al teatro en el bolsillo, combinando crítica, ironía y una interpretación que fue creciendo a lo largo del repertorio hasta culminar en una ovación unánime. Las letras de sus dos pasodobles gustaron y, a su vez, sorprendieron.
El primero de ellos hacía referencia al pasado concurso, cantándole al Carnaval de Cádiz, al que calificaban como “su amor primero”.
Tras bajar del escenario, su autor, Diego Letrán, se mostraba visiblemente emocionado y explicaba que había sido un año especialmente duro por múltiples motivos personales. “Es un día un poco especial para nosotros. Falta mi primo Javi en escena; hoy cumpliría años el padre de nuestro guitarra, Álvaro; hace justo un año falleció la madre de nuestro amigo Raúl Albera. Tenemos un vínculo muy especial con el martes 13. La emoción se debe a todo lo que hemos vivido y a que hoy hemos visto recompensado tanto sacrificio”, comentaba con la voz entrecortada.
A veces, el Carnaval se convierte en una auténtica vía de escape. Para este grupo de amigos, el teatro que les vio crecer, les regaló algo más que una buena actuación: les ofreció reconocimiento, respeto y la sensación de haber vuelto a casa. Una ovación unánime que certificó que, pese a todo, siguen cayendo mal… pero cantando cada vez mejor.