Un detenido con chubasquero azul esposado y conducido por dos agentes de la Guardia Civil.
Detenido siendo conducido por agentes de la Guardia Civil.

La Guardia Civil desarticula una red de microtráfico con 27 puntos de venta en Cádiz, Sevilla y Málaga

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La Guardia Civil de Cádiz ha asestado un nuevo golpe al tráfico de drogas en el ámbito rural andaluz con la segunda fase de la operación “Góngora”, que ha permitido desarticular 27 puntos de venta en diversas localidades de la sierra de Cádiz, así como en municipios limítrofes de Sevilla y Málaga.

El operativo, desarrollado el pasado 21 de enero de 2026, se enmarca en una investigación prolongada en el tiempo que ha ido desmantelando, paso a paso, una estructura delictiva dedicada a la distribución de estupefacientes a media y pequeña escala.

En esta segunda fase, la prioridad ha sido neutralizar los puntos de suministro que mantenían viva la red tras los golpes iniciales de la primera operación.

Conforme con la información facilitada por la Comandancia de Cádiz, los agentes han practicado 27 detenciones y tres registros domiciliarios, dirigidos a los cabecillas de una modalidad de distribución conocida en el argot policial como “telecoca”.

Este sistema, caracterizado por el reparto a domicilio o en puntos acordados entre el vendedor y el consumidor, complica notablemente la labor investigadora.

Los implicados operaban con pequeñas cantidades para alegar consumo propio en caso de ser interceptados, lo que dificultaba la obtención de pruebas contundentes.

La investigación de la Guardia Civil, dirigida por el Equipo de Policía Judicial de Arcos de la Frontera, se ha sustentado en un meticuloso análisis de la documentación y los indicios recabados durante la primera fase de la operación, llevada a cabo en mayo de 2025.

Entonces, se realizaron 17 registros domiciliarios y se pusieron a disposición judicial 18 personas, acusadas de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

Nueve de ellas ingresaron en prisión tras ser oídas por el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Arcos de la Frontera, lo que permitió a los investigadores seguir el rastro de una estructura más amplia que continuaba operando desde la sombra.

Los agentes lograron identificar a nuevos distribuidores locales que habían asumido el control de los puntos de venta tras las primeras detenciones.

Estos vendedores actuaban en distintas poblaciones de la comarca, con eje en municipios como Olvera, Algodonales, Alcalá del Valle, Montellano, Pruna, Bornos, Puerto Serrano, Almargen, El Saucejo, Los Corrales y El Gastor.

En todos ellos se localizaron actividades de venta directa o distribución a través del sistema telefónico de encargos.

Neutralización de la venta minorista de droga en la Sierra de Cádiz

Según fuentes cercanas al caso, la operación se centró en la neutralización de la red logística que daba cobertura a la venta minorista.

Los distribuidores se movían con precaución, utilizando vehículos particulares y medios de comunicación cifrados o aplicaciones de mensajería instantánea, dificultando el rastreo de sus movimientos.

Pese a ello, la coordinación entre distintas unidades de investigación permitió detectar patrones de entrega, horarios y contactos recurrentes que llevaron finalmente a las detenciones.

La Guardia Civil subraya la complejidad de este tipo de investigaciones, donde el tráfico no se realiza en grandes alijos, sino en pequeñas dosis distribuidas de forma atomizada.

Este fenómeno, cada vez más extendido en zonas rurales, exige un esfuerzo sostenido de observación y análisis para poder establecer conexiones entre los implicados.

“No se trata de grandes narcotraficantes, sino de una red de microdistribución que alimenta el consumo diario en entornos locales”, indican fuentes de la investigación.

Con la culminación de esta segunda fase, la operación “Góngora” se considera uno de los golpes más importantes contra la microventa de drogas en la sierra gaditana en los últimos años.

No obstante, las autoridades no dan por cerrada la investigación y no descartan nuevas actuaciones ni detenciones adicionales, ya que algunos miembros de la red podrían continuar activos o haber trasladado su actividad a otras zonas de Andalucía.

La actuación refleja, según la Guardia Civil, la determinación de las fuerzas de seguridad por erradicar el menudeo de estupefacientes que afecta a pequeñas comunidades rurales y urbanas. .