Barcos militares atracados en la Base de Rota.
Base de Rota.

La empresa del aeropuerto de la Base de Rota anuncia un segundo ERTE y dispara la tensión con la plantilla

El comité de empresa acusa a la multinacional estadounidense de agravar un conflicto enquistado desde hace años y estudia movilizaciones tras el anuncio de dos expedientes temporales consecutivos

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La plantilla española que trabaja para la empresa concesionaria de los servicios aeroportuarios de la Base Naval de Rota afronta un nuevo escenario de incertidumbre laboral.

La multinacional estadounidense Versar Global Services comunicó al comité de empresa su intención de aplicar no uno, sino dos expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) consecutivos, una decisión que ha reactivado el conflicto laboral que arrastra el servicio desde hace casi una década.

La medida afecta al personal civil que opera en el aeropuerto de la base militar gaditana y llega en un contexto marcado por despidos, desacuerdos sobre el convenio colectivo y denuncias sindicales por la gestión de la compañía.

El primer ERTE comenzará previsiblemente el 25 de mayo y se extenderá hasta el 15 de julio, coincidiendo con las obras previstas en la pista de vuelo. Sin embargo, la preocupación de los trabajadores se concentra en el segundo expediente anunciado por la empresa, que no tendría fecha concreta de finalización.

Base de Rota: la empresa vincula el segundo ERTE a una supuesta bajada de actividad

Según trasladó el comité de empresa tras la reunión mantenida con responsables de la compañía, Versar justifica el segundo ERTE por causas organizativas y productivas relacionadas con una supuesta disminución de vuelos en las instalaciones militares.

Los representantes sindicales sostienen que ese argumento no se corresponde con la actividad real de la base y recuerdan que el enclave continúa teniendo un importante peso estratégico para operaciones militares de Estados Unidos en el Mediterráneo.

Durante el encuentro, celebrado en un hotel de Rota, participaron directivos de la empresa, responsables de Recursos Humanos y representantes legales de la multinacional, además de miembros del comité y asesores sindicales.

Según la versión de los trabajadores, el anuncio del segundo expediente se produjo sin previo aviso y modificó por completo el enfoque inicial de la negociación.

La representación sindical asegura que la compañía llegó incluso a relacionar la caída de actividad con restricciones del Gobierno español sobre determinados vuelos vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán.

El comité rechaza esa explicación y sostiene que la actividad logística vinculada a los destructores desplegados en la base continúa generando carga de trabajo tanto en el aeropuerto como en el área portuaria.

Un conflicto laboral abierto desde hace casi diez años

El nuevo episodio se suma a una larga cadena de enfrentamientos laborales entre la plantilla española y la empresa adjudicataria. Los trabajadores denuncian desde hace años la falta de un convenio colectivo adaptado a las funciones reales que desempeñan dentro de una instalación militar de uso compartido entre España y Estados Unidos.

El comité sostiene que la aplicación del convenio estatal de handling aeroportuario no recoge las particularidades del trabajo desarrollado en la base y acusa a la empresa de bloquear cualquier negociación para establecer un marco específico.

De forma paralela, los sindicatos recuerdan que durante los últimos años se han producido decenas de despidos y expedientes disciplinarios que han deteriorado el clima laboral.

La situación llegó incluso a trasladarse a las instituciones locales. El Ayuntamiento de Rota declaró en el pasado a la anterior concesionaria como empresa non grata por el conflicto mantenido con la plantilla, un escenario que, según los representantes sindicales, no se ha corregido tras la llegada de Versar Global Services.

La plantilla teme que el segundo ERTE pueda convertirse en una medida de larga duración o en la antesala de nuevos recortes de personal. Los sindicatos cuestionan además que la empresa alegue problemas organizativos mientras mantiene su contrato de servicios con la Marina de Estados Unidos.

El comité ya estudia posibles movilizaciones y no descarta acudir a la vía judicial y administrativa para intentar frenar la aplicación de los expedientes.

Los representantes de los trabajadores sostienen que la empresa no ha acreditado pérdidas económicas derivadas de la situación operativa de la base y consideran que el procedimiento abre una nueva fase de tensión en uno de los conflictos laborales más prolongados vinculados a instalaciones militares en Andalucía.