La escuela infantil de Tarifa estalla al tener más alumnos, la misma plantilla y trabajadoras al límite
El conflicto en la Escuela Infantil Virgen de la Oliva: 30 niños más sin refuerzo de personal
La situación en la Escuela Infantil Virgen de la Oliva, en Tarifa, ha generado preocupación entre trabajadoras, representantes sindicales y parte de la comunidad educativa.
El incremento del número de menores matriculados durante el presente curso sin una ampliación equivalente de personal ha desencadenado un conflicto laboral que ya forma parte de un calendario de movilizaciones en toda la provincia de Cádiz.
La situación que atraviesa la Escuela Infantil Virgen de la Oliva, en Tarifa, se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para la comunidad educativa y para los representantes sindicales del personal.
Según denuncian desde el PSOE de Tarifa, Javier Pizarro, portavoz del PSOE en Diputación, y Francisco Ruiz Giráldez, portavoz Grupo Municipal PSOE, indicaron las trabajadoras y el comité de empresa, el presente curso comenzó con una ampliación del número de alumnos matriculados sin que se produjera un incremento equivalente de la plantilla.
A comienzos de año el centro recibió alrededor de treinta niños y niñas más de entre cero y tres años. No obstante, ese aumento no vino acompañado de más educadoras, personal de apoyo, ni refuerzos en servicios básicos como cocina o limpieza.
Las profesionales aseguran que esta situación les obliga a duplicar esfuerzos diarios para poder atender a todos los menores.
El edificio, además, presenta dificultades añadidas. La escuela cuenta con dos plantas, lo que implica un esfuerzo físico adicional cuando hay que trasladar o acompañar a pequeños, especialmente en los casos de menores con discapacidad o necesidades educativas especiales.
Notable carga de trabajo en la escuela infantil de Tarifa
Las trabajadoras sostienen que la carga laboral actual no solo supone un sobreesfuerzo constante, es también puede entrar en conflicto con las recomendaciones y normas de organización fijadas por la Junta de Andalucía para la atención educativa en la etapa de cero a tres años.
Por todo ello, los representantes sindicales y el personal del centro han pedido públicamente al Ayuntamiento de Tarifa que respalde sus reivindicaciones y exija a la Administración autonómica el cumplimiento de los acuerdos vigentes y una mejora de las condiciones laborales.
Entre las demandas principales figura que el consistorio apoye una moción institucional que traslade el problema a la Junta de Andalucía y que el alcalde, José Antonio Trujillo, impulse su aprobación en el pleno municipal.
El conflicto laboral que afecta a la escuela infantil de Tarifa se ha convertido además en un símbolo para el conjunto de centros públicos de educación infantil de la provincia de Cádiz.
Para los representantes de los trabajadores, esta situación abre lo que definieron, en su momento, como una auténtica caja de Pandora, ya que temen que el mismo modelo de ampliación de ratios pueda aplicarse progresivamente en otros municipios.
Mencionaron también el caso de La Línea de la Concepción, donde varios centros infantiles podrían ser los siguientes en experimentar un aumento del número de alumnos sin incremento proporcional de personal.
El comité recuerda que el acuerdo laboral alcanzado en 1991 establecía referencias claras sobre el número máximo de menores por aula, con seis bebés en las clases de cero años, entre doce y trece en las de un año y hasta quince en las de dos.
No obstante, explican que el nuevo marco normativo permite incrementos cercanos al veinticinco por ciento sobre esas cifras, una subida que no ha ido acompañada de más contrataciones.
Además del impacto laboral, las educadoras advierten de que la medida puede afectar directamente a la calidad de la atención educativa y al bienestar de los menores.
Durante la concentración celebrada en Cádiz, trabajadoras recordaron que aulas con cerca de veinte niños de dos años y una sola profesional responsable dificultan garantizar seguridad, acompañamiento emocional y atención individualizada.
Por ello reclaman diálogo con la Junta de Andalucía y soluciones antes de que el conflicto continúe creciendo.