Agente con una cámara digital en la mano haciendo fotos.
Agente de la Guardia Civil haciendo fotografías en el bunker de Barbate.

La Guardia Civil descubre un búnker de droga en Barbate con tres puertas blindadas y un menor dentro

La Guardia Civil desmantela en Barbate uno de los puntos de droga más activos de Cádiz

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La Guardia Civil ha culminado en Barbate una de las operaciones más relevantes de los últimos años contra el tráfico de drogas en la provincia de Cádiz.

En el marco de la operación “DIANTHUS”, desarrollada el pasado jueves 19 de febrero, los agentes detuvieron a cinco personas, entre ellas el presunto cabecilla de una red que operaba desde una barriada barbateña, conocida por su complejidad y por la alta incidencia del consumo de drogas.

Según fuentes del instituto armado, el principal detenido contaba con un extenso historial delictivo y era considerado uno de los traficantes más escurridizos de la zona.

Durante los registros practicados en una vivienda y un garaje anexo, los investigadores hallaron un arsenal y una enorme cantidad de droga lista para su distribución.

Entre lo incautado destacan 3,2 kilos de cocaína pura, 1,2 kilos de heroína, 4,3 kilos de polen de hachís, 5,5 kilos de marihuana, 5,5 kilos de sustancia de corte y cientos de dosis empaquetadas.

También se intervinieron más de 1.000 pastillas de un medicamento potenciador de la sexualidad masculina, así como otros fármacos psicotrópicos sin receta.

Junto a ello, los agentes localizaron una pistola municionada, varias cajas de cartuchos de distintos calibres, armas blancas, una ballesta, y numeroso material relacionado con la manipulación y venta de estupefacientes.

El operativo, que se extendió hasta bien entrada la noche, permitió además la recuperación de vehículos robados, entre ellos quads, motocicletas y patinetes eléctricos, que presuntamente se utilizaban como medio de pago o transporte en las actividades ilícitas.

En total, se intervinieron más de 5.000 euros en efectivo, distribuidos en billetes fraccionados, procedentes de las ventas diarias. Los detenidos fueron trasladados al acuartelamiento de la Guardia Civil de Barbate, donde se completaron las diligencias antes de su puesta a disposición judicial.

La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Barbate, reveló el funcionamiento de una red perfectamente estructurada.

Varios puntos de venta de droga en Barbate

El grupo contaba con varios “puntos” de venta en la zona, vigilados de manera permanente por colaboradores que ejercían funciones de “aguadores”, alertando de cualquier presencia policial.

Los miembros de la organización adoptaban estrictas medidas de seguridad, cambiaban frecuentemente de teléfonos, vehículos y rutas, y protegían el acceso a su principal centro de operaciones con tres puertas consecutivas, una medida poco común en este tipo de casos.

Según fuentes de la investigación, el cabecilla había diseñado un sistema de pagos y favores que abarcaba toda la cadena del narcotráfico local.

A los consumidores habituales que trabajaban para él los recompensaba con dosis, mientras que aceptaba mercancía robada como forma de pago o incluso alquilaba vehículos sustraídos a otras organizaciones para trasladar alijos desde la costa.

En su domicilio, los agentes hallaron una pequeña “cocina” de hachís, donde el detenido elaboraba su propio producto para distribuirlo en el mercado local.

Durante la intervención, los agentes se encontraron con un menor de edad, hijo de una de las personas detenidas, por lo que se dio aviso inmediato a los servicios sociales y a la Fiscalía de Menores de Cádiz.

La operación contó con el apoyo del Grupo de Reserva y Seguridad 2 (GRS 2), que desplegó un dispositivo especial para garantizar la seguridad del operativo y evitar la destrucción de pruebas o la fuga de los sospechosos.

Tras pasar a disposición judicial, el juez instructor decretó el ingreso en prisión provisional para el líder de la organización y su lugarteniente, mientras que los otros tres detenidos quedaron en libertad con cargos.

A todos ellos se les imputan los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, pertenencia a organización criminal, receptación y robo o hurto de vehículos.

Con esta operación, la Guardia Civil reafirma su compromiso en la lucha contra el tráfico de estupefacientes en el litoral gaditano, una zona donde confluyen las rutas más activas del narcotráfico hacia Europa.

La “Operación DIANTHUS” representa, según fuentes de la Comandancia de Cádiz, un importante paso en el desmantelamiento de las redes que abastecen a pequeños distribuidores y consumidores de la comarca de La Janda y otras áreas próximas.