La Conferencia Episcopal reconoce la "verosimilitud" de la denuncia contra el obispo de Cádiz
Su presidente, Luis Argüello admite "con dolor" que la apertura de la investigación por parte del Vaticano concede credibilidad a la acusación
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha reconocido este lunes "con dolor" que la apertura de una investigación por parte del Vaticano contra el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, "concede una verosimilitud a la acusación" por presuntos abusos sexuales cometidos hace casi tres décadas, cuando el prelado era rector del seminario mayor de Getafe, en Madrid.
Las declaraciones, recogidas por la Agencia EFE, suponen un giro significativo en el tono de la jerarquía eclesiástica española respecto al caso, que ha sacudido tanto a la diócesis gaditana como al propio episcopado. Argüello, también arzobispo de Valladolid, compareció ante los medios en Las Palmas de Gran Canaria, donde participa en unas jornadas organizadas por la Iglesia local.
"El hecho de que el Vaticano haya abierto una investigación sobre el obispo de Cádiz concede una verosimilitud a la acusación", señaló el presidente de la CEE. "Lo decimos con dolor, pero con la firme voluntad de conocer la verdad de lo ocurrido".
Hasta ahora, la Conferencia Episcopal había mantenido un tono prudente, limitándose a mostrar su "confianza en la justicia" y su "respeto" por el trabajo del tribunal eclesiástico que instruye el caso.
Sin embargo, las palabras de Argüello suponen el primer reconocimiento público de que la Santa Sede no habría abierto una causa sin valorar previamente la consistencia del testimonio del denunciante.
El presidente de la CEE explicó que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con sede en Roma, es el único organismo competente para juzgar este tipo de delitos dentro de la Iglesia y que la instrucción está siendo llevada a cabo por el tribunal de la Rota Española, dependiente de la Nunciatura Apostólica en España.
"Pedimos colaboración y transparencia a las diócesis implicadas, especialmente a las de Cádiz y Getafe, porque nuestro deseo es conocer la verdad y actuar conforme a ella", añadió Argüello.
El arzobispo quiso también subrayar que el proceso canónico "no prejuzga culpabilidad alguna" y que el obispo Zornoza "mantiene su derecho a la presunción de inocencia" mientras dure la investigación.
La investigación y la reacción en Cádiz
El caso fue destapado por el diario El País, que reveló la existencia de una carta enviada este verano al Vaticano por un exseminarista, quien asegura haber sufrido abusos sexuales por parte de Zornoza entre 1994 y 2001. Los hechos habrían ocurrido cuando el actual obispo de Cádiz era sacerdote y rector del Seminario Mayor de Getafe, en la diócesis madrileña.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe abrió una investigación canónica y delegó su instrucción al tribunal de la Rota. Por su parte, el Obispado de Cádiz y Ceuta emitió un comunicado en el que negó las acusaciones, calificándolas de "muy graves y además falsas", y anunció que Zornoza ha decidido suspender su agenda pastoral mientras recibe tratamiento por un cáncer agresivo.
Desde que se conoció la noticia, el asunto ha generado una fuerte conmoción en Cádiz, donde el obispo es una figura conocida pero divisiva. En los círculos eclesiásticos y en la propia ciudad, el tema se comenta con inquietud y expectación ante la evolución del proceso en Roma.
Lo que está en juego para la Iglesia
El reconocimiento público de "verosimilitud" por parte de la Conferencia Episcopal marca un antes y un después en el manejo interno de los casos de abusos dentro del clero español. Tradicionalmente, el episcopado había evitado pronunciarse hasta que concluyeran las investigaciones vaticanas, pero el comentario de Argüello implica un reconocimiento de gravedad y credibilidad inicial hacia la denuncia.
Fuentes eclesiásticas consultadas por varios medios explican que el uso del término "verosimilitud" tiene un peso canónico: significa que los hechos denunciados son suficientemente consistentes como para justificar una investigación formal, aunque no implica todavía culpabilidad.
Mientras tanto, el tribunal de la Rota continuará con la recopilación de testimonios y pruebas antes de remitir el caso al Vaticano, donde el Dicasterio decidirá si se abre un juicio canónico.