La Feria del Libro de Puerto Real deja un dato inesperado: algunas librerías han triplicado sus ventas
La XI edición de la cita «Diego Guerrero» mantuvo una elevada afluencia entre el 4 y el 8 de agosto y algunas librerías llegaron a triplicar las ventas del año anterior
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La Feria del Libro de Puerto Real ha cerrado su undécima edición con un balance especialmente favorable para librerías y organización.
Durante cinco días, la plaza Almudena Grandes y otros espacios vinculados a la programación reunieron a lectores y autores en una cita en la que algunas librerías llegaron a triplicar las ventas registradas el año pasado, según los datos trasladados al Ayuntamiento de Puerto Real.
La presencia de nombres como Luis García Montero, Álex O'Dogherty o Miguel Lorente, junto a escritores locales y emergentes, sostuvo la actividad entre el 4 y el 8 de agosto.
El dato comercial es uno de los principales indicadores que deja la XI Feria del Libro "Diego Guerrero". El Ayuntamiento de Puerto Real asegura que varios títulos llegaron a agotarse coincidiendo con las presentaciones de sus autores. Ya durante la jornada inaugural se terminaron los ejemplares disponibles de obras de Luis García Montero, Alán Barroso e Isabel Serrano Durán.
Las librerías de Puerto Real notan el tirón de las presentaciones
La programación de esta edición buscó vincular los encuentros con escritores con la actividad de las casetas. La feria contó con siete espacios gestionados por librerías, editoriales y colectivos culturales, además de un descuento del 10% en las compras de libros, tal y como se había anunciado antes de su celebración.
Según el balance municipal, algunas de las librerías participantes han comunicado incrementos de ventas de hasta tres veces respecto a la edición anterior. El Ayuntamiento no ha facilitado, sin embargo, una cifra global de facturación ni el número total de ejemplares vendidos, por lo que no es posible cuantificar el impacto económico conjunto de la feria.
La concejala de Cultura, Nazaret Ramírez, considera que la respuesta confirma la existencia de público para una programación literaria amplia y señala también el efecto que una cita de estas características puede tener sobre el sector librero y editorial.
El programa ayudó a diversificar ese público. Además de narrativa y ensayo, hubo poesía, literatura infantil, humor, actividades musicales, firmas y publicaciones colectivas. Entre los participantes figuraron Santiago Díaz, Aroa Moreno Durán, Mamen Sánchez, Alicia Domínguez, Custodio Pérez, Isabel Serrano Durán y Alán Barroso.
De Luis García Montero a Miguel Lorente: cinco días sin una jornada menor
La feria arrancó el martes 4 de agosto con Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, y continuó esa primera noche con Isabel Serrano Durán y Alán Barroso.
En las jornadas posteriores pasaron por la programación Álex O'Dogherty, que presentó Palabrerío ibérico, y Santiago Díaz, que acudió con su novela El amo.
El cierre quedó en manos del médico forense y escritor Miguel Lorente, que presentó Influenciables. Las redes y la nueva obediencia.
Entre medias hubo actividades infantiles, propuestas relacionadas con la memoria histórica, poesía, novela negra y encuentros con autores vinculados a Puerto Real y su entorno.
El Ayuntamiento destaca que la asistencia se mantuvo durante los cinco días y que no se produjo una caída significativa de público en las jornadas intermedias.
La intención de la organización era precisamente evitar que la feria dependiera únicamente de uno o dos grandes nombres y favorecer el contacto entre lectores, autores consolidados y nuevas voces.
Puerto Real quiere hacer crecer una cita que ya alcanza once ediciones
El resultado de este año refuerza los planes municipales para consolidar la Feria del Libro ‘Diego Guerrero’ dentro de la programación cultural de verano de Puerto Real.
La cita se celebró principalmente en la plaza Almudena Grandes, mientras que el Centro Cultural Rosa Butler acogió actividades y la exposición Pintaletras, organizada por el colectivo La Máquina Creativa.
Cultura sostiene además que el movimiento generado durante las cinco jornadas tuvo efectos fuera del recinto de la feria, especialmente en establecimientos comerciales y hosteleros próximos.
No se han publicado cifras que permitan medir ese impacto, aunque el consistorio lo incluye entre los efectos positivos de la convocatoria.
La organización considera ahora que el reto está en mantener el crecimiento después de una edición que combinó autores de proyección nacional con escritores locales, librerías, editoriales y colectivos culturales.
Tras once ediciones, la Feria del Libro "Diego Guerrero" sale reforzada con un indicador especialmente tangible: más libros vendidos y títulos agotados en varias de sus jornadas.