La CTM pide una solución política ante las “listas negras” que mantienen sin trabajo a dos soldadores en Cádiz
El sindicato denuncia públicamente el caso de Manuel Balber y Jesús Galván y reclama que puedan reincorporarse al sector tras años sin empleo en las factorías del metal
La Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) ha hecho público un comunicado en el que denuncia la situación de los soldadores Manuel Balber y Jesús Galván, dos profesionales con más de 30 años de experiencia que, según el sindicato, llevan años sin poder trabajar en el sector del metal en la Bahía de Cádiz.
La organización reclama una solución política que permita su reincorporación a las factorías de la zona. Según explica el sindicato en su comunicado, ambos trabajadores fueron vetados inicialmente hace aproximadamente una década en la factoría de Dragados, tras su participación en diferentes reivindicaciones laborales dentro del sector del metal.
A pesar de ello, la CTM asegura que los dos soldadores han continuado defendiendo los derechos laborales del sector durante todos estos años.
Uno de los episodios más relevantes, señala la organización, ocurrió en el verano de 2020, cuando Balber y Galván fueron despedidos de una subcontrata que trabajaba para Navantia en Puerto Real después de participar en protestas en las que se reclamaba carga de trabajo para los astilleros.
La reacción de sus compañeros fue inmediata. Trabajadores del sector decidieron paralizar durante una semana los astilleros de Navantia en San Fernando y Puerto Real como forma de protesta por los despidos.
Los comités de empresa de Navantia, el de Dragados y varios sindicatos manifestaron entonces que estaban de acuerdo con el fondo de las reivindicaciones, aunque no compartían las formas en las que se habían desarrollado las protestas, según recoge el comunicado.
El caso llegó a los tribunales y, dos años después, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía declaró nulos los despidos, al considerar que se trataba de una represalia vinculada a la actividad sindical de ambos trabajadores. Sin embargo, al tratarse de empleados eventuales y haber finalizado la obra para la que habían sido contratados, no recuperaron sus puestos de trabajo.
Para la CTM, el hecho de que ninguno de los dos haya vuelto a trabajar en ninguna factoría ni taller de la Bahía de Cádiz, pese a la sentencia judicial y a la actual carga de trabajo del sector, demuestra que el problema no es laboral ni judicial, sino político.
El sindicato considera que esta situación envía un mensaje al conjunto de los trabajadores del sector: que reivindicar derechos puede tener consecuencias laborales.
Recogida de firmas para visibilizar el caso
En paralelo, se ha puesto en marcha una recogida de firmas en la plataforma Change.org con el objetivo de visibilizar la situación de ambos trabajadores y reclamar el fin de las prácticas que, según denuncian, impiden su regreso al sector del metal en Cádiz.
La campaña pide el fin de cualquier veto laboral, una investigación independiente sobre estos hechos y garantías para que todos los trabajadores puedan acceder al empleo en igualdad de condiciones.
La iniciativa ha comenzado a sumar apoyos en redes sociales y entre trabajadores del sector, que ven en el caso de Balber y Galván un símbolo de una situación que, según denuncian, afecta a más profesionales del metal en la provincia.
El sindicato concluye su comunicado haciendo un llamamiento a organizaciones sindicales, partidos políticos y colectivos sociales para encontrar una solución que permita que ambos soldadores vuelvan a trabajar en la Bahía “de manera inminente”.