La Chirigota de Manolín Santander, brilla en una sesión para el recuerdo

La Chirigota de Manolín Santander, brilla en una sesión para el recuerdo

La chirigota de La Viña brilla en una sesión muy particular

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La chirigota Los CadiSapiens (La involución), obra de Manolín Santander y Sánchez Reyes, se presentó ante el público gaditano como una original y divertida especie humana primitiva, propia y exclusiva de Cádiz.

Una evolución paralela al Homo sapiens, pero con ADN cien por cien gaditano, profundamente ligada al barrio de La Viña, a sus costumbres, a su lenguaje y a su particular manera de entender la vida y el humor.

La idea central del tipo se basa en que el gaditano es un ser ancestral, adaptado desde hace siglos a sobrevivir con ingenio, guasa y escasez de oportunidades. A través de las letras, siempre desde el humor y la ironía, se explica cómo el CadiSapiens ha aprendido a vivir del arte y el cachondeo, encontrando en el carnaval su principal herramienta de resistencia.

Un gaditano que ha sabido sobreponerse a crisis económicas, políticos, paro y desgracias, sin perder nunca la sonrisa ni la capacidad de reírse de sí mismo.

El repertorio sirve también como una crítica social cargada de critíca, planteando esa “involución” que sufre la ciudad. Así lo explicaba Manolín Santander, autor de la chirigota: “Cádiz, tal y como está, es la involución. Con este tipo queremos hablar de las cosas gaditanas que queremos que vayan hacia delante, pero pensamos que van para atrás”.

Además, añadía: “Nosotros mantenemos la esencia de nuestra chirigota; nos gusta hacernos nuestros propios tipos. Ojalá nuestros pasodobles se canten en las noches de verano”.

La chirigota clásica y tradicional que durante tantos años trajo al Falla Manolo Santander sigue muy presente gracias al buen hacer de su hijo, que mantiene vivo ese estilo tan reconocible y querido por la afición. Una de las vueltas más esperadas fue la del componente Juan Ardentia, habitual en la chirigota del Canijo y ausente en el pasado concurso. Su regreso fue recibido con cariño por el público, mostrando su emoción al volver a cantar en Cádiz.

La actuación coincidió con el 50 aniversario del fallecimiento de Paco Alba, a quien el grupo rindió un emotivo homenaje en el segundo pasodoble. También dedicaron una sentida letra a Manolo Santander, reivindicando su legado y su forma de entender la chirigota. El teatro respondió poniéndose en pie en ambas ocasiones.

El público del Gran Teatro Falla se volcó con la agrupación de principio a fin y, tras concluir la actuación, la ovación fue atronadora. En tiempos en los que la chirigota evoluciona, propuestas como esta demuestran que lo tradicional sigue teniendo un lugar privilegiado en el corazón del carnaval gaditano.