La Guardia Civil descubre 10 kilos de cocaína ocultos en un coche con doble fondo en Cádiz
El truco del conductor que intentó burlar a la Guardia Civil con 10 kilos de cocaína en Cádiz
Durante la tarde del pasado viernes 9 de enero, agentes de la Guardia Civil del Grupo de Acción Rápida (GAR), desplegados en la provincia de Cádiz en el marco del Plan Carteia contra el narcotráfico, llevaron a cabo una importante y minuciosa intervención que culminó con la incautación de 10 kilos de cocaína ocultos en el interior de un vehículo con doble fondo.
El conductor, un hombre de 41 años que ha sido identificado con las iniciales J.A.J.J., fue detenido como presunto autor de un delito de tráfico de drogas.
El suceso se produjo durante un dispositivo de verificación de personas así como de vehículos destinado a prevenir actividades ilícitas vinculadas al tráfico de sustancias estupefacientes en la zona del Campo de Gibraltar, uno de los puntos más vigilados por las fuerzas de seguridad ante la persistente actividad de las muchas redes de narcotráfico.
Mientras los agentes realizaban tareas rutinarias de identificación, un turismo Volkswagen Golf de color rojo destacó y llamó la atención de los guardias civiles.
Según el informe oficial, el conductor, al percatarse de la presencia policial, intentó esquivar el dispositivo y el control realizando maniobras sospechosas y gestos que parecían indicar que trataba de ocultar algún objeto en el interior del vehículo.
Ante la actitud evasiva del individuo, los agentes procedieron a interceptar a este turismo y a efectuar un registro minucioso. En el transcurso de la inspección, los especialistas del GAR detectaron un compartimento que estaba oculto tras el asiento del copiloto, una modificación conocida en el argot policial con la denominación de “caleta” o doble fondo, habitual en los vehículos empleados por organizaciones dedicadas al contrabando y al tráfico de drogas.
Paquetes de droga en el compartimento
Dentro del compartimento se encontraron diez paquetes rectangulares, cada uno de un kilo de cocaína, todos ellos perfectamente cerrados y precintados, con un alto nivel de pureza.
La carga, destinada presumiblemente a la distribución dentro del mercado nacional o europeo, habría alcanzado un valor estimado de más de 300.000 euros en el mercado ilícito, según las propias estimaciones de las autoridades antidroga.
Además de la droga, los agentes intervinieron 465 euros en efectivo y un teléfono móvil, que serán convenientemente analizados como parte de la investigación para determinar posibles vínculos con redes de narcotráfico más amplias.
El detenido fue trasladado a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, en el que se instruyeron las diligencias correspondientes y oportunas antes de ser puesto a disposición judicial.
La operación se enmarca en el Plan Carteia, un dispositivo estratégico impulsado por el Ministerio del Interior para reforzar la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el Campo de Gibraltar y su entorno.
Este plan, en vigor desde el año 2018, busca frenar la expansión de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales, combinando actuaciones policiales con medidas judiciales y fiscales.
Fuentes de la Guardia Civil subrayan que la detección de vehículos “caleteados” continúa siendo una de las técnicas más utilizadas por las redes criminales con el objetivo de introducir cocaína, hachís u otras sustancias ilegales en el territorio peninsular.
Estos dobles fondos suelen estar fabricados con sistemas de apertura electrónica o hidráulica, precisando de equipos especializados para su localización durante los registros.
El detenido, de nacionalidad española y con antecedentes vinculados con el tráfico de drogas, pasará a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Cádiz, que decidirá su situación procesal en las próximas horas.
Con esta operación, la Guardia Civil se vuelve a poner de manifiesto su compromiso en la lucha contra el narcotráfico y destaca la importancia de los controles aleatorios como herramienta esencial para detectar nuevas rutas y métodos de transporte de droga utilizados por las organizaciones criminales.