La empresa de la Base de Rota anuncia un ERTE y desata el miedo a nuevos despidos
La plantilla denuncia falta de información y teme nuevos despidos
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La multinacional estadounidense VERSAR VGS, concesionaria de los servicios aeroportuarios de la Base Naval de Rota, ha comunicado al comité de empresa el inicio de la tramitación de un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) que afectaría a parte de la plantilla española que trabaja en las instalaciones militares.
La noticia ha provocado inquietud entre los trabajadores y ha reactivado un conflicto laboral que arrastra años de tensión sindical, despidos y protestas públicas.
La empresa, conocida anteriormente como Louis Berger, justifica la medida por motivos organizativos y operativos vinculados a las obras que se están ejecutando en la pista de vuelo de la base.
Según la información trasladada a la representación legal de las personas trabajadoras (RLPT), en los próximos días se concretarán las condiciones y el alcance del expediente.
El anuncio ha causado sorpresa entre los empleados. Desde el comité aseguran que en las reuniones mantenidas recientemente con responsables de la compañía nunca se planteó la posibilidad de aplicar un ERTE.
La representación sindical sostiene que la decisión llega sin negociación previa y en un contexto de deterioro continuado de las relaciones laborales dentro de la concesionaria.
En un comunicado remitido a la plantilla, los representantes de los trabajadores muestran su rechazo frontal a la medida y avanzan que emprenderán acciones legales y movilizaciones públicas para intentar frenar el expediente. La preocupación principal, explican, es que el ERTE pueda convertirse en el paso previo a una nueva reducción estructural de empleo.
Base de Rota: ocho años de enfrentamiento entre empresa y trabajadores
El conflicto laboral entre VERSAR y sus trabajadores no es nuevo. Desde 2016, los sindicatos vienen denunciando despidos, sanciones y situaciones de presión laboral dentro de la empresa.
La tensión se ha mantenido durante casi una década y ha derivado en huelgas, concentraciones y enfrentamientos públicos entre la dirección y el comité de empresa.
La situación alcanzó uno de sus momentos más tensos cuando el pleno del Ayuntamiento de Rota declaró a la multinacional “non grata” por su gestión laboral.
El gobierno municipal roteño también mostró el año pasado su rechazo al despido del presidente del comité de empresa, una decisión que se produjo en medio de las negociaciones para intentar desbloquear el convenio colectivo.
Los representantes sindicales sostienen que el historial de la empresa les hace desconfiar de las explicaciones ofrecidas ahora sobre las obras en la pista de vuelo. Consideran que la compañía ha mantenido durante años una política de recortes y presión sobre la plantilla y creen que el ERTE podría utilizarse para reducir costes a medio plazo.
Fuentes sindicales recuerdan además que los trabajadores de la terminal aeroportuaria de la Base de Rota forman parte de una plantilla civil española que presta servicios estratégicos dentro de unas instalaciones militares con fuerte presencia estadounidense. Esa particularidad ha convertido históricamente cualquier conflicto laboral en un asunto especialmente sensible en la zona.
Pendientes de la negociación y del alcance real del expediente
Por el momento, la empresa no ha detallado cuántos trabajadores podrían verse afectados ni durante cuánto tiempo se aplicaría el ERTE. Tampoco se conocen las condiciones económicas que planteará VERSAR durante el periodo de consultas obligatorio antes de la aprobación definitiva del expediente.
El comité de empresa espera recibir la documentación oficial en los próximos días para analizar las causas alegadas por la compañía y estudiar posibles impugnaciones. Entre tanto, entre la plantilla crece la incertidumbre ante la posibilidad de que las medidas temporales terminen derivando en despidos definitivos.
La actividad en la Base Naval de Rota mantiene una elevada importancia económica en la comarca, tanto por el empleo directo como por la actividad auxiliar que genera. Por dicho y referido motivo, cualquier ajuste laboral dentro de las empresas concesionarias suele tener repercusión inmediata en el entorno social y político del municipio.
Los sindicatos insisten en que la prioridad ahora pasa por conocer el alcance real del expediente y evitar que la reducción temporal de actividad por las obras sirva como argumento para nuevos recortes laborales.
La negociación entre empresa y representantes de los trabajadores comenzará en un clima de máxima tensión y con un conflicto enquistado desde hace años todavía sin resolver.